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sábado, 7 de julio de 2012

Marchando una de fronteras!

Y con esta es la cuarta que cruzo en menos de dos meses.

La verdad es que hasta ahora no me había detenido a contaros con detalle cómo se viven por aquí los pasos fronterizos, y en especial si requieren tramitar el visado "on arrival". Así que ahí va un resumen:

- Paso de Vietnam a Laos por la frontera de Na Meo: Ya nos habían advertido de la práctica habitual por parte de los oficiales de aduana de solicitar "comisiones" extra por tramitarte el visado. Aquí lo tenían "oficializado" por escrito en un cartel en ventanilla, así que a pagar y punto. Como íbamos en un minibus bastante lleno, pues nos llevó un rato obtener el sellito de salida de Vietnam y el visado de entrada a Laos, pero al menos no nos revisaron el equipaje. El camino en "tierra de nadie" era muy corto así que lo hicimos a pie y al terminar los trámites, nos recogió el autobús para continuar con nuestro camino.
Le daremos un NOTABLE.

- Vuelta de Laos a Vietnam por la frontera de Nam Can: llegamos al lado fronterizo de Laos bastante antes de que abrieran, en un sleeper bus lleno de guiris, tras nosecuantas horas de viaje sin parar. Allí no había NADA DE NADA. Ni un triste puestecillo para comprar algo de comer/beber (ya nos habían avisado, así que fuimos preparadas), ni mucho menos un baño! No recuerdo muy bien cuánto tiempo tuvimos que esperar, pero sí que se nos hizo largo y pesado. Cuando abrieron, también fue lento obtener el sello de salida pues éramos mucha gente. Al acabar, todos caminando al lado vietnamita donde esperaba el autobús y a recoger los equipajes para que nos los revisaran (horror!). Por suerte no los revisaron todos, sino unos pocos al azar y nosotras nos libramos.
Este paso será un APROBADILLO PELAO.

- Paso de Vietnam a Camboya por la frontera de Song Tien: llegamos en barco al lado vietnamita. El guía de la excursión ya nos dijo abiertmente que el precio del visado eran 20$ pero que además teníamos que darle 3$ para "trámites de formularios". Eso sin olvidar no recuerdo cuantos dongs para una moto entre puestos fronterizos (1,5km) que fuese a tramitar el visado de entrada a Camboya. Nada tenía sentido! Los formularios los completamos nosotros mismos durante el viaje en barco, y para qué una moto?, si nosotros mismos íbamos con un minibus de un puesto fronterizo a otro! Podíamos haber pagado los tres cochinos dólares, pero después de todas las veces que nos intentaron timar durante todo el viaje por Vietnam (y sobre todo, las que lo consiguieron!), ya era una cuestión de orgullo, así que al llegar le dijimos al guía que no íbamos a pagar los extras. Trató de insistir, pero como no cedimos, nos dijo que vale, que nuestros visados no los tramitaban con la moto y que nos fuesemos en persona (y con la mochila) al lado camboyano a ir tramitandolos nosotros para no retrasar al grupo (es decir, al enomre grupo de  3 americanos que viajaban con nosotros!) . Pateamos bajo la solana el interminable kilómetro y medio que separaba los dos pasos fronterizos cargando con la mochila. Llegamos y la tramitación de visados acababa de cerrar y no abrían hasta dentro de 2h y media. Mientras tanto llegaron los americanos en el minibus y con sus visados tramitados. Aaaaaaacabaramos! para eso era la moto! para adelantarse a tramitarlos antes de que cerraran! no podían explicarlo bien desde el principio? aún así, se suponía que excepto los 20$ del visado, todo lo demás estaba incluído en la excursión que contratamos... El caso es que para poder continuar con el viaje tuvieron que ir a buscar al "expedidor" de visados a una casita allí cercana y por supuesto nos cobró un par de dólares sobre el precio establecido, pues nos los estaba haciendo fuera de horario, ejem.
Definitivamente, esta es un SUSPENSO y nosotros unos pringaos :-s

Paso fonterizo de Hat Lek 

- Paso de Camboya a Tailandia por la frontera de Hat Lek: el amigo letón nos contó historias espeluznantes sobre este paso fronterizo la noche antes de partir, así que íbamos preparados para lo peor. En lugar de coger el único autobús diario que hacía esta ruta regular a eso del mediodía, decidimos acercarnos a la frontera (a unos 13 km del pueblo donde dormíamos) a primerisima hora de la mañana en tuk-tuk (por lo que pudiera pasar y eaperando lo peor). Llegamos sin problema, obtuvimos el sello de salida en un minuto y con una sonrisa de amabilidad en el oficial camboyano. Dos minutos para cruzar la "tierra de nadie" entre fronteras, dos minutos más para hacer unas fotitos y cinco minutos para completar los formularios de obtención del sello de entrada a Tailandia. Tiempo total empleado en cruzar la frontera: 10 minutos.
Por fin tenemos un SOBRESALIENTE!

