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sábado, 30 de marzo de 2013

Para todo hay una primera vez...

... y aunque ya había hecho autostop en el pasado, nunca antes lo había intentado para un trayecto largo. Así que hoy os contaré "mi primera vez" haciendo dedo con el mochilón. Ahí va la historia sobre el viaje que comenzamos haciendo autostop en Chile y en el que terminamos durmiendo en un hospital argentino (:-s):

Tras la despedida de Celia, lo único que teníamos claro Diana y yo era que volveríamos a Bolivia. La duda era si lo haríamo por el mismo camino (de San Pedro yendo a Calama y allí tomando un transporte que nos cruzara la frontera para acabar en Uyuni), o por otro diferente. Las alternativas eran tres:
  1. Avanzando por Chile a Iquique (cruzar por el parque Volcán Isluga)
  2. Avanzando por Chile a Arica (cruzar por el parque Lauca)
  3. Tomando la dirección opuesta hacia Argentina, visitar un poco la región noroeste del país y desde allí subir a Bolivia.
Como habréis deducido por lo que comenté antes, descartamos todas las opciones de Chile (al fin y al cabo suponía "deshacer" camino) y nos acabamos decantando por la alternativa boluda: Argentina. Y como teníamos ganas de aventura (y de ahorrarnos unos dólares), decidimos que lo haríamos en autostop ;-)
Fijamos nuestra meta en la ciudad de Salta. Objetivo no poco ambicioso, pues estamos hablando ni más ni menos que de 700 y pico kilómetros, incluyendo un paso de frontera.

El día comenzó despacio. Antes de abandonar San Pedro, debíamos conseguir el sello de salida del país en nuestros pasaportes, pues la oficina de migraciones chilena se encuentraba en esa ciudad y no en la propia frontera como cabría esperar. Aquel día era Viernes Santo, y a este lado del charco, al igual que en España, la Semana Santa supone gran movilización de gente. La oficina de migraciones chilena, no abría hasta las 8:00 y a esa hora ya había una cola de más de 1h. Así que nos armamos de paciencia y esperamos bajo el frío y con las mochilas a que nos llegara el turno. La tarde antes habíamos intentado que nos sellaran la salida con fecha del día siguiente (algo así como lo que hicimos en Bolivia), pero no nos dejaron. Al menos sí conseguimos que unos ciudadanos argentinos que esperaban para sellar la entrada, nos vendieran pesos a la tasa "extraoficial" (la que usa todo el mundo allí, pues la oficial es un "atraco a mano desaramada").

Al fin nos llegó el turno, y sacamos nuestra mejor sonrisa y la actitud más dicharachera para distraer al funcionario de aduanas y evitar que nos preguntara por el vehículo en el que abandonaríamos el país. ¡Y funcionó! Allí es obligatorio estar registrado en un vehículo o no te sellan. Una respuesta del tipo: vamos en autostop, hubiese supuesto una negativa para salir, como luego nos pasó al entrar en Argentina, pero eso es adelantar los acontecimientos, así que volvamos a la historia ;-).

Conseguimos el sello de salida y caminamos unos 500 m hasta el desvío hacia el paso fronterizo de Jama. Allí aposentamos nuestras mochilas y echamos el cronómetro a andar. Como en la aduana había mucha cola, los vehículos pasaban con cuentagotas, y la mayoría se dirigían al sur, no al este :-s.

Lista y en posición ;-)

Tras 44 minutos exactos de espera, nuestra suerte cambió, ya que Martín y Daniel decidieron parar su camión ante nuestras señas :-). Os podemos llevar hasta el paso de Jama. Ya allí tendréis que continuar con otro, pues nuestro jefe andará pendiente y no deberíamos llevar a nadie en cabina.

El camión de Martín y Daniel :-)
 
Ok, nos sirve. Y ¡alehop!, en un santiamén estábamos arriba y nos habíamos convertido en las reinas del camión. Aquello era enorme. La verdad es que se podía ir hasta tumbado, durmiendo sobre un comodísimo colchón :-).

