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miércoles, 12 de diciembre de 2012

Tonsai, un paraíso de habla hispana

Muy cerquita de Krabi, concretamente entre esta ciudad y Ao Nang, se encuentra la pequeña península de Railay a la que sólo se puede acceder por mar, ya que está aislada del resto de tierra firme por enormes formaciones kársticas.

vistas de la península de Railay desde lo alto del viewpoint

bienvenidos a Tonsai...

... y a su playa :-)
Allí nos dirigimos Paco y yo con toda la ilusión del mundo. Concretamente a Tonsai beach, que sería el lugar en el que nos reencontraríamos con dos de las personas más simpáticas y agradables que hemos conocido a lo largo de todo nuestro viaje por Asia: las hermanas argentinas Flor y Maru con las que coincidimos a finales de Septiembre en la costa de Myanmar. Pero esta vez, no serían dos, sino tres, pues otra hermana suya, Gabi, se había unido a su viaje tan solo unas semanas antes :-)

Las adorables hermanas Müller: Maru, Gabi y Flor :-)
Y la verdad es que los cinco pasamos unos días inolvidables en un lugar que resultó ser de lo más pintoresco. Juntos disfrutamos de todas las playas accesibles a pie desde allí, de casi un día entero de kayak por la costa y de un animadísimo ambiente nocturno. Comidas, juegos de cartas e historietas variadas nos amenizaron las horas, que volaban más rápido de la habitual en su compañía.

"Boda" nocturna en la playa de Tonsai
Paseo en kayac

escaladores en plena acción (Tonsai es uno de los lugares más populares en Tailandia y en Asia para la práctica de la escalada)
Además, conocimos a infinidad de gente con la que coincidíamos a diario. En especial numerosos argentinos, españoles y chilenos, que me atrevería a decir que son las nacionalidades más abundantes del lugar. Vamos, que por unos días pudimos aparcar casi por completo el inglés y dejar la mente en encefalograma plano para lo que viene siendo la comunicación. Con esto y todo, podríamos decir que nuestros días en Tonsai han sido unas auténticas "vacaciones de las vacaciones" ;-)

playa de Railay Este

playa de Railay Oeste
INFORMACIÓN PRÁCTICA PARA VIAJEROS

- Transporte: desde Krabi a Railay hay barquitos desde el embarcadero que hay en Klongkha Road por 150 THB cada uno (salen cuando se llenan con 8 personas) o a Tonsai por 200 THB/persona. Desde Ao Nang a Tonsai o Railay, el barquito sale a 100 THB/ persona. El transporte de Krabi a Ao Nang sale a 50 THB por persona, en el Sorngtaaou de color blanco.

- Alojamiento: las opciones económicas se encuentran en Tonsai, ya que tanto Railay Este como Railay Oeste salen bastante más caros (aunque también son de mayor calidad). Nosotros nos alojamos en Tonsai en el Jungle Hut (juaacp@gmail.com; tfno. 081-8939220), en un bungalow de bambú para dos personas, con mosquiteras y baño compartido con otro bungalow y pagamos 300 THB por noche. En este sitio también tienen tiendas de campaña (colocadas en suelo de madera y bajo techo también de madera) por 100-150 THB (para 2-4 personas) y baño compartido.

- Comida: al sitio al que más fuimos fue al Family Restaurant junto a la playa, con una carta variada y "económica" (considerando que este lugar no es tan económico por estar limitado su acceso al barco y tener que trearlo todo de Krabi). Se puede comer a partir de 40 THB por plato. Por las noches hacen una barbacoa con muslos de pollo, para la que es casi imprescindible reservar (al menos en temporada alta) unas horas antes, pues siempre se acaba rápido. En este mismo lugar hacen unos batidos que quitan el hipo. En la calle donde estaba nuestro alojamiento, hay un puestecillo de pancakes (Mr. Pancake) que también te hacen salivar solo con pensar en ellos. En todo Tonsai hay 4-5 mini-markets donde se pueden encontrar bebidas y snacks, aunque también tienen productos básicos de higiene.