Señores espectadores, no se pierdan los próximos capítulos por el resto del sudeste asiatico. Les mantendremos informados ;-)

viernes, 22 de junio de 2012

Rumbo a Camboya: delta del Mekong.

Por fin emprendimos viaje a Camboya y para ello decidimos hacer ruta a través del río Mekong.
El viaje en cuestión ha de hacerse en dos días, debido a los horarios de las conexiones. En la primera etapa, se va en autobús desde HCMC hasta el pueblecito de Chau Doc; y al día  siguiente se pilla un barquito que va remontando el Mekong hasta el paso fronterizo de Song Tien y continúa en minibús hasta Phnom Pen, la capital de Camboya.

La primera etapa transcurrió sin incidencias. En el autobús viajamos con todo locales y en Chau Doc también agradecimos estar fuera del circuito turístico habitual, siendo de los pocos occidentales que se veían por la zona. La verdad es que se nota muchísima diferencia en el trató de la gente del país según estés en una ciudad turística o no. Y yo personalmente prefiero un millón de veces más lo segundo.


El siguiente día fue algo más entretenido. Aunque el día anterior desde el bus pudimos ir viendo casi todo el tiempo el río y cómo la gente hace su vida en él, no fue para nada comparable recorrerlo en barquito. Nada más zarpar, atravesamos un pueblo flotante de pescadores (lleno de casas-granjas de peces) y paramos para visitar otro pueblecito de una de las minorías étnicas allí asentadas. Después continuamos por uno de los canales del delta del río cuyas orillas estaban completamente colonizadas por pequeñas chabolas llenas de niños que nos saludaban con la mano. Durante las dos horas y pico de trayecto, se puede ver cómo hacen absolutamente de todo en el río: trabajar, refrescarse, lavar, asearse, jugar, etc.
Llegamos al paso fronterizo. El barco te deja en la parte vietnamita, pero después hay que recorrer por tierra un par de kilómetros hasta la parte camboyana. Si es temporada alta y hay suficientes turistas para justificar el gasto de combustible, se continúa el viaje en barco hasta Neak Loeang y de allí a Phnom Pen en autobús. Pero como sólo eramos cinco pringaos los que viajábamos ese día, nos tocó terminar el resto del viaje en minibus.

 
Concluimos así nuestro viaje por Vietnam. Y  comenzamos nuestra andadura por tierras camboyanas con un incidente en la carretera, para no perder la tradición, jeje. Como una hora antes de llegar a PP, comenzamos a oír un ruido metálico debajo del bus. Estamos arrastrando algo... y efectivamente! Paramos en la cuneta y comprobamos que el tubo de escape se había roto, pero sin llegar a desprenderse. Nos tocó esperar hasta que se enfrió lo suficiente para que, con ayuda de un tronco que no me preguntéis de dónde salió, el conductor y el copiloto consiguieran soltar el tubo y continuar nuestro camino hasta el destino final.

Tam biet Vietnam! Johm riab sua Camboya! :-)

miércoles, 20 de junio de 2012

Conociendo Saigón :-)

Ya se aproxima el final de nuestro viaje por tierras vietnamitas, pero no podíamos irnos de aquí sin visitar antes la ciudad más grande del país, Ho Chi Minh city!


Qué decir de HCMC?! Pues que se respira muy diferente de Hanoi. Realmente solo visitamos el distrito 1 (Saigón), pero comparándolo con el old quarter de la capital, se ve muy diferente.