Las vistas desde dentro del camión

Durante las siguientes 5h y pico avanzamos lentamente; muuuuy lentamente. Con deciros que Daniel se bajaba en marcha, se daba un paseo y se volvía a subir, os podréis imaginar. Para el paso de Jama es todo subida. Hay que atravesar los Andes. El desnivel desde San Pedro son más de 2500 m en altura, y el camión iba cargado con bolas de acero ;-).

Bueno, el caso es que llegamos a Jama, la frontera donde se encuentra migraciones de Argentina. Nuestros amigos nos dejaron unos metros antes de la entrada de turistas y ellos tiraron para el parking de camiones. Entramos y lo primero que nos preguntaron fue que cómo habíamos llegado hasta allá. Ante nuestra respuesta nos indicaron que debíamos hacer los trámites de entrada junto con el vehículo con el que entrábamos:

- ¡Pero hemos entrado caminando!. El camión nos dejó antes de entrar y no vamos a continuar con él.
- Entonces busquen otro vehículo para continuar y vengan a sellar con él.

Oído cocina. Para la zona de camioneros que nos fuimos a ver si otro nos llevaba, pero había muy poco tráfico ese día por ser feriado. Y ninguno de los que estaban iba para Salta :-s. Regresamos a la zona de turismos a ver si había suerte, y aunque una familia chilena accedió a llevarnos, la funcionaria de la aduana no nos dejó porque el vehículo ya estaba "cerrado" en su sistema :'(.
La cosa empezaba a pintar mal. Apenas llegaban vehículos. Los que lo hacían venían llenos. Y nos encontrábamos en medio de la nada: zona semidesértica, cuyo pueblo más cercano estaba a varias horas de distancia en coche. Andar bajo la solana con las mochilas a 4000 y pico metros de altitud no era una opción, así que decidimos dividirnos para abarcar todas las opciones: una se quedaría en la zona de turismos y la otra volvería a la de camiones a ver quién conseguía encontrar transporte.

A todo esto, Daniel nos veía ir y venir, hablar con unos y con otros, y en definitiva, empezar a preocuparnos pues eran ya casi las 17h y quedaban tan sólo un par de horas de luz. Total, que le debimos de dar pena y al final vino a buscarnos y a decirnos que fuésemos con ellos.

- No queremos causaros problemas, de verdad.
- ¿Es un problema para vosotras venir con nosotros?
- En absoluto.
- ¡Pues para adentro!

Nunca supimos si nuestra presencia les costó alguna que otra explicaciones más de lo habitual, pero desde luego que a nosotras nos facilitó enormemente la existencia (¡mil gracias, chicos!).
A partir de ahi, todo fue rodado de nuevo :-). Los paisajes comenzaron a tornarse increíbles y seguimos disfrutando de nuestra privilegiada posición en el camión.

El paisaje una vez en Argentina se volvió mucho más interesante.

Al poco de oscurecer, Daniel se pasó al camión de otro compañero que se estaba quedando dormido, y yo pasé a sustituirle en su labor de copiloto-conversador para que Martín aguantara despierto al volante, pues también comenzaba a notar el cansancio. En realidad todos estábamos reventados. Yo no había dormido más de 3h la noche anterior y en el fondo sólo deseaba el relevo de Diana, que seguía durmiendo a pierna suelta en el colchón ;-).

Sobre las 12:30 de la noche (más de 14h después de habernos recogido) llegamos a Güemes, que era en realidad el destino final del camión. Martín nos indicó dónde quedaba la terminal de omnibus y nos dirigimos allá con idea de recorrer los 40 minutos que nos separaban de Salta, donde teníamos una cama esperando.

Pero no todo podía salirnos bien ese día y cuando fuimos a preguntar por el próximo transporte a Salta, nos digeron que hasta las 4:30 no salía :-s
Ya era tarde para seguir haciendo autostop y estábamos cansadas, así que decidimos buscar alojamiento y pasar la noche en Güemes. Pero ¿recordáis en qué fecha estábamos?. Correcto. En Viernes Santo. Y todos los alojamientos estaban llenos hasta la bandera...

