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lunes, 8 de abril de 2013

Vuelta a Bolivia: Tupiza


¡Bienvenidos de nuevo a Bolivia!


¡Pues ya estamos aquí de nuevo! ¡Cómo se ha echado de menos comer por apenas 1€ y dormir por poco más de 2€! ;-)

Saice con fideos y chuño ~ 1€


La entrada a Bolivia la hicimos vía La Quiaca-Villazón, pero preferimos no parar por allí y continuar hasta Tupiza. Allí nos quedamos un par de noches, lo que aprovechamos para reposar y hacer algunas labores de "mantenimiento" (lavar algo de ropa, copiar fotos, guardar copias de seguridad de los archivos importantes en dropbox, poner un poco al día el blog, jeje).

Plaza Independencia
En las afueras de Tupiza


También aprovechamos para realizar la actividad más ofertada por la zona: montar a caballo:-D

¿En el lejano oeste?

La ruta que realizamos fue una de 3h que te lleva a visitar tres puntos de interés: la puerta del diablo, el valle de los machos y el cañón del Inca. Allí tuvimos tiempo de trepar cual cabras montesas por el cañón acompañadas de dos chavalillos que se encontraban en el lugar con su rebaño de cabras (esas sí eran de verdad :-p). Y de vuelta para el pueblo.

La puerta del diablo
El valle de los machos
¿Adivináis de donde le viene el nombre de "los machos"? ;-)
El rebaño de cabras a la entrada del cañón
Todo esto trepamos en el cañón :-) 

Ese día por la tarde Diana y yo nos separamos temporalmente: ella quería viajar por la noche a Sucre para poder visitar al día siguiente el mercado de Tarabuco, que se monta a lo grande todos los domingos. Yo en cambio necesitaba dormir en cama esa noche. Desde que mal-dormimos en el hospital de Güemes por unas horas a nuestra llegada a Argentina, venía arrastrando una contractura en la espalda que me hacía sentir como una abuelita :-s. Fue a la mañana siguiente cuando partí también a Sucre, reencontrándome con Diana esa misma noche. ¿El dolor de espalda? Sí, ese también vino conmigo... llevaba haciéndolo toda una semana. Quizás vaya siendo hora de estrenar ese carísimo seguro de viaje que contraté el pasado mes de Mayo y que (gracias a Dios) hasta ahora no había necesitado utilizar ;-)






INFORMACIÓN PRÁCTICA PARA VIAJEROS


- TRANSPORTE

Desde Humauaca tomamos un bus (7:15 por 40 pesos) que nos dejó en la ciudad fronteriza de La Quiaca sobre las 10:20. Desde la terminal caminamos hasta el puente internacional donde se encuentra migraciones de Argentina. Al cruzar el puente (y retrasar el reloj 1h), se encuentra migraciones de Bolivia y todo recto a cuatro cuadras, la terminal de buses de Villazón (la ciudad fronteriza de Bolivia).

Para ir a Tupiza desde Villazón hay varias empresas de buses con diferentes horarios por Bs.15/ persona más Bs.1 por el uso del terminal. También hay servicios express que son coches o minivans que salen según se llenan y creo que salían por Bs.25/persona. Nosotras tomamos el bus de las 11:00 que nos dejó en Tupiza un poco antes de las 13h.


- ALOJAMIENTO

Nos quedamos en el Hospedaje Quilmes (calle las magnolias, 7) pagando Bs.15 por persona y noche. La habitación era muy básica (unos colchones en el suelo) Baño compartido con agua caliente 24h. Con cocina. Limpio. Sin WiFi.


- COMIDA

En la planta de arriba del mercado de ferias de Tupiza hay sección de comedor donde se puede comer por Bs.6-12. También en el mercado negro tienen sección de comedor y en sus alrededores por la tarde se montan puestecitos de comida rápida (pollo frito, porciones de pizza, etc).


- OTROS

En Tupiza son populares los tours a caballo por las quebradas de los alrededores. En la ciudad hay varias agencias que piden Bs.30 por hora y persona, siendo los tours de 3h, 5h, 7h, 1 día o hasta 4 días. Siguiendo las vías del ferrocarril hacia el sur por la av. Barrientos, como a 20-30 min se encuentran las cuadras con las que trabajan las agencias. Contratándolo allí directamente sale a Bs.25 por hora y persona. De cualquiera de las maneras se incluye guía, polainas y gorro/casco. Nosotras contratamos en las cuadras de Haras El Relincho.

viernes, 5 de abril de 2013

Últimas paradas en Argentina: Humahuaca e Iruya

Decíamos ayer... que tras Purmamarca y Tilcara, continuamos visitando algunos pueblos más de la Quebrada de Humahuaca.