Para empezar, el ancho de las calles. Aquí en Saigón tienen amplias avenidas, frente a las angostas callejuelas de Hanoi. Los edificios también muestran otro aspecto. En HCMC tienen pinta de ser más nuevos y más modernos. Incluso se ven algunos 'rascacielos' acristalados. En general, esta ciudad nos ha dado la impresión de ser bastante más cosmopolita.
museo de la guerra
Entre las visitas de rigor, hay un sinfín de museos y lugares interesantes. Nosotros nos decantamos por el museo de la guerra (espeluznante!) y el palacio de la reunificación. Aquí (y en general por la parte sur del país) cada vez se pueden ver más Iglesias católicas, además de las ya habituales pagodas y templos. La oficina de correos, junto a la catedral de Notre Dame, es también un edificio que merece la pena visitar.

oficina de correos
Durante nuestra estancia, también tuvimos algo de tiempo para el ocio. Jugamos un poco de geocaching por el día, y por la noche salimos a tomar algo por la zona de mochileros, donde cada vez es mas frecuente empezar a coincidir con caras conocidas.

lunes, 18 de junio de 2012

Dalat y las montañas del interior

Para recorrer los trescientos kilómetros que separan Nha Trang de Ho Chi Min city, uno puede optar por la carretera de la costa, o como hicimos nosotros, por la del interior.

Crazy House
Parada obligatoria por esta segunda ruta, es la ciudad de Dalat, también conocida como el  pequeño París. Esta ciudad, en medio de las montañas supone un oasis de temperaturas frescas, donde se puede disfrutar de paisajes maravillosos, llenos de lagos, jardines, cascadas, y mucho verde, se mire donde se mire.

Memorial de la guerra
En Dalat son muy conocidos los easy riders, moteros con los que puedes contratar excursiones desde uno hasta cuatro días (te llevan incluso a Ho Chi Min city atravesando la selva!). Los precios no están mal si vas de vacaciones por dos-tres semanas, pero cuando te quedan por delante 11 meses de viaje, te sale diez veces más económico alquilarte una moto y tirar de guía en lugar de escuchar las explicaciones de boca de un local. No es lo mismo, pero eso es lo que hicimos.

Cascadas de Datanla
A pesar de la intensa lluvia que nos acompañó durante toda la mañana y parte de la tarde, nos dio tiempo a visitar el memorial de la guerra, la tumba de Nguyen Huu Hao, las cascadas de Cam Ly, el lago Quang Trung, las cascadas de Datanla, varias decenas de pagodas, la catedral, la famosa estación de tren y la archiconocida "crazy house" (que por cierto, mola mucho).

mercado de Dalat
El mercado también es visita obligada, en especial la sección de flores, frutas y verduras, ya que Dalat es productora de las mismas para gran parte del país. Allí mismo se puede comprar a muy bien precio sus magníficos aguacates o simplemente subir una planta y saciarse de comer en cualquiera de sus infinitos puestos de comida.

sábado, 16 de junio de 2012

"Españoles por el mundo": Nha Trang

Llevamos ya varias semanas recorriendo Vietnam. A base de observar, conversar con los locales y compartir experiencias con otros viajeros, hemos ido configurando en nuestros cerebros un perfil tipo acerca de los vietnamitas y su manera de vivir.

Nos faltaba sin embargo, la visión del que llega de fuera y se asienta aquí para vivir, integrándose en su cultura y adaptándose a su modo de vida. Y eso es lo que nos brindó Jorge, un chico madrileño, amigo de una amiga y que fue un perfecto anfitrión durante la cena de ayer.

Jorge vive en Nha Trang, una ciudad que se sitúa directamente en la costa y en la que se respira una mayor "occidentalización" que en cualquier otra ciudad de las que hayamos visitado hasta ahora. Sus playas, sus pubs, sus bares y cafeterías, sus clubs de buceo, etc la hacen muy atractiva al turismo. Y solo con observar su arquitectura, de edificios altos y modernos, se puede intuir que es una ciudad en pleno boom del desarrollo.
Budha gigante sentado

En su día a día, Jorge trabaja con un gran equipo de gente local, lo que le permite observar desde una posición privilegiada cómo funcionan aquí los negocios. Toda una lección de aprendizaje, aderezada con grandes dosis de humor y muuuuucha paciencia.

Muchas gracias Jorge, por compartirlo con nosotros! Ha sido un verdadero placer conocerte! :-)

Las ruinas de My Son

Las ruinas de My Son están formadas por un conjunto de templos hinduístas construídos por los Champas entre los siglos IV y XII. Desafortunadamente, la zona fue bombardeada durante la guerra y los templos resultaron muy dañados. Los trabajos de reconstrucción se vienen realizando desde hace varias décadas, pero aún queda mucho por hacer.