Pueeeeees, o autostop, o buscar un buen banco para dormir. Ambas opciones nos apetecían lo mismo (algo así como nada) y nos parecían casi igual de "peligrosas". La terminal no nos parecían en absoluto un buen lugar para quedarnos dormidas, pues en realidad no disponía más que de unos banquitos frente a los andenes, todo al aire libre. Demasiado ruido y demasiada gente rondando por allí como para no estar con los cuatro ojos sobre las mochilas... ¿qué hacer, entonces?. ¿Qué lugar podíamos encontrar abierto toda la noche y con la gente demasiado (pre)ocupada como para prestarnos atención a nosotras y nuestras mochilas?. Sí, amigos. Habéis adivinado bien. Para el hospital que nos fuimos ;-)

El resto de la historia os la podéis imaginar. Encontramos un rinconcito donde descansar pasandeo totalmente desapercibidas. Y unas horas más tarde estábamos en Salta, dándonos una duchita caliente y  acostándonos a descansar como nos merecíamos.
¡Prueba superada! No ha sido tan difícil. Habrá que repetirlo, jeje. Por el momento, inauguramos marcador:
Diana & Lara 1 - carretera 0 ;-)

viernes, 29 de marzo de 2013

Pequeña incursión chilena: San Pedro de Atacama

¡Y al fin llegamos a Chile! Y pensar que le íbamos a haber dedicado a este país la mitad de las vacaciones de Celia y al final se quedó en ¡tan sólo cuatro días!... es lo que tiene esto de los viajes, que los planes cambian día a día jeje ;-)
¿Y qué decir de este país? Pues que toda la gente nos pareció encantadora. Ese acento tan característico, unido a su desparpajo y a su amabilidad me cautivaron al momento. El contraste con su vecina Bolivia es bestial (sobre todo en la gente) y se nota a la legua que el nivel de desarrollo es muchísimo más elevado... algo que se siente también en el bolsillo :-s.

Pero nosotras tuvimos suerte. Durante el transfer desde Hito Cajón (frontera boliviana y destino final en el tour por el salar de Uyuni) a San Pedro de Atacama, nos hicimos amigas del conductor, quien acabó ofreciéndonos quedarnos en una pieza que tenía vacía por un precio muy económico para ser San Pedro.

Bienvenidos a San Pedro de Atacama, una ciudad junto al desierto.


 Allí nos instalamos y junto con el alquiler de unas bicis, nos dedicamos a recorrer los alrededores sin tener que gastar demasiado :-)
El primer día visitamos San Pedro y el Valle de la Luna. La ciudad nos pareció muy cuca y el valle nos gustó muchísimo más que su homónimo cercano a La Paz. Además nos permitió seguir dándole caña a eso del geocaching, para acabar de enganchar a Diana ;-)

Valle de la luna
Jugando en las dunas del Valle de la Luna
Regresando a San Pedro al atardecer



Al día siguiente nos fuimos a las lagunas Céjar y Piedra, donde la gran cantidad de sal en el agua hacía casi imposible hundir el cuerpo.

¡Pero qué paisaje más salao!
Laguna Céjar


Y para terminar, el tercer día visitamos las ruinas (bastante ruinosas) de Pukara Quitor. Una fortaleza preincaica con un mirador cercano desde donde se tenían unas vistas estupendas de la zona.






Con esto y unos buenos homenajes gastronómicos concluímos el viaje conjunto Celia & Lara. Es hora para Celia de regresar a casa, y no podemos sino celebrar todas estas semanas de aventuras con música en vivo, un buen vino chileno y algún que otro pisco sour ;-).

Saboreando una rica cena con un buen vino ;-)
Disfrutando de un poco de musiquilla en directo.

 ¡Que tengas muy buen viaje de vuelta, Celia!. Ten por seguro que se te echará de menos :'(.