Dejamos Tilcara viajando a dedo (de verdad que se le coge gustillo a esto, jeje) hasta el propio pueblo de Humahuaca (2939 msnm). Ese día nos costó más tiempo que el anterior, pero al final nos anotamos otro tanto :-)

Diana & Lara 4 - carretera 1
 
Humahuaca es la principal localidad de la quebrada. Es algo mayor que el resto de pueblos de alrededor, y allí ya se empieza a notar la proximidad con Bolivia en los rasgos y la manera de vestir de la gente.

Este pequeño pueblo se puede visitar en pocas horas, aunque también ofrece caminatas y excursiones de un día en sus alrededores. Nosotras no hicimos ninguna, pues decidimos emplear nuestro último día en Argentina visitando el pueblo final de la quebrada: Iruya (2780 msnm).

Callejula de Iruya

Hasta Iruya llegamos en un laaaaargo viaje por carretera no asfaltada, durante el cual descubrí que había perdido mi cámara de fotos, con todas las fotos de la última semana (desde San Pedro de Atacama) :'(. Suerte que no viajaba sola. Gracias a Diana pude "recuperar" parte de los recuerdos gráficos de los últimos días copiándome las fotos de su cámara. Y por otro lado, para los días que continuásemos juntas, Diana también me prestó una pequeña cámara digital que llevaba de recambio :-)

De camino a Iruya


Iruya es muy chiquito. Nosotras fuimos y volvimos en el día. Mucha paliza de viaje (entre ida y vuelta casi 7h) para el poco tiempo que allí pasamos (menos de 3h). Lo más interesante probablemente fue subir hasta lo alto de su mirador para contemplar la panorámica.

En lo alto del mirador
Vistas desde el mirador
Un lado de Iruya
El otro lado de Iruya
 
Y con esto finalizamos nuestra corta pero intensa visita a Argentina. Me quedo con ganas de ver más... quizás re-planifique ruta... creo que el Norte de Perú y Ecuador podrán esperar para otro viaje... sí, definitivamente creo que tras Bolivia, las ganadoras finales serán Paraguay y Argentina (again), y quién sabe si también con una escapadita a Uruguay. Os mantendré informa@s ;-)

¡Hasta pronto, Argentina!
Creo que ésta es mi salida ;-)



Nota: Siento no poder ofreceros fotos de Humahuaca; iban todas en la tarjeta de la cámara perdida :(




INFORMACIÓN PRÁCTICA PARA VIAJEROS



- TRANSPORTE

A Humahuaca llegamos desde Tilcara en autostop. No obstante, hay varios buses al día que salen por unos 13 pesos/persona.

De Humauaca a Iruya hay tres buses diarios con transportes Iruya (8:20, 11:00 y ?) y uno con Panamericana. De vuelta también hay tres con Iruya (6:00, 13:00 y 15:15) y uno con Panamericana (14h). El trayecto dura algo más de 3h.


- ALOJAMIENTO

En Humahuaca nos quedamos en el Alojamiento Gutierrez (calle corrientes, 386) aunque en el cartel solo pone ALOJAMIENTO. Pagamos 30 pesos por persona y noche en dormitorio de seis con baño compartido, cocina y pila para lavar ropa. Agua caliente 24h. Sin WiFi.


- COMIDA

En Humahuaca fuimos una noche a cenar a El Refugio (c/ Salta, 139) que tenía menús por 38 pesos. Nosotras probamos el locro de llama que nos supo buenísimo. Del resto de lugares donde comimos no recuerdo el nombre.

Locro de llama
En Iruya hay muchos comedores en los alrededores de la plaza.

jueves, 4 de abril de 2013

De pueblito en pueblito: Tilcara y Purmamarca

Sí, amigos. Al final interpretamos nuestras frustradas tentativas de llegar a Cachi como una señal para comenzar el regreso a Bolivia. Así que con toda la pena en el corazón, abandonamos a Octavio y a la maravillosa ciudad de Salta para emprender rumbo al Norte.

Nuestros pasos nos llevaron a Tilcara (2451 msnm), una pequeña localidad a unos 176 km de Salta. Allí montamos campamento e inmediatamente nos fuimos a Purmamarca (2192 msnm), a visitar su famoso cerro de los 7 colores.

Comenzando el paseo de los colorados, en Purmamarca.
 
El motivo de dicho nombre viene de la gran cantidad de colores que exhiben las rocas del terreno. Nosotras cometimos el error de ir a última hora de la tarde, con lo que la luz no acompañó demasiado para apreciar los contrastes (ni para sacar fotos), pero aún así nos encantaron las vistas.






