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viernes, 29 de junio de 2012

Y al fin llegamos a Camboya: Phnom Penh

Nuestro primer contacto con Camboya, fue a través de Phnom Penh, su capital.

La ciudad en sí es como cualquier otra gran ciudad de por aquí. Con sus templos, sus numerosos comercios, las calles llenas de gente, sus motos, su gran río, etc. Nada especialmente remarcable. Bueno sí, quizás sí destacaría su sistema de numeración de las calles, que te permite moverte por el centro con gran facilidad, sin la necesidad de un mapa.

Hasta aquí, todo esperable. Pero al parar un segundo a observar con detenimiento alrededor, se pueden apreciar sutiles diferencias respecto al país vecino.

Ya de entrada, la gente parece diferente. Su piel es más oscura y sus ojos menos rasgados. Su manera de vestir también es distinta; mucho más parecida a la nuestra. Y qué decir del pelo? La gran mayoría lo lleva teñido, incluyendo niños pequeños!

También se observa numerosa venta ambulante, así como amplia oferta de tuk-tuks y moto-taxis. Pero en contaste con Vietnam, aquí no resultan tan "agresivos" en su captación de clientes. Es más, la mayoría de ellos bromea y se ríe contigo. Es difícil encontrar a alguien que no chapurree un mínimo de inglés.

El alfabeto también cambia. Se acabaron los caracteres latinos (herencia de los franceses) y las mínimas posibilidades de enterarse de algo escrito por ellos.

Otra diferencia: la moneda, como no?! Aquí se maneja el riel. Sin embargo aceptan el dólar americano en TODAS partes. Vamos, que se puede sobrevivir sin cambiar dinero.

Volvimos a encontrar también las anchas calles de HCMC, pero con un tráfico menos caótico. Más coches (cochazos!). Menos motos. Muchos semáforos... e incluso guardias regulando el continuo fluir de vehículos.

No se supone que este país está menos desarrollado que Vietnam? Al menos en nuestro primer contacto con su capital, no es en absoluto la sensación que nos ha dado.

viernes, 22 de junio de 2012

Rumbo a Camboya: delta del Mekong.

Por fin emprendimos viaje a Camboya y para ello decidimos hacer ruta a través del río Mekong.
El viaje en cuestión ha de hacerse en dos días, debido a los horarios de las conexiones. En la primera etapa, se va en autobús desde HCMC hasta el pueblecito de Chau Doc; y al día  siguiente se pilla un barquito que va remontando el Mekong hasta el paso fronterizo de Song Tien y continúa en minibús hasta Phnom Pen, la capital de Camboya.

La primera etapa transcurrió sin incidencias. En el autobús viajamos con todo locales y en Chau Doc también agradecimos estar fuera del circuito turístico habitual, siendo de los pocos occidentales que se veían por la zona. La verdad es que se nota muchísima diferencia en el trató de la gente del país según estés en una ciudad turística o no. Y yo personalmente prefiero un millón de veces más lo segundo.


El siguiente día fue algo más entretenido. Aunque el día anterior desde el bus pudimos ir viendo casi todo el tiempo el río y cómo la gente hace su vida en él, no fue para nada comparable recorrerlo en barquito. Nada más zarpar, atravesamos un pueblo flotante de pescadores (lleno de casas-granjas de peces) y paramos para visitar otro pueblecito de una de las minorías étnicas allí asentadas. Después continuamos por uno de los canales del delta del río cuyas orillas estaban completamente colonizadas por pequeñas chabolas llenas de niños que nos saludaban con la mano. Durante las dos horas y pico de trayecto, se puede ver cómo hacen absolutamente de todo en el río: trabajar, refrescarse, lavar, asearse, jugar, etc.
Llegamos al paso fronterizo. El barco te deja en la parte vietnamita, pero después hay que recorrer por tierra un par de kilómetros hasta la parte camboyana. Si es temporada alta y hay suficientes turistas para justificar el gasto de combustible, se continúa el viaje en barco hasta Neak Loeang y de allí a Phnom Pen en autobús. Pero como sólo eramos cinco pringaos los que viajábamos ese día, nos tocó terminar el resto del viaje en minibus.

 
Concluimos así nuestro viaje por Vietnam. Y  comenzamos nuestra andadura por tierras camboyanas con un incidente en la carretera, para no perder la tradición, jeje. Como una hora antes de llegar a PP, comenzamos a oír un ruido metálico debajo del bus. Estamos arrastrando algo... y efectivamente! Paramos en la cuneta y comprobamos que el tubo de escape se había roto, pero sin llegar a desprenderse. Nos tocó esperar hasta que se enfrió lo suficiente para que, con ayuda de un tronco que no me preguntéis de dónde salió, el conductor y el copiloto consiguieran soltar el tubo y continuar nuestro camino hasta el destino final.