INFORMACIÓN PRÁCTICA PARA VIAJEROS


- TRANSPORTE

Viniendo de Uyuni (Bolivia) a través del tour por el salar, las propias agencias se encargan de reservar el transfer a San Pedro de Atacama. El tour por tanto finaliza en Hito Cajón (donde se encuentra migraciones boliviana), y donde el transfer está esperando. Cuesta Bs.50 por persona y sale a las 10:00, llegando a San Pedro como en 30-40 minutos. Al llegar a San Pedro se formaliza la entrada al país en la oficina de migraciones chilena.


- ALOJAMIENTO

Nosotras nos quedamos en la pieza que nos alquiló Eduardo (tfn 88381807) pagando 4000 pesos chilenos por persona y noche. La pieza era una casita muy cercana a la oficina de migraciones con una única habitación donde puso unos colchones, y un baño con agua caliente. Fuera había una pila donde se podía hacer la colada. Sin WiFi.

Las opciones más baratas de alojamiento en la ciudad en dormitorio compartido estaban a 7000 pesos por persona y noche (pero estaba todo lleno), así que tuvimos nuestra "casita" para nosotras solas por un muy buen precio tratándose de una de las ciudades más caras de Chile.


- COMIDA

En la calle Licancabur, justo destrás del museo, frente a la parada de taxis hay varios establecimientos donde se puede comer por 2000 pesos chilenos (menú a 3500 pesos).

Por la noche tomamos la costumbre de ir a cenar al restaurante Barros, también en la calle Licancabur (creo que esquina con Calama) donde tenían menú por 3500 pesos y música en vivo (además de WiFi). El personal es encantador y el ambiente de lo más animado.


- OTROS

En San Pedro hay muchas agencias con gran oferta de excursiones. En la oficina de turismo (en la plaza) informan de todas las opciones y te dan un listado de las agencias junto con las que ellos recomiendan (con sello de calidad).

Por un lado están los destinos cercanos (menos de 25 km), que se pueden visitar mucho mejor alquilando una bici (sale mucho más barato y vas a tu aire, no como un borrego). Y por otro lado están los destino lejanos que hay que visitar en tour (o alquilar un coche). Nosotras acabamos descartando todas éstas pues nos parecieron muy similares a lo que acabábamos de ver en el tour desde Uyuni (lagunas altiplánicas, géiseres, salar, etc).

También hay agencias que organizan ascensiones a volcanes (Cerro Toco 5604 msnm; Volcán Lascar 5600 msnm; Volcán Sairecabur 6040 msnm y Volcán Licancabur 5917 msnm).

Las bicis las alquilamos en un local donde alquilan bicis y tablas de sandboard en la calle caracoles en el tramo entre Calama y Domingo Atienza, por 3000 pesos/medio día (5h).

La entrada al Valle de la Luna cuesta 2000 pesos chilenos por persona (1500 para estudiantes). El acceso cierra a las 19h.

Las lagunas Céjar y Piedra también cuestan 2000 pesos por persona (1500 estudiantes).

El acceso a las ruinas de Pucara Quitor vale 3000 pesos (2000 estudiantes).

lunes, 25 de marzo de 2013

Visitando el salar más grande del mundo

Cuentan que cuando Armstrong llegó a la luna, observó en la tierra un enorme diamante y se prometió a sí mismo averiguar lo que era para poder visitarlo algún día. Y ese diamante resultó ser el salar de Uyuni, el que se considera el más grande de todo el planeta (más de 12.000 km cuadrados).




A este salar dirigimos nuestros pasos tras visitar Potosí, y lo hicimos en un tour de 3 días y 2 noches que finalizaría en San Pedro de Atacama, Chile. Y además, no lo hicimos solas. Diana, la chica francesa que conocimos en Perú, aceleró su paso por Bolivia para reengancharse a nuestra ruta. Y es que hay ocasiones en las que se disfruta mucho más estando en buena compañía ;-)

¡Feliz cumpleaños, Diana! :-D


Durante el tour también hicimos nuevos amigos: los madrileños Ignacio y Edu, y las amigas Celine (Francia) y Jolien (Bélgica), actualmente involucradas en actividades de voluntariado en La Paz.


Aquí el grupo recién levantados a nosecuantos bajo cero a las tantas de la mañana


 Todos juntos disfrutamos del primer día haciendo el mono en el cementerio de trenes y sobre todo en el salar (3650 msnm).