Tras la caminata por "los colorados" regresamos a Tilcara logrando, en tan solo 8 minutos, un punto más en nuestro marcador particular ;-)

Diana & Lara 3 - carretera 1
 
Al día siguiente visitamos Tilcara, con su Pucará y el Museo Arqueológico dr. Eduardo Casanova. El primero, nos recordó inevitablemente al Pukara Quitor, cercano a San Pedro de Atacama. Y aún sabiendo que las comparaciones son odiosas, me vais a permitir que me decante por uno, y en este caso ganó el argentino. El motivo: se encontraba totalmente restaurado, permitiendo hacerse mucho mejor a la idea de cómo era el poblado-fortaleza. El jardín botánico que se encontraba a su entrada también nos pareció interesante, con gran variedad de cactus y otras especies vegetales. ¡Ah! Y con su gigante roca-campana, que no sé muy bien qué pintaba allí, pero que a todos nos cautivó con su repicar al ser golpeada con cualquier pedrusco del camino.

Piedra campana (al golpearla, suena!)
Cactus del jardín botánico
Pucará de Tilcara


Con la misma entrada del pucará pudimos visitar el museo junto a la plaza, donde se ofrecía explicación de todos los restos arqueológicos encontrados durante la excavación del pucará y otros yacimientos cercanos (y no tan cercanos). Nosotras lo vimos en primer lugar, aunque quizás hubiese sido más interesante haberlo visitado lo último.


Y tras esta primer contacto con los pueblitos de la Quebrada de Humahuaca, retomamos las mochilas y continuamos rumbo al norte, hasta la localidad que da nombre a la quebrada. Pero eso mejor os lo cuento mañana...

¡Me voy volando! :-)

Nota: me vais a disculpar que "perdiera" mi cámara con todas las fotos/vídeos de Argentina :'(. Las fotos de esta entrada y las posteriores son gentileza de Diana. ¡Gracias, amiga!




 
INFORMACIÓN PRÁCTICA PARA VIAJEROS



- TRANSPORTE

Desde Salta hay buses directos a Tilcara pero el horario no nos convenía, así que tomamos un bus a Jujuy (60 pesos/per) y de allí otro a Tilcara (27 pesos/per).

De Tilcara a Purmamarca hay buses con gran frecuencia. Nosotras viajamos con Balut en el de las 16:40 por 6,50 pesos/persona. Salió tarde y paró en Maimará, así que los teóricos 30 minutos fueron casi 50. A la vuelta hicimos autostop y tardamos escasos 20 minutos.



- ALOJAMIENTO

En Tilcara nos alojamos en La Rosa Casa de Familia (larosahosp@hotmail.com; tfn 0383-154038628), situado en la calle Belgrano a unos 3-5 min de la terminal en la acera derecha. Pagamos 50 pesos por persona y noche en dormitorio de seis (estábamos solas) con baño compartido y agua caliente 24h. Con cocina. En teoría con WiFi pero la clave que nos dieron no conectaba. La casa era muy bonita (rústica, tipo casa rural), pero la pareja que lo llevaba me pareció un poco seca. El check out es a las 10:00 y si te pasas te cobran medio día (te lo recuerdan varias veces para que lo tengas bien presente).

No miramos demasiado al llegar, pero luego vimos que hay muchísima oferta de alojamientos por todo el pueblo y algunos más económicos que el nuestro.



- COMIDA

Nuestro alojamiento tenía cocina, así que la cena la hicimos en casa. Para la comida al día siguiente tampoco buscamos demasiado y tomamos el menú de uno de los restaurantes cercanos a la terminal (todos rondan los 25 pesos)



- OTROS

En Tilcara se puede visitar el Pucará, jardín botánico y museo arqueológico dr. Eduardo Casanova con una entrada única que cuesta 30 pesos para extranjeros.

En Purmamarca se encuentra el paseo de Los Colorados (40-50 min) que no conlleva ningún coste. Recomendable hacerlo con buena luz pues cuando nosotras lo hicimos faltaba poco para el atardecer y los colores de los cerros no se apreciaban igual.

miércoles, 3 de abril de 2013

Cafayate: tierra de paisajes y vinos

Para el que visite Salta y no quiera dirigir sus pasos hacia el sur de Argentina, es muy recomendable al menos hacer una excursión de 1 o 2 días a Cafayate y alrededores (la quebrada de las conchas es imperdible).


Quebrada de las conchas


Eso hicimos nosotras. Salimos tempranísimo por la mañana hacia Cafayate, parándonos a unos 50 km de llegar para poder visitar la increíble garganta del diablo. Tuvimos suerte, pues llegamos antes que todos los autobuses turísticos que salen desde Salta, lo que nos permitió visitarla casi en solitario. Aunque un poco de compañía allí, hace la visita muuuucho más interesante. Digamos que si se desea llegar al fondo, es relativamente fácil de subir. Pero ¡¿qué decir del bajar?!. Hay que hacer uso de todo el ingenio del que uno disponga para hacerlo sin caerse o sin teñir toda la ropa del rojo del terreno tras una sesión de "arrastre" a través de las rocas. Con razón señalizan a la entrada "prohibido acceder con ojotas" (léase "chanclas/sandalias" para los que aún no domináis -que yo sí :-p - las variantes lingüísticas locales). No sé qué resulta más divertido del asunto, si los comentarios, grititos y simpáticos juramentos de los visitantes o verlos a todos desfilar hacia la salida con el trasero colorado :-p.