- Otros: el alquiler de dos kayaks (uno de 2 y uno de 3 personas) por 5h nos salió por 600 THB en total, en la misma playa de Tonsai. La electricidad aquí se obtiene por generador y sólo funciona en horas de oscuridad (de 18:00h a 6:00h). En Tonsai hay muy pocos sitios para conectarse a Internet (que yo viera junto al Green Valley Resort, por 2 THB/min o al lado del Family Restaurant por 3 THB/min). También hay agencias de viaje para comprar billetes a casi cualquier destino de Tailandia y algunos de Malasia, pero los precios son más altos que contratándolo en Krabi o en Ao Nang.

viernes, 7 de diciembre de 2012

Sacándonos la espinita: rumbo al sur de Tailandia

Cuando el pasado mes de Julio llegamos a Tailandia procedentes de Camboya, tuvimos que decidirnos entre el norte o el sur, porque el visado que nos concedieron en la frontera terrestre, se limitaba a tan solo quince días. Tras arduas deliberaciones, nos acabamos decantando por la zona norte y prescindir así de la costa sur, que decidimos dejar para "otro viaje". Lo que entonces no nos imaginamos es que acabaríamos volviendo a este país para recorrer sus playas cinco meses más tarde, una vez que el monzón hubiese desaparecido.

De modo que terminado nuestro Vipassana en Malasia y tras una nueva y corta visita a Kuala Lumpur, emprendimos rumbo a Tailandia, y más concretamente a la ciudad de Krabi. Allí montamos campamento durante varias noches, y nos dedicamos a explorar un poco los alrededores.

La ciudad en sí, no tiene mucho que ver, pero es uno de los principales puertos de conexión con muchas de las islas del sur de Tailandia. Lo que más abunda aquí, por tanto, son agencias de viajes y si es temporada alta (como es el caso), mucho turista a cada paso que se da. Sin embargo, sí que disfrutamos de su tranquilidad y ambiente desenfadado, así como de sus numerosos mercados llenos de deliciosas opciones para llenar el estómago.

disfrutando de la comida local ;)


Como la ciudad se puede recorrer entera en unas pocas horas y carece de playa, nos entretuvimos haciendo escapadas de un día a las diferentes playas e islas que se encuentran en sus proximidades. Alquilamos una moto un par de días y visitamos Ao Nang con sus Nopparat Thara Bech, Ao Nang Beach y Phai Plong Beach (no merecen demasiado la pena, considerando otras alternativas), la playa de fosiles y gasteropodos, el templo de la cueva del tigre, etc.

Ao Nang Beach
Subiendo los 2137 escalones del templo de la cueva del tigre.

vistas desde lo alto
Conduciendo por ahí, además nos encontramos con un circuito de karting, en el que Paco no resistió la tentación de probar. (Nota aclaratoria: para los que no conozcáis la afición de mi hermano a este deporte, únicamente comentar que compite a nivel regional con alguna que otra victoria a sus espaldas ;-))
Paco en el circuito de karting
Al día siguiente, llegamos a Koh Lanta, una de las islas más grandes, que dista algo más de 80 km, y para la que (yendo en moto) hay que coger un par de ferries. Aquí pasamos el día entero y la verdad es que nos pareció bastante tranquilita y acogedora. En especial la zona este de la isla, donde no se encuentran tantos resorts y por ende tantos turistas.
en el ferry hacia Koh Lanta 
una de las numerosas playas de la costa oeste de Koh Lanta 
otra playa, esta vez en la costa este de la isla.

puesta de sol desde el ferry, dejando Koh Lanta
Otro día hicimos un tour conocido como el de "las cuatro islas", en el que te llevan en barquito por cuatro islitas deshabitadas en las que te van parando para bañarte y hacer snorkel. En realidad se trata de tres islas (Poda, Tub y Chicken) y una playa de la península a la que sólo se puede acceder en barco (Phranang Cave Beach).
Poda island 
Tub Island
Chicken Island
Phranang Cave Beach
Y cuando ya nos aburrimos de Krabi, cogimos todos los bártulos y tiramos para Tonsai, donde nos esperaban unos días inolvidables en compañía de unas viejas amigas...