Los templos están construídos con ladrillos de un color rojo vivo. Lo curioso de este lugar, es que tras largas y numerosas investigaciones, aún no se ha conseguido averiguar la técnica de construcción empleada por los Champas y que consigue un sellado perfecto entre los ladrillos sin utilizar ningún tipo de cemento. Como consecuencia, las zonas reconstruidas son muy evidentes a la vista, tanto por el color del ladrillo, como por el cemento que han usado para unirlos. Además, lo reconstruído 30 años atrás, se ha degradado enormemente debido a las condiciones meteoroloógicas y a la invasión de líquenes y musgos, cosa que en los muros originales no se observa en absoluto.

Tras visitar My Son regresamos a Hoi An en un barquito por el río, parando en un pueblecito con un astillero donde se construyen los barcos para los pescadores de la zona. Lo hacen todo manual y te explican con todo detalle el proceso, que suele durar unas dos semanas. En este mismo pueblo, se trabajan también las tallas de madera, así como los adornos con nácar. Es impresionante verles trabajar a todos en la calle como auténticas hormiguitas. La pena es que todos estos trabajos se interrumpen durante la estación de lluvias porque todos los años se innunda el pueblo, alcanzando el agua normalmente no menos de 2m de altura!




miércoles, 13 de junio de 2012

Cómo recorrer Vietnam de Norte a Sur de manera económica

Sí, amigos. Si no tenéis prisa y no necesitáis de grandes lujos, por unos pocos dólares podréis recorrer Vietnam de Norte a Sur haciendo uso de lo que aquí llaman el 'open bus ticket'.

Se trata de un billete de autobús ('sleeping bus' más concretamente) que te permite bajarte en las principales ciudades del recorrido entre Hanoi y ciudad de Ho Chi Min, parando en cada una de ellas el tiempo que te apetezca. La única condición es confirmar tu plaza el día anterior a cada viaje y que no pase más de 1 mes desde que comienzas hasta que acabas. En nuestro caso, pararemos en Hue, Hoi An, Nha Trang, Dalat y Ho Chi Min city. De hecho, ya hemos parado en Hue y en Hoi An ;-).

Lo que más nos gustó en Hue, no fue tanto la ciudad en sí (que tiene mucha historia y es digna de visitarse) sino todo lo que se podía ver en sus alrededores. En pocos kilometros a la redonda se encuentran infinidad de pagodas, templos, tumbas, etc que se pueden visitar fácilmente alquilando una moto o una bicicleta.


Hoi An, es una ciudad mucho más chiquita y cuca. Parece como sacada de cuento. Sobre todo si recorres sus calles peatonales por las noches, a la orilla del río, disfrutando del espectáculo de luz y color que otorgan los miles de farolillos que adornan todas las tiendas, restaurantes, árboles y puentes.

Como Junio es un mes infernal para visitar estos parajes, y aquí servidora y hermano se han criado en las gélidas tierras del Cid, aprovechamos la proximidad de Hoi An a la costa para refrescarnos en el mar y sobrellevar mejor las altas temperaturas. La playa de Cua Dai está a tan solo 5km de distancia y parece ser que se extiende por 30km hasta la ciudad de Danang. Arenas claras y finas, aguas cálidas, líneas de palmeras, chiringuitos playeros... A esto no le falta de nada para ser la Malvarrosa! :-p

Mañana temprando visitaremos las ruinas de My Son, también aquí cerquita de Hoi An, así que os dejó por el momento y me voy a dormir. Buenas noches a todos! :-)

martes, 29 de mayo de 2012

Para ser conductor de primeeeera … FRENAAAAAA!!!

Ayer os contaba como conseguimos negociar nuestro billete de ida a Laos, pero lo que nos os conté es cómo fue el viaje.

Resulta que la carretera que conecta Thanh Hoa con Sam Neua es como la típica comarcal que cogemos para ir al pueblo, o incluso algo peor. Para empezar, es prácticamente de un solo carril. Sin arcenes, claro. Y en gran parte de su recorrido está medio invadida por pilas de plantas de arroz recién cortadas, o montones del propio grano secándose al sol. El asfalto está lleno de socavones y las curvas son una constante durante todo el camino. Resultado: para hacer un puñado de kms, te tiras prácticamente el día entero.

Según habíamos leído en algún foro, el trayecto hasta la frontera duraba unas 6h. Luego allí se tardaban unos 45 min en pasar los controles de aduanas y gestionar el visado de entrada. El último tramo hasta Sam Neua se completaba con 2 horitas más de viaje.