Garganta del Diablo en la quebrada de las conchas.
¡Qué fácil es subir! ;-)
Y a ver ahora cómo bajo :-s


Siguiendo la carretera hacia Cafayate, a tan solo 10 minutos caminando, se llega al anfiteatro. Y al llegar aquí, sí que nos habían alcanzado los grupos de turistas. Vamos, que cuando aparecimos había dos autobuses de la tercera edad al completo. Y también había allí un músico con su flauta y su guitarra, para demostrar la acústica del lugar. Fue llegar y comenzar a tocar la flauta. Inmediatamente los abuelillos formaron corro alrededor. Yo, ignorante de mi, no reconocí la canción. Pero el músico sabía bien lo que hacía y en cuanto cambió la flauta por la guitarra y comenzó a entonar la letra, se vio acompañado de un coro de varias decenas de voces que consiguieron ponerme toda la piel de gallina. Concierto improvisado en el anfiteatro de la quebrada de las conchas. ¿Qué más se puede pedir?. Por cierto, ¿adivináis cuál fue la canción con la que el músico encandiló a todo su público? Pues ni más ni menos que ¡el himno de Argentina! :-)

El anfiteatro.

Continuamos camino por la quebrada y decidimos sacar a pasear un poco nuestros dedos pulgares para acortar distancias. En breve nos recogieron Santiago y Ximena, una joven pareja cordobesa (de la Córdoba argentina, no confundirse) que al igual que medio país se hallaban disfrutando de unos días de vacaciones (la Semana Santa y no recuerdo qué otro feriado que caía seguido).
¡Oh yeah! Diana & Lara 2 - carretera 0 ;-)

Con ellos acabamos llegando a Cafayate donde echamos el resto del día. Las preciosas vistas durante el camino y la agradable conversación nos abrieron el apetito, así que al llegar allí, lo primero que hicimos fue ir a comer.

Zapallitos rellenos. ¿Os he dicho ya que nos encanta la gastronomía argentina? ;-)

Tras llenar nuestros estómagos, arrastramos nuestros traseros por todo el centro de Cafayate. El pueblito no resultó ser muy grande aunque estaba lleno de gente debido a las fechas vacacionales. La actividad se centraba en su plaza y las cuadras de alrededor, donde las terracitas y las tiendas de artesanía deleitaban a los felices turistas.
Pero si hay algo que realmente deleita a los turistas en Cafayate, eso son sus vinos. Y nosotras no podíamos irnos de allí sin visitar alguna de sus  archiconocidas bodegas.

Visitando las bodegas Nanni.
Viñedos a las afueras de Cafayate.

Una vez terminamos nuestro tour enológico, miramos el reloj y vimos que aún teníamos mucho tiempo por delante. Decidimos que quizás podíamos ir al pueblo de Cachi, del que nos habían dado muy buenas referencias. Como no existía transporte público hasta allí, tendríamos que hacerlo a dedo. La idea era llegar allí para hacer noche, visitarlo al día siguiente por la mañana y regresar a Salta por la tarde. El plan habría sido perfecto de no ser por que la suerte se nos volvió en contra y tras casi dos horas con el dedo levantado, no conseguimos que nadie nos llevara. Se empezó a hacer tarde, así que desistimos :-(
Diana & Lara 2 - carretera 1 :-s

Acabamos regresando al centro del pueblo y comprando un billete de vuelta a Salta. Intentaríamos ir a Cachi al día siguiente temprano desde Salta. Pero una vez llegamos a la terminal de autobuses de Salta (ya a eso de las 23h), al ir a investigar los horarios, resultó que la única compañía que operaba la ruta a Cachi, no abría ni ese día ni al siguiente... parecía que se habían alineado los astros para que no fuéramos... quizás iba siendo hora de plantearnos el comienzo de nuestra lenta subida hacia Bolivia ;-)


Nota: me vais a disculpar que "perdiera" mi cámara con todas las fotos/vídeos de Argentina :'(. Las fotos de esta entrada y las posteriores son gentileza de Diana. ¡Gracias, amiga!





INFORMACIÓN PRÁCTICA PARA VIAJEROS



- TRANSPORTE

Desde Salta a la Garganta del Diablo, fuimos en bus con Flecha Bus pagando 54 pesos cada una. El primer bus sale a las 6:50 y te deja en la garganta sobra las 10:15.

De la Garganta del Diablo al Anfiteatro se puede ir andando (10 min). Del anfireatro al siguiente punto de interés (el sapo) ya hay algo más de 10 km, así que nosotras hicimos dedo. Hasta Cafayate llegamos haciendo autostop.