Tam biet Vietnam! Johm riab sua Camboya! :-)

miércoles, 20 de junio de 2012

Conociendo Saigón :-)

Ya se aproxima el final de nuestro viaje por tierras vietnamitas, pero no podíamos irnos de aquí sin visitar antes la ciudad más grande del país, Ho Chi Minh city!


Qué decir de HCMC?! Pues que se respira muy diferente de Hanoi. Realmente solo visitamos el distrito 1 (Saigón), pero comparándolo con el old quarter de la capital, se ve muy diferente.

Para empezar, el ancho de las calles. Aquí en Saigón tienen amplias avenidas, frente a las angostas callejuelas de Hanoi. Los edificios también muestran otro aspecto. En HCMC tienen pinta de ser más nuevos y más modernos. Incluso se ven algunos 'rascacielos' acristalados. En general, esta ciudad nos ha dado la impresión de ser bastante más cosmopolita.
museo de la guerra
Entre las visitas de rigor, hay un sinfín de museos y lugares interesantes. Nosotros nos decantamos por el museo de la guerra (espeluznante!) y el palacio de la reunificación. Aquí (y en general por la parte sur del país) cada vez se pueden ver más Iglesias católicas, además de las ya habituales pagodas y templos. La oficina de correos, junto a la catedral de Notre Dame, es también un edificio que merece la pena visitar.

oficina de correos
Durante nuestra estancia, también tuvimos algo de tiempo para el ocio. Jugamos un poco de geocaching por el día, y por la noche salimos a tomar algo por la zona de mochileros, donde cada vez es mas frecuente empezar a coincidir con caras conocidas.

lunes, 18 de junio de 2012

Dalat y las montañas del interior

Para recorrer los trescientos kilómetros que separan Nha Trang de Ho Chi Min city, uno puede optar por la carretera de la costa, o como hicimos nosotros, por la del interior.

Crazy House
Parada obligatoria por esta segunda ruta, es la ciudad de Dalat, también conocida como el  pequeño París. Esta ciudad, en medio de las montañas supone un oasis de temperaturas frescas, donde se puede disfrutar de paisajes maravillosos, llenos de lagos, jardines, cascadas, y mucho verde, se mire donde se mire.

Memorial de la guerra
En Dalat son muy conocidos los easy riders, moteros con los que puedes contratar excursiones desde uno hasta cuatro días (te llevan incluso a Ho Chi Min city atravesando la selva!). Los precios no están mal si vas de vacaciones por dos-tres semanas, pero cuando te quedan por delante 11 meses de viaje, te sale diez veces más económico alquilarte una moto y tirar de guía en lugar de escuchar las explicaciones de boca de un local. No es lo mismo, pero eso es lo que hicimos.

Cascadas de Datanla
A pesar de la intensa lluvia que nos acompañó durante toda la mañana y parte de la tarde, nos dio tiempo a visitar el memorial de la guerra, la tumba de Nguyen Huu Hao, las cascadas de Cam Ly, el lago Quang Trung, las cascadas de Datanla, varias decenas de pagodas, la catedral, la famosa estación de tren y la archiconocida "crazy house" (que por cierto, mola mucho).

mercado de Dalat
El mercado también es visita obligada, en especial la sección de flores, frutas y verduras, ya que Dalat es productora de las mismas para gran parte del país. Allí mismo se puede comprar a muy bien precio sus magníficos aguacates o simplemente subir una planta y saciarse de comer en cualquiera de sus infinitos puestos de comida.

sábado, 16 de junio de 2012

"Españoles por el mundo": Nha Trang

Llevamos ya varias semanas recorriendo Vietnam. A base de observar, conversar con los locales y compartir experiencias con otros viajeros, hemos ido configurando en nuestros cerebros un perfil tipo acerca de los vietnamitas y su manera de vivir.

Nos faltaba sin embargo, la visión del que llega de fuera y se asienta aquí para vivir, integrándose en su cultura y adaptándose a su modo de vida. Y eso es lo que nos brindó Jorge, un chico madrileño, amigo de una amiga y que fue un perfecto anfitrión durante la cena de ayer.