Cementerio de trenes
Hotel de sal
Mujer boliviana tallada en sal
¡ay, ay, ay, cuidado, cuidado!
¡uhmm qué hambre!
La venganza se sirve en plato frío... y con cuchara, jeje
Dos madriZleños con dos (ham)burgalesas ;-)
y una con el efecto "espejo"

También tuvimos tiempo ese día de iniciar a Diana en esto del geocaching en la famosa isla del pescado.

Abrazando un "pequeño" cactus en la isla del pescado...
... porque otra cosa no, pero cactus hay a patadas
Diana y Celia posando con el trofeo del día (geocaching)


El segundo día visitamos el volcán Ollagüe (5865 msnm; lo vimos desde lejos), las distintas lagunas (Cañapa, Hedionda, Honda y Charcota), el árbol de piedra y la laguna colorada (4300 msnm). Bonitos paisajes y variedad de animales.

Volcán Ollagüe
Laguna Cañapa con sus flamencos
Árbol de piedra


Al tercer día visitamos los geiseres sol de mañana (5000 msnm), los baños termales (4200 msnm), el desierto Dali y la laguna verde (que por cierto, ya no es verde :-s). Y cruzamos la frontera con Chile con las vistas del volcán Licancabur (5950 msnm), para finalmente llegar a San Pedro de Atacama (2436 msnm).

Geiseres Sol de Mañana
Baños termales
Desierto Dali
Laguna Verde

Como podréis imaginar, fueron tres días de paisajes impresionantes, bromas, juegos, música, celebraciones y mucha diversión en grupo. Abandonamos Bolivia con muy buen sabor de boca y con la seguridad de que volveremos a seguir disfrutando de tantos lugares como tiene que ofrecer :-)






INFORMACIÓN PRÁCTICA PARA VIAJEROS



- TRANSPORTE

Los autobuses a Uyuni salen de la antigua terminal de buses de Potosí (varias micros van del centro a la terminal por Bs.1,30 por persona). Hay buses a las 10:00, 11:00, 11:45, 12:30, 18:00 y 19:30. Nosotras cogimos el de las 10:00, que nos costó Bs.30 por persona (más Bs.1 por uso del terminal) con la empresa "Sindicato de transporte QUIJARRO". El viaje duró unas 3:40h.


- ALOJAMIENTO

Nos alojamos en el Hostal Kori Wasi (Av. Potosí, 350; tfno. 591-2-6932670) por Bs.100 la habitación doble con baño privado y agua caliente 24h (eléctrica). Con WiFi (el único con WiFi de los 7-8 que miramos). Muy "cuco" y limpio, pero el personal bastante desagradable (no dejaban subir a Diana a la habitación cuando llegó de La Paz; nos cortaron el agua caliente cuando subió para que no pudiera ducharse, pillandome a mi en mitad de la ducha :-s, etc).


- COMIDA

En los alrededores de la plaza del reloj hay mucho restaurante para turista/pizzerías, con precios elevados. En los alrededores del mercado, o en la avda Potosí alejándonos de la plaza, se pueden encontrar restaurantes locales con menú por Bs.10-12.


- OTROS

Hay muchas agencias para hacer tours por el salar de Uyuni, de uno, dos o tres días de duración. Todos empiezan a las 10:30 de la mañana, así que las mejores horas para negociar un buen precio es cuando están cerrando grupos (el día anterior por la tarde; o el mismo día a primera hora de la mañana). Nosotras contratamos con Expediciones Siloli (Av. Arce esq. Perú), que operaba con Expediciones Gaviota y que resultó ser bastante regular: salimos casi 2h tarde; querían separarnos en dos coches por lo que al final cedimos en ir 7 en nuestro jeep y 5 en el otro; no habían reservado el alojamiento la primera noche y tuvimos que ir de pueblo en pueblo hasta encontrar uno con espacio, etc. Pagamos por persona Bs.650 + Bs.50 por el transfer a San Pedro de Atacama.
Los tours normalmente incluyen todo (transporte, alojamiento, comida, guía) menos las entradas a la isla del pescado (Bs.30) y a la Reserva Nacional de Fauna Andina Eduardo Avaroa (Bs.150 para extranjeros). Tampoco suelen incluir la ducha, que te cobran a parte (Bs.10). Nosotras negociamos para que la incluyeran; importante preguntar por este detalle.
Si se finaliza el tour en Chile, es importante pasar por la oficina de migraciones boliviana que hay en Uyuni (Av. Ferroviaria, a 2 min de la plaza; el edificio verde) antes de iniciar el tour para que te sellen la salida del país. Te piden resguardo de la reserva del tour como comprobante de que realmente te vas y te ponen el sello con la fecha del día en que saldrás del país.