Para regresar de Cafayate a Salta, el último bus (también Flecha Bus) sale a las 19:30 y cuesta 75 pesos. Llega un poco más tarde de las 23h.



- ALOJAMIENTO

No hicimos noche en Cafayate, pero vimos que hay mucha oferta de alojamientos para elegir.



- COMIDA

En La Dora (c/ Alvarado en el tramo entre Buenos Aires y Catamarca) se puede comer menú (sopa y segundo) por 15 pesos. Bebida no incluida.



- OTROS

Es recomendable visitar alguna de las numerosas bodegas. Nosotras visitamos la bodega Nanni, que tiene varias visitas guiadas gratuitas al día. Según nos comentaron, la bodega El Tránsito (justo enfrente) tiene cata gratuita pero estaba cerrada cuando fuimos.

martes, 2 de abril de 2013

Saltaaaaa, salta conmigo, digo Saltaaa...

Tras la paliza del camión, llegamos a Salta donde rápidamente nos invadió una grata sensación de estar "de vacaciones".
El clima de la ciudad, mucho más cálido que el de las alturas andinas de la última semana, unido al ambientillo que se respiraba en toda la ciudad, nos trasladaron momentáneamente a Europa. Esta ciudad es lo más parecido a nuestro continente de lo que llevo recorrido en Sudamérica. Se nota en cada calle, plaza, edificio, parque y sobre todo terraza. Incluso el aspecto de la gente se nota más europeo. ¡Y qué decir de los argentinos! Ya me enamoraron durante el viaje por Asia (¡un beso enorme para mis hermanas favoritas!), así que una vez aquí no me sorprendió su carácter tan abierto y amable.

Iglesia de San Francisco, Salta.
En una terraza de Salta con un tiempo de lo más primaveral.

Y es aquí cuando os presento a nuestro anfitrion: Octavio. Salteño de Salta (como las empanadas) y gran amante de los viajes. De su mano pudimos disfrutar de la mejor gastronomía e introducirnos en algunas de las costumbres argentinas que más ganas tenía de conocer (¡al fin probé el fernet y el mate!). Eso sin olvidar la fiesta... quien visite Salta, no debería de perderse dar una vuelta por su popular calle Balcarce.

Octavio y Diana saboreando unas salteñas.

También tuvimos tiempo para el turismo cultural, visitando el museo arqueológico de alta montaña (MAAM). A decir verdad, su nombre no me sonaba demasiado atractivo, pero gracias a la recomendación de la mamá de Octavio, acabamos yendo a verlo. ¡Y me encantó!. Una no se imagina la cantidad de sacrificios humanos que se pueden llegar a encontrar en las cimas de montañas y volcanes. Y es realmente impresionante conocer toda la historia sobre los niños que se encontraron a más de 6000 metros de altura en el volcán Llullaillaco, y que gracias a las condiciones de frío, hipoxia y asepsia han aguantado en perfecto estado de conservación durante más de 500 años. No hay foto que valga (están prohibidas, por cierto); este museo es un must que no os deberíais perder.

Nota: me vais a disculpar que "perdiera" mi cámara con todas las fotos de Argentina :'(. Las de esta entrada y las posteriores son gentileza de Diana. ¡Gracias, amiga!





INFORMACIÓN PRÁCTICA PARA VIAJEROS



- TRANSPORTE

El trayecto San Pedro de Atacama a Güemes lo hicimos en autostop. No obstante, hay un bus diario que sale sobre las 9:00 de la mañana y tarda unas 11h.

Desde Güemes a Salta, el bus nos costó 15 pesos argentinos y tardó unos 40-45 minutos. Viajamos con La Veloz del Norte.

Para moverse dentro de Salta hay colectivos que cuestan 2,5 pesos y es obligatorio pagar con monedas (a menos que tengas la tarjeta y la vayas recargando).


- ALOJAMIENTO

Nos alojamos en casa de Octavio, al que contactamos a través de couchsurfing. La estancia fue perfecta. Imposible pedir más :-)


- COMIDA

Al estar en casa de Octavio y tener cocina, hicimos varias comidas en casa.
También fuimos un día al Patio de la Empanada, donde probamos las famosas empanadas salteñas y las humitas dulces y saladas. ¡Muy recomendable!

El Patio de la empanada.
Las grandes estrellas del patio: las empanadas salteñas


- OTROS

La entrada para extranjeros al Museo Arqueológico de Alta Montaña (MAAM) cuesta 40 pesos (con carnet de estudiante es 10 pesos).

sábado, 30 de marzo de 2013

Para todo hay una primera vez...