Pues bien, llevábamos como unas 6h de viaje,cuando al entrar en una curva sin visibilidad, apareció un camión que se dirigía a toda velocidad hacia nosotros. Yo estaba sentada junto a la ventana y pude verlo todo como a cámara lenta. Los dos conductores frenaron al verse, pero no hubo tiempo suficiente para detener los vehículos y el camión acabó impactando de lleno en el lateral de nuestro autobús, tan sólo dos ventanas por delante de la mía. Al verlo venir, mi reacción fue la de protegerme con los brazos y tirarme hacia Verónica que estaba sentada en el lado del pasillo. Recuerdo su cara de susto al oírme gritar y avalanzarme contra ella, que sin saber qué estaba ocurriendo, no pudo sino imitar mis movimientos.

Lo demás pasó muy rápido. Se oyó la colisión y el ruido de cristales rompiéndose. De repente estábamos parados. Miré a mi derecha y la cabina del camión estaba justo a la altura del asiento de detrás del mio. Se ve que tras la colisión, nuestro autobús aún llevaba velocidad suficiente como para avanzar todavía unos cuantos metros saliendose de la carretera e invadiendo la cuneta. Suerte que en este tramo no había precipicio al lado, como en gran parte del camino!


La gente del autobús parecía estar bien. Sorprendentemente todos mantuvieron la calma y fueron bajando poco a poco a la cuneta. Antes de salir (estábamos sentadas casi al final) pudimos ver cómo el camionero también bajaba del camión. Menos mal! Parece que al final no ha habido heridos y se ha quedado todo en un susto.

Bajamos a la cuneta y nos fijamos en una madre que viajaba con 4 niños. El susto aún le duraba en la cara. Tanto ella como los niños estaban cubiertos por un polvillo de cristales y alguno de ellos tenía pequeños cortecitos en las piernas. Me sorprendió que ninguno llorara. Como tenían el pelo lleno de cristalitos, nos pusimos allí las dos manos a la obra a ayudar a quitarselos uno por uno. Parecíamos una auténtica familia de monitos desparasitándose los unos a los otros, como si estuvieramos en un documental de la 2.

notense los pollos en lo alto del autobus ;D

Mientras tanto, la carretera empezaba a colapsarse por otros vehículos que no podían pasar. La gente se puso a hacer llamadas con sus teléfonos móviles y pronto comenzaron a llegar motos para recoger a los viajeros del autobús. Por lo que vimos, en Vietnam, el orden de evacuación en caso de accidente debe de ser: primero mujeres y niños vietnamitas, después pollos y gallinas, y finalmente hombres vietnamitas y extranjeros, jeje.

Fuera bromas, el caso es que varios pasajeros fueron evacuados de allí y el resto permanecimos hasta que llegó la policía de aduanas (estábamos ya casi en la frontera) a sacar fotos y dar parte del accidente. Después de casi 2h de espera, finalmente retiraron el camión del medio de la carretera y el autobús pudo continuar su camino hacia Sam Neua. Esta vez con menos pasajeros y sin varias ventanas en un lateral ;-)

lunes, 28 de mayo de 2012

¿Nos estáis intentando timar?

Creo que esta es la frase que más se nos ha pasado por la cabeza desde que empezamos el viaje. Yo que venía con idea de vivir relajada y aquí no te dejan bajar la guardia ni un solo segundo. Te ven cara de turista y todo el mundo intenta sacar el máximo provecho de ti... pero no siempre lo consiguen, jeje.

Esta mañana nos levantamos temprano para coger el único autobús que va desde Thanh Hoa hasta Sam Neua, ya en Laos. Llegamos a la estación de autobuses, localizamos el bus que iba a nuestro destino y preguntamos al conductor por el precio del billete. El hombre amablemente se sacó la billetera y nos enseñó 600.000 dongs levantando un dedo indicando que el precio era por una persona. ¿¿¡¡Nos hemos vuelto locos o que!!?? Ayer por la mitad de kms pagamos menos de una cuarta parte!.

Le intentamos bajar el precio, pero insistió en su cifra inicial, así que le dijimos que no y nos dimos otra vuelta para ver qué más destinos se nos ofrecían. Nos acercamos también a la taquilla y de entre todos los carteles escritos en ese idioma tan extraño conseguimos descifrar que el billete a Sam Neua costaba 250.000 dongs. Qué morro tiene el tío!!