jueves, 21 de marzo de 2013

Adentrándonos en las minas de Potosí

Mi hermano Paco me ha echado la bronca y con razón: "Que sepas que tu nuevo sistema de hacer una entrada para 2 semanas de historia es una mierda" me dijo el otro día por WhatsApp. De modo que voy a intentar hacer el esfuerzo de publicar con más frecuencia, como solía hacer antaño. Pero no prometo nada...
En el día de hoy, os hablaré de Potosí. La que dicen es la ciudad a mayor altitud del mundo (4060 msnm). Pero que si por algo es conocida, es por sus minas de plata, que la convirtieron en la ciudad más rica de América Latina allá por el siglo XVIII.

Vistas de Potosí desde el Cerro Rico.

Estas minas, que se extienden por las profundidades del Cerro Rico, fueron expropiadas a grandes empresas extranjeras en la década de los cincuenta y pertenecen ahora a cooperativas de mineros que se encargan de su explotación. Tal y como nos explicaron, hay 52 cooperativas donde la jerarquía consta de tres niveles: los peones (de 0 a 3-4 años de trabajo en la mina) forman el nivel más bajo y cobran el menor salario (desde unos 80-100 bolivianos al día, que serían como unos 10€); los segundas manos (de 3-4 años a 10 años de trabajo en la mina) que se quedan con un 70% de las ganancias generadas en la extracción y con eso (además de su sueldo) se encargan de contratar y pagar a los peones que trabajan en su equipo; y finalmente los socios, que tras 10 años de trabajo en la mina y con la aprobación de su cooperativa, obtienen un "pedacito" de mina para su explotación, llevándose el 30% de las ganancias.

El Cerro Rico.

En la ciudad se pueden contratar tours para visitar dichas minas, y en nuestro caso, también visitamos un ingenio. Los ingenios no son sino plantas de procesado del mineral. Hay unas 158 por toda la ciudad (concentradas en el barrio minero) y cuando llegamos allí, lo primero que se me pasó por la cabeza fue "debe de ser una broma" por lo rudimentario que se veía todo. El método utilizado para la extracción de metales, es la flotación. Primero trituran el mineral extraído y luego lo mezclan con un sinfín de reactivos (a cada cual más tóxico) para acabar en grandes piscinas de agua (imaginaos la toxicidad del agua), de donde se retiran los metales con un grado de pureza del 60-70%. Ésto es lo que se exporta. Lo trasladan en grandes camiones a Arica (Chile) y allí se embarcan rumbo a Bélgica, donde se finaliza el tratamiento para la extracción total de cada metal.

Aquí se tritura el mineral.
Aquí se mezclan los reactivos entre sí.
El corazón del ingenio: aquí se mezcla el mineral triturado con los reactivos.

Y os preguntaréis (al menos fue mi primera pregunta) ¿qué hacen con los residuos?. Antes los vertían directamente al río, me contestaron. Pero ahora ha mejorado mucho. Hace unos años vinieron grandes ingenieros del extranjero y construyeron grandes diques, así que ya solo se vierte como la mitad. o_0 ¡Nooooo, no puede ser! ¡Y encima me lo contesta todo orgulloso! Abajo del pueblo tienen unos 16 diques de cola donde van acumulando (sin tapar, a pleno sol) los residuos generados por todos los ingenios y que por supuesto no se tratan (solo se acumulan). Ahí ya se me revolvió el estómago. Pero aún nos esperaba lo mejor... nos dirigíamos al interior de las minas del Cerro Rico.