... y aunque ya había hecho autostop en el pasado, nunca antes lo había intentado para un trayecto largo. Así que hoy os contaré "mi primera vez" haciendo dedo con el mochilón. Ahí va la historia sobre el viaje que comenzamos haciendo autostop en Chile y en el que terminamos durmiendo en un hospital argentino (:-s):

Tras la despedida de Celia, lo único que teníamos claro Diana y yo era que volveríamos a Bolivia. La duda era si lo haríamo por el mismo camino (de San Pedro yendo a Calama y allí tomando un transporte que nos cruzara la frontera para acabar en Uyuni), o por otro diferente. Las alternativas eran tres:
  1. Avanzando por Chile a Iquique (cruzar por el parque Volcán Isluga)
  2. Avanzando por Chile a Arica (cruzar por el parque Lauca)
  3. Tomando la dirección opuesta hacia Argentina, visitar un poco la región noroeste del país y desde allí subir a Bolivia.
Como habréis deducido por lo que comenté antes, descartamos todas las opciones de Chile (al fin y al cabo suponía "deshacer" camino) y nos acabamos decantando por la alternativa boluda: Argentina. Y como teníamos ganas de aventura (y de ahorrarnos unos dólares), decidimos que lo haríamos en autostop ;-)
Fijamos nuestra meta en la ciudad de Salta. Objetivo no poco ambicioso, pues estamos hablando ni más ni menos que de 700 y pico kilómetros, incluyendo un paso de frontera.

El día comenzó despacio. Antes de abandonar San Pedro, debíamos conseguir el sello de salida del país en nuestros pasaportes, pues la oficina de migraciones chilena se encuentraba en esa ciudad y no en la propia frontera como cabría esperar. Aquel día era Viernes Santo, y a este lado del charco, al igual que en España, la Semana Santa supone gran movilización de gente. La oficina de migraciones chilena, no abría hasta las 8:00 y a esa hora ya había una cola de más de 1h. Así que nos armamos de paciencia y esperamos bajo el frío y con las mochilas a que nos llegara el turno. La tarde antes habíamos intentado que nos sellaran la salida con fecha del día siguiente (algo así como lo que hicimos en Bolivia), pero no nos dejaron. Al menos sí conseguimos que unos ciudadanos argentinos que esperaban para sellar la entrada, nos vendieran pesos a la tasa "extraoficial" (la que usa todo el mundo allí, pues la oficial es un "atraco a mano desaramada").

Al fin nos llegó el turno, y sacamos nuestra mejor sonrisa y la actitud más dicharachera para distraer al funcionario de aduanas y evitar que nos preguntara por el vehículo en el que abandonaríamos el país. ¡Y funcionó! Allí es obligatorio estar registrado en un vehículo o no te sellan. Una respuesta del tipo: vamos en autostop, hubiese supuesto una negativa para salir, como luego nos pasó al entrar en Argentina, pero eso es adelantar los acontecimientos, así que volvamos a la historia ;-).

Conseguimos el sello de salida y caminamos unos 500 m hasta el desvío hacia el paso fronterizo de Jama. Allí aposentamos nuestras mochilas y echamos el cronómetro a andar. Como en la aduana había mucha cola, los vehículos pasaban con cuentagotas, y la mayoría se dirigían al sur, no al este :-s.

Lista y en posición ;-)

Tras 44 minutos exactos de espera, nuestra suerte cambió, ya que Martín y Daniel decidieron parar su camión ante nuestras señas :-). Os podemos llevar hasta el paso de Jama. Ya allí tendréis que continuar con otro, pues nuestro jefe andará pendiente y no deberíamos llevar a nadie en cabina.

El camión de Martín y Daniel :-)
 
Ok, nos sirve. Y ¡alehop!, en un santiamén estábamos arriba y nos habíamos convertido en las reinas del camión. Aquello era enorme. La verdad es que se podía ir hasta tumbado, durmiendo sobre un comodísimo colchón :-).

Las vistas desde dentro del camión

Durante las siguientes 5h y pico avanzamos lentamente; muuuuy lentamente. Con deciros que Daniel se bajaba en marcha, se daba un paseo y se volvía a subir, os podréis imaginar. Para el paso de Jama es todo subida. Hay que atravesar los Andes. El desnivel desde San Pedro son más de 2500 m en altura, y el camión iba cargado con bolas de acero ;-).

Bueno, el caso es que llegamos a Jama, la frontera donde se encuentra migraciones de Argentina. Nuestros amigos nos dejaron unos metros antes de la entrada de turistas y ellos tiraron para el parking de camiones. Entramos y lo primero que nos preguntaron fue que cómo habíamos llegado hasta allá. Ante nuestra respuesta nos indicaron que debíamos hacer los trámites de entrada junto con el vehículo con el que entrábamos:

- ¡Pero hemos entrado caminando!. El camión nos dejó antes de entrar y no vamos a continuar con él.
- Entonces busquen otro vehículo para continuar y vengan a sellar con él.