Jorge vive en Nha Trang, una ciudad que se sitúa directamente en la costa y en la que se respira una mayor "occidentalización" que en cualquier otra ciudad de las que hayamos visitado hasta ahora. Sus playas, sus pubs, sus bares y cafeterías, sus clubs de buceo, etc la hacen muy atractiva al turismo. Y solo con observar su arquitectura, de edificios altos y modernos, se puede intuir que es una ciudad en pleno boom del desarrollo.
Budha gigante sentado

En su día a día, Jorge trabaja con un gran equipo de gente local, lo que le permite observar desde una posición privilegiada cómo funcionan aquí los negocios. Toda una lección de aprendizaje, aderezada con grandes dosis de humor y muuuuucha paciencia.

Muchas gracias Jorge, por compartirlo con nosotros! Ha sido un verdadero placer conocerte! :-)

Las ruinas de My Son

Las ruinas de My Son están formadas por un conjunto de templos hinduístas construídos por los Champas entre los siglos IV y XII. Desafortunadamente, la zona fue bombardeada durante la guerra y los templos resultaron muy dañados. Los trabajos de reconstrucción se vienen realizando desde hace varias décadas, pero aún queda mucho por hacer.

Los templos están construídos con ladrillos de un color rojo vivo. Lo curioso de este lugar, es que tras largas y numerosas investigaciones, aún no se ha conseguido averiguar la técnica de construcción empleada por los Champas y que consigue un sellado perfecto entre los ladrillos sin utilizar ningún tipo de cemento. Como consecuencia, las zonas reconstruidas son muy evidentes a la vista, tanto por el color del ladrillo, como por el cemento que han usado para unirlos. Además, lo reconstruído 30 años atrás, se ha degradado enormemente debido a las condiciones meteoroloógicas y a la invasión de líquenes y musgos, cosa que en los muros originales no se observa en absoluto.

Tras visitar My Son regresamos a Hoi An en un barquito por el río, parando en un pueblecito con un astillero donde se construyen los barcos para los pescadores de la zona. Lo hacen todo manual y te explican con todo detalle el proceso, que suele durar unas dos semanas. En este mismo pueblo, se trabajan también las tallas de madera, así como los adornos con nácar. Es impresionante verles trabajar a todos en la calle como auténticas hormiguitas. La pena es que todos estos trabajos se interrumpen durante la estación de lluvias porque todos los años se innunda el pueblo, alcanzando el agua normalmente no menos de 2m de altura!




miércoles, 13 de junio de 2012

Cómo recorrer Vietnam de Norte a Sur de manera económica

Sí, amigos. Si no tenéis prisa y no necesitáis de grandes lujos, por unos pocos dólares podréis recorrer Vietnam de Norte a Sur haciendo uso de lo que aquí llaman el 'open bus ticket'.

Se trata de un billete de autobús ('sleeping bus' más concretamente) que te permite bajarte en las principales ciudades del recorrido entre Hanoi y ciudad de Ho Chi Min, parando en cada una de ellas el tiempo que te apetezca. La única condición es confirmar tu plaza el día anterior a cada viaje y que no pase más de 1 mes desde que comienzas hasta que acabas. En nuestro caso, pararemos en Hue, Hoi An, Nha Trang, Dalat y Ho Chi Min city. De hecho, ya hemos parado en Hue y en Hoi An ;-).

Lo que más nos gustó en Hue, no fue tanto la ciudad en sí (que tiene mucha historia y es digna de visitarse) sino todo lo que se podía ver en sus alrededores. En pocos kilometros a la redonda se encuentran infinidad de pagodas, templos, tumbas, etc que se pueden visitar fácilmente alquilando una moto o una bicicleta.


Hoi An, es una ciudad mucho más chiquita y cuca. Parece como sacada de cuento. Sobre todo si recorres sus calles peatonales por las noches, a la orilla del río, disfrutando del espectáculo de luz y color que otorgan los miles de farolillos que adornan todas las tiendas, restaurantes, árboles y puentes.

Como Junio es un mes infernal para visitar estos parajes, y aquí servidora y hermano se han criado en las gélidas tierras del Cid, aprovechamos la proximidad de Hoi An a la costa para refrescarnos en el mar y sobrellevar mejor las altas temperaturas. La playa de Cua Dai está a tan solo 5km de distancia y parece ser que se extiende por 30km hasta la ciudad de Danang. Arenas claras y finas, aguas cálidas, líneas de palmeras, chiringuitos playeros... A esto no le falta de nada para ser la Malvarrosa! :-p

Mañana temprando visitaremos las ruinas de My Son, también aquí cerquita de Hoi An, así que os dejó por el momento y me voy a dormir. Buenas noches a todos! :-)