Dejamos atrás los ingenios y nos llevaron, equipados con el mejor sistema de seguridad (véase la foto), a la entrada de la mina del Rosario Bajo. Antes de llegar allí, el guía (un antiguo minero) dijo a todo el grupo: desde este momento, todo el mundo a mascar coca; es obligatorio. Y es que las hojas de coca es lo único que se consume en la mina (además de agua y refrescos), y es literalmente imposible ver a ningún minero que no lleve un carrillo lleno, como si de un rumiante se tratara. No importa lo que duren los turnos (en nuestro recorrido nos cruzamos con un socio que doblaba turno, llevando dentro 24h), allí no se come (demasiado polvo o suciedad), únicamente se masca coca.

Equipada para visitar la mina ;-)


Tomamos unas hojitas de la bolsa de coca que habíamos comprado en el mercado minero para regalárselo a los trabajadores, y nos las metimos a la boca. Ahora sí; comenzaba la aventura.

¡Allá vamos!

Nos adentramos entonces por los pasadizos de la mina. Los primeros 10-15 minutos, el suelo estaba lleno de agua y el barro succionaba las botas, haciendo que avanzáramos con torpeza. Viene de las filtraciones de las lluvias, me contestó el guía cuando le pregunté por el origen del agua. El cerro se ha perforado tanto que es como un queso suizo y cada vez se filtra más agua.

Recorriendo el interior de la mina.

Pero el agua acabó desapareciendo y pronto nos encontramos con el polvo, que ante el paso de la gente, hacía que una neblina permanente acompañara a nuestros pasos. Un pañuelo cubría nuestra nariz y boca, pero eso hacía (si cabe) más difícil respirar. Hubo un par de momentos donde de verdad sentí que me faltaba el aire, en los que necesité parar para recuperar el ritmo respiratorio. No olvidemos que, si la ciudad está a 4060 metros sobre el nivel del mar, el cerro está todavía 450-500 m más alto. El oxígeno de por sí es bastante escaso. Hay mucho polvo alrededor. El pañuelo dificulta la entrada libre de aire. Y las características de los túneles, en ocasiones, obligan a realizar ejercicios físicos un poco más demandantes de lo habitual (ej. caminar semi-agachados, o subir tres tramos seguidos de escaleras encajonadas en un hueco vertical). ¿Suena agobiante? No os alarméis, quitando ese par de veces, el resto de la visita fue normal. El guía mantuvo nuestras mentes distraídas contándonos todo tipo de historias y curiosidades sobre la vida en la mina. Además nos íbamos encontrando con mineros que estaban allí trabajando y nos contaban su vida (vimos chicos desde 16 años de edad, pero hasta se pueden encontrar niños de 10 años que van a ayudar a sus padres; nuestro guía empezó a trabajar en la mina ¡a los 14!).

A veces es un poco estrecha :-s


Durante el recorrido, también nos encontramos con algún refugio, que son zonas seguras donde se acude durante las detonaciones. - Ah, ¿que también hay detonaciones? - Sí, suelen ser entre las 11:00 y las 12:00, pero tranquilos, que no son potentes, sólo para hacer un agujerito. Las empezaremos a oir dentro de un rato; son como un ruido de "boom", pero no pasa nada. La cara de Celia (que tiene claustrofobia) era un poema.

Refugio en el interior de la mina.

La visita a la mina duró unas dos horas. Entramos por la mina Rosario Bajo y salimos por la mina Santa Elena. Todo el cerro está interconectado. Para no perderse, hay señalización en los túneles, aunque normalmente lo que se señala es cómo llegar a los "Tios". Los Tios forman parte de la superstición minera, y al igual que a la Pachamama (madre tierra), se les hacen ofrendas todos los viernes. Traducción: se va allí donde está el tío a beber lingotazos de alcohol de 96°, de los cuales, el primero se derrama al suelo: cuanto más puro sea el alcohol ofrecido, más puro será el mineral extraído.