Oído cocina. Para la zona de camioneros que nos fuimos a ver si otro nos llevaba, pero había muy poco tráfico ese día por ser feriado. Y ninguno de los que estaban iba para Salta :-s. Regresamos a la zona de turismos a ver si había suerte, y aunque una familia chilena accedió a llevarnos, la funcionaria de la aduana no nos dejó porque el vehículo ya estaba "cerrado" en su sistema :'(.
La cosa empezaba a pintar mal. Apenas llegaban vehículos. Los que lo hacían venían llenos. Y nos encontrábamos en medio de la nada: zona semidesértica, cuyo pueblo más cercano estaba a varias horas de distancia en coche. Andar bajo la solana con las mochilas a 4000 y pico metros de altitud no era una opción, así que decidimos dividirnos para abarcar todas las opciones: una se quedaría en la zona de turismos y la otra volvería a la de camiones a ver quién conseguía encontrar transporte.

A todo esto, Daniel nos veía ir y venir, hablar con unos y con otros, y en definitiva, empezar a preocuparnos pues eran ya casi las 17h y quedaban tan sólo un par de horas de luz. Total, que le debimos de dar pena y al final vino a buscarnos y a decirnos que fuésemos con ellos.

- No queremos causaros problemas, de verdad.
- ¿Es un problema para vosotras venir con nosotros?
- En absoluto.
- ¡Pues para adentro!

Nunca supimos si nuestra presencia les costó alguna que otra explicaciones más de lo habitual, pero desde luego que a nosotras nos facilitó enormemente la existencia (¡mil gracias, chicos!).
A partir de ahi, todo fue rodado de nuevo :-). Los paisajes comenzaron a tornarse increíbles y seguimos disfrutando de nuestra privilegiada posición en el camión.

El paisaje una vez en Argentina se volvió mucho más interesante.

Al poco de oscurecer, Daniel se pasó al camión de otro compañero que se estaba quedando dormido, y yo pasé a sustituirle en su labor de copiloto-conversador para que Martín aguantara despierto al volante, pues también comenzaba a notar el cansancio. En realidad todos estábamos reventados. Yo no había dormido más de 3h la noche anterior y en el fondo sólo deseaba el relevo de Diana, que seguía durmiendo a pierna suelta en el colchón ;-).

Sobre las 12:30 de la noche (más de 14h después de habernos recogido) llegamos a Güemes, que era en realidad el destino final del camión. Martín nos indicó dónde quedaba la terminal de omnibus y nos dirigimos allá con idea de recorrer los 40 minutos que nos separaban de Salta, donde teníamos una cama esperando.

Pero no todo podía salirnos bien ese día y cuando fuimos a preguntar por el próximo transporte a Salta, nos digeron que hasta las 4:30 no salía :-s
Ya era tarde para seguir haciendo autostop y estábamos cansadas, así que decidimos buscar alojamiento y pasar la noche en Güemes. Pero ¿recordáis en qué fecha estábamos?. Correcto. En Viernes Santo. Y todos los alojamientos estaban llenos hasta la bandera...

Pueeeeees, o autostop, o buscar un buen banco para dormir. Ambas opciones nos apetecían lo mismo (algo así como nada) y nos parecían casi igual de "peligrosas". La terminal no nos parecían en absoluto un buen lugar para quedarnos dormidas, pues en realidad no disponía más que de unos banquitos frente a los andenes, todo al aire libre. Demasiado ruido y demasiada gente rondando por allí como para no estar con los cuatro ojos sobre las mochilas... ¿qué hacer, entonces?. ¿Qué lugar podíamos encontrar abierto toda la noche y con la gente demasiado (pre)ocupada como para prestarnos atención a nosotras y nuestras mochilas?. Sí, amigos. Habéis adivinado bien. Para el hospital que nos fuimos ;-)

El resto de la historia os la podéis imaginar. Encontramos un rinconcito donde descansar pasandeo totalmente desapercibidas. Y unas horas más tarde estábamos en Salta, dándonos una duchita caliente y  acostándonos a descansar como nos merecíamos.
¡Prueba superada! No ha sido tan difícil. Habrá que repetirlo, jeje. Por el momento, inauguramos marcador:
Diana & Lara 1 - carretera 0 ;-)

viernes, 29 de marzo de 2013

Pequeña incursión chilena: San Pedro de Atacama

¡Y al fin llegamos a Chile! Y pensar que le íbamos a haber dedicado a este país la mitad de las vacaciones de Celia y al final se quedó en ¡tan sólo cuatro días!... es lo que tiene esto de los viajes, que los planes cambian día a día jeje ;-)
¿Y qué decir de este país? Pues que toda la gente nos pareció encantadora. Ese acento tan característico, unido a su desparpajo y a su amabilidad me cautivaron al momento. El contraste con su vecina Bolivia es bestial (sobre todo en la gente) y se nota a la legua que el nivel de desarrollo es muchísimo más elevado... algo que se siente también en el bolsillo :-s.