Le hicimos una foto al cartel y fuimos a enseñársela, pero en lugar de darnos la razón, cogió tranquilamente un boli y escribió el precio 'oficial' y al lado el año 2011. Después  puso 2012 y el precio que nos pedía... La carcajada se debió de oir en España! Ni de coña pensábamos pagarle 600.000 dongs!

Nos sentamos junto al bus y yo me fui a buscar algo para desayunar. Cuando volví, a Vero ya le habían rebajado el precio a 500.000 dongs por persona... Aún estabamos lejos de lo que estabamos dispuestas a pagar.

Continuamos allí sentadas y se nos acercaron un par de veces más a intentar negociar o simplemente a entablar conversación (no hablaban ni una sola palabra en inglés!), pero como seguíamos en nuestras trece de no pagar lo que pedían, cogieron y 15 min antes de la hora de salida se montaron todos en el bus y salieron de la estación.

Bueeeeno, pués parece que hoy no iremos a Laos. Vamos a ver si encontramos un bus que nos lleve a la playa, que parece que se ha quedado buen día ;-). Y cuando ya teníamos la mochila cargada, aparece un hombre diciendo que nos lleva a Sam Neua por 400.000 dongs cada una.

Nos miramos y sacamos de la cartera un billete de 500.000 dongs diciéndole que le dábamos eso por las dos, que no teníamos más dinero que eso y unos tristes 31.000 dongs que aún nos sobraban para comprar agua para el viaje. Aunque inicialmente nos dijo que no, finalmente tras consultarlo con otro hombre, nos vino a buscar y aceptó. Nos cogió el dinero y nos llevó a doblar la esquina donde el autobús se había parado a esperarnos lejos de nuestras miradas... Los muy cabritos lo intentaron hasta el ultimo momento!! A nosotras, como no teníamos prisa, nos daba igual si nos teníamos que quedar un día más en Vietnam, pero cuántos pobres turistas con el calendario de viaje ajustado habrán tenido que pagar el timo del autobusero?!

Otras veces seguro que nos habrán timado en este país, pero hoy podemos decir orgullosas que hemos ganado la partida! XD

jueves, 24 de mayo de 2012

Hanoi, primeras impresiones de Vietnam

Ya estamos en Vietnam, y como no podía ser de otra manera, comenzamos la aventura en su capital, Hanoi.
Creo que no merece la pena que os cuente los lugares de interés a visitar por cualquier turista, que eso ya aparece en cualquier guía de viaje, o en Internet, así que mejor os cuento nuestras primeras impresiones ;-)

Lo primero que me llamó la atención es que a los turistas, todos los precios nos los negocian en dólares (y también te los aceptan como medio de pago). El euro es mucho mas difícil que te lo acepten, pero se cambia sin problemas.

Otra cosa que me sorprendió (y muy gratamente) es que, a pesar del calor y de que la ciudad está llena de lagos, no vimos ni un solo mosquito; ni siquiera en las horas clave de amanecer/ atardecer.
El calor sí que es agobiante y eso que no estamos en la peor época del año. Aunque para agobio, la experiencia de intentar cruzar la calle, llena de coches y sobre todo motos que avanzan como un enjambre enfurecido.

Callejear por el "old quarter" es de lo más curioso. Allá donde mires, encuentras gran cantidad de contrastes. Delante de una tienda de antigüedades de lujo, te puedes encontrar perfectamente a una anciana en la acera con su puestecillo de venta de pescado, consistente en un barreño lleno de agua donde nadan cuatro peces. Eliges el que te gusta, allí mismo le corta la cabeza y te lo llevas puesto envuelto en una hoja de papel reutilizada.

Las calles están absolutamente infestadas de comercios y puestos callejeros, pero curiosamente es difícil ver a gente dentro comprando. En su lugar puedes ver a los dependientes echandose una siesta en el suelo, comiendose unos noodles o haciéndose la manicura.

La comida es genial, nos estamos pegando unos festines por dos duros, que ya quisiéramos en España. La cerveza vietnamita tampoco está nada mal ;-)
Y la gente, pues que deciros? Salta a la vista que somos occidentales, así que continuamente nos "asaltan" por la calle para ofrecernos cualquier cosa. Cierto es que no son tan agobiantes como en Marruecos o en la India, ni siquiera en el regateo... vamos, que de momento lo llevamos bastante bien :-)