Celia posando junto al Tío


Muy interesante todo, sí señor. Son muchísimas las cosas que vimos y oímos ese día. Me vais a disculpar que no lo cuente todo, pero la entrada del blog se alargaría eternamente (el tour completo duró unas 5h sin parar de contarnos cosas). Hay que ir allí y verlo por uno mismo. Vivirlo por uno mismo. La verdad es que la experiencia no te deja indiferente.
P.D. La ciudad de Potosí también es interesante de visitar, con su arquitectura colonial (es patrimonio de la humanidad por la UNESCO), sus numerosos museos (en especial la Casa de la Moneda) y sus iglesias. Muy bonita toda ella. Aunque yo me quedo con las minas por encima de todo (se nota, ¿no?) ;-)

Plaza 10 de Noviembre, Potosí.
Iglesia de Santo Domingo, Potosí.
Iglesia de San Lorenzo



 INFORMACIÓN PRÁCTICA PARA VIAJEROS


- TRANSPORTE

Para ir desde La Paz a Potosi, hay algunas compañías que operan por la mañana (9:00, 11:00, 13:00, etc) por unos Bs. 52-60 por persona. Nosotras viajamos en un autobús nocturno de la compañía Trans. Relampago que salió a las 19:30 y llegó a las 6:45 (en teoría llegaba a las 6:00), pagando Bs.30 por persona (semicama) más Bs.2 de tasa de embarque por el uso del terminal. El trayecto de noche es EXTREMADAMENTE frío. No basta con subirse el saco al autobús. Llevad varias capas de ropa (y no menos de 3 pares de calcetines) si no queréis que el frío os impida dormir.

Ya en Potosi, para ir de la nueva terminal de buses al centro, cogimos el micro E (el F también va al centro, así como cualquiera que pase por el Mercado Central) y pagamos Bs.1,30 por persona.

Para ir del centro a la antigua terminal de buses (para ir a Uyuni), se puede coger cualquier micro que ponga Terminal V. y también cuesta Bs.1,30.


- ALOJAMIENTO

En Potosi nos alojamos en Residencial Copacabana (calle Serrudo esquina con calle Chayanta), pagando Bs.25 por persona en habitación doble con baño compartido y ducha caliente las 24h (eléctrica). Sin WiFi ni calefacción. Dan manta extra si la pides (y es muy recomendable hacerlo pues la temperatura baja mucho por las noches).


- COMIDA

En el Mercado Central de Potosí se pueden tomar desayunos por la mañana (Bs.4) y almuerzos al medio día (menú por Bs.12). Por la noche abren muchas "broasterías" donde venden pollo frito (Bs.10-15), especialmente en la calle Oruro. También se montan muchos puestecillos de fast food (~Bs.5) en los alrededores de la iglesia de San Bernardo.


- OTROS

La entrada para extranjeros al Museo Casa de la Moneda cuesta Bs.40 por persona y Bs.20 más si se desea hacer fotos.

Los tours a las minas del Cerro Rico se pueden encontrar por Bs.60 (por ejemplo en Andes Salt Expeditions, en la calle Alonso Ibañez, 3; en la plaza 6 de Agosto), aunque la mayoría de agencias piden 80 de entrada. La agencia Big Deal Tours (calle bustillos, 1092, esq. Ayachco. Tfn: 71835516. Email: bigdealtours@gmail.com) pide Bs.100 por persona, pues es la única que incluye una visita a un "ingenio" o planta de procesado del mineral. A nosotras nos lo acabaron dejando en Bs.85, aunque de entrada dicen que no negocian el precio.
Importante llevar un pantalón cómodo (y no muy nuevo), camiseta de manga larga, recambio de calcetines y un pañuelo para taparse nariz y boca.

Se pueden encontrar lavanderías en las cercanías del mercado central. Nosotras fuimos a Lave•rap, en la calle Bolivar, 581 (entre c/Oruro y c/Camacho). Tfno: 6226814. Nos lo dejaron a Bs.8/kg de ropa. Entregan en el día.