Pero nosotras tuvimos suerte. Durante el transfer desde Hito Cajón (frontera boliviana y destino final en el tour por el salar de Uyuni) a San Pedro de Atacama, nos hicimos amigas del conductor, quien acabó ofreciéndonos quedarnos en una pieza que tenía vacía por un precio muy económico para ser San Pedro.

Bienvenidos a San Pedro de Atacama, una ciudad junto al desierto.


 Allí nos instalamos y junto con el alquiler de unas bicis, nos dedicamos a recorrer los alrededores sin tener que gastar demasiado :-)
El primer día visitamos San Pedro y el Valle de la Luna. La ciudad nos pareció muy cuca y el valle nos gustó muchísimo más que su homónimo cercano a La Paz. Además nos permitió seguir dándole caña a eso del geocaching, para acabar de enganchar a Diana ;-)

Valle de la luna
Jugando en las dunas del Valle de la Luna
Regresando a San Pedro al atardecer



Al día siguiente nos fuimos a las lagunas Céjar y Piedra, donde la gran cantidad de sal en el agua hacía casi imposible hundir el cuerpo.

¡Pero qué paisaje más salao!
Laguna Céjar


Y para terminar, el tercer día visitamos las ruinas (bastante ruinosas) de Pukara Quitor. Una fortaleza preincaica con un mirador cercano desde donde se tenían unas vistas estupendas de la zona.






Con esto y unos buenos homenajes gastronómicos concluímos el viaje conjunto Celia & Lara. Es hora para Celia de regresar a casa, y no podemos sino celebrar todas estas semanas de aventuras con música en vivo, un buen vino chileno y algún que otro pisco sour ;-).

Saboreando una rica cena con un buen vino ;-)
Disfrutando de un poco de musiquilla en directo.

 ¡Que tengas muy buen viaje de vuelta, Celia!. Ten por seguro que se te echará de menos :'(.




INFORMACIÓN PRÁCTICA PARA VIAJEROS


- TRANSPORTE

Viniendo de Uyuni (Bolivia) a través del tour por el salar, las propias agencias se encargan de reservar el transfer a San Pedro de Atacama. El tour por tanto finaliza en Hito Cajón (donde se encuentra migraciones boliviana), y donde el transfer está esperando. Cuesta Bs.50 por persona y sale a las 10:00, llegando a San Pedro como en 30-40 minutos. Al llegar a San Pedro se formaliza la entrada al país en la oficina de migraciones chilena.


- ALOJAMIENTO

Nosotras nos quedamos en la pieza que nos alquiló Eduardo (tfn 88381807) pagando 4000 pesos chilenos por persona y noche. La pieza era una casita muy cercana a la oficina de migraciones con una única habitación donde puso unos colchones, y un baño con agua caliente. Fuera había una pila donde se podía hacer la colada. Sin WiFi.

Las opciones más baratas de alojamiento en la ciudad en dormitorio compartido estaban a 7000 pesos por persona y noche (pero estaba todo lleno), así que tuvimos nuestra "casita" para nosotras solas por un muy buen precio tratándose de una de las ciudades más caras de Chile.


- COMIDA

En la calle Licancabur, justo destrás del museo, frente a la parada de taxis hay varios establecimientos donde se puede comer por 2000 pesos chilenos (menú a 3500 pesos).

Por la noche tomamos la costumbre de ir a cenar al restaurante Barros, también en la calle Licancabur (creo que esquina con Calama) donde tenían menú por 3500 pesos y música en vivo (además de WiFi). El personal es encantador y el ambiente de lo más animado.


- OTROS

En San Pedro hay muchas agencias con gran oferta de excursiones. En la oficina de turismo (en la plaza) informan de todas las opciones y te dan un listado de las agencias junto con las que ellos recomiendan (con sello de calidad).

Por un lado están los destinos cercanos (menos de 25 km), que se pueden visitar mucho mejor alquilando una bici (sale mucho más barato y vas a tu aire, no como un borrego). Y por otro lado están los destino lejanos que hay que visitar en tour (o alquilar un coche). Nosotras acabamos descartando todas éstas pues nos parecieron muy similares a lo que acabábamos de ver en el tour desde Uyuni (lagunas altiplánicas, géiseres, salar, etc).

También hay agencias que organizan ascensiones a volcanes (Cerro Toco 5604 msnm; Volcán Lascar 5600 msnm; Volcán Sairecabur 6040 msnm y Volcán Licancabur 5917 msnm).

Las bicis las alquilamos en un local donde alquilan bicis y tablas de sandboard en la calle caracoles en el tramo entre Calama y Domingo Atienza, por 3000 pesos/medio día (5h).

La entrada al Valle de la Luna cuesta 2000 pesos chilenos por persona (1500 para estudiantes). El acceso cierra a las 19h.

Las lagunas Céjar y Piedra también cuestan 2000 pesos por persona (1500 estudiantes).

El acceso a las ruinas de Pucara Quitor vale 3000 pesos (2000 estudiantes).