INFORMACIÓN PRÁCTICA PARA VIAJEROS

- Transporte: el trayecto desde Kuala Lumpur hasta Hat Yai lo cubren varias compañías con horarios diurnos (sobre las 9-10 de la mañana) o nocturnos (sobre las 21-23h). Nosotros pagamos 45 MYR por persona en un trayecto de 22:30 a 8:30 (parada para desayunar a las 6:00 y cruce de fronteras entre las 7:30 y las 9:00. Tras el cruce hay media hora más a Hat Yai, llegando a lo que serían las 9:30 hora malaya, pero las 8:30 hora tailandesa). En Hat Yai, cogimos un minivan por 250 THB hasta Krabi, trayecto que duró unas 4h con parada para comer. Nos dejó en la ciudad en lugar de en la estación de autobuses que está a varios kilómetros lo cual te obligaría a coger transporte al centro (creo que son unos 20 THB/ persona, según he leído). Precio total: unos 70 MYR o 700 THB. Tiempo total: unas 14h y media. Nota: para el trayecto inverso (de Ao Nang/ Krabi a Kuala Lumpur) las agencias piden 950-1200 THB, aunque se puede sacar por 850 THB (habló siempre de temporada alta).

- Alojamiento: en Krabi nos alojamos en Cha Guest House (45 Uttarakit Road; +66 75 611-141; cha_guesthouse45@yahoo.com), que queda frente a la oficina de correos. Pagamos 200 THB por noche en habitación doble con baño compartido. Tiene WiFi y servicio de lavandería (30 THB/ kg). Pero no tenía enchufes en las habitaciones!!

- Comida: en los mercados nocturnos y puestos diurnos de cazuelas, se puede comer por unos 35-50 THB. En casi cada calle de Krabi se puede encontrar un puestecillo de estos. También hay varios supermercados y 7Eleven.

- Otros: el alquiler de la moto por 24h salía a 150 THB (tanto la automática como la manual) en el puesto que está en el cruce de Uttrakit con Chaofa. Los ferries para cruzar a Koh Lanta salen a 5 THB por la moto y 15 THB por persona el primero y 5 THB por la moto y 20 THB por persona el segundo (total para dos personas y una moto 80 THB de ida y 80 THB de vuelta). El último ferry sale de la isla sobre las 20h. El tour de las 4 islas nos salió por 400 THB por cabeza, incluyendo el pick up, la comida, agua, equipo de snorkel y entrada al parque natural; lo contratamos en la misma guest house. Los sellos para enviar postales a Europa salen a 15 THB por postal.

viernes, 20 de julio de 2012

Apurando los últimos días del visado tailandés: Chiang Mai

Nuestros 15 días de estancia permitida en Tailandia estaban llegando a su fin, y decidimos pasar las últimas 48h en la ciudad de Chiang Mai. Elegimos esta localidad, no sólo por ser uno de los destinos más populares del norte de Tailandia, sino porque además mis buenos amigos de Madrid, Rosi y Julio, estarían por allí y me moría de ganas por verles y contarles miles de cosas sobre el viaje.

Vistas de Chiang Mai

Estos dos días se nos pasaron volando, y eso que aprovechamos el tiempo al máximo para ver cuantas más cosas mejor. El primer día lo usamos para explorar la ciudad vieja y el segundo día para ver sus alrededores haciendo una rutilla en moto. 

Paisaje montañoso de los alrededores de Chiang Mai

La ciudad, aunque bastante más grande que el pueblecito de Pai que acababamos de abandonar, era bastante tranquila y apacible. Aún así los alrededores los disfrutamos mucho más que la urbe.

Granja de orquídeas a las afueras de Chiang Mai

Wat Phra That Doi Suthep Ratchawarawihan
Ay que penita, que se nos acaba Tailandia! Y no hemos tenido tiempo de disfrutar de su costa! Habrá que apuntarse un "pendiente" para futuros viajes y emprender camino hacia nuestro nuevo destino... el viaje será largo, pero contamos con la bendición de los monjes budistas, que nos han regalado unas pulseras para que tengamos "a safe trip and good luck".  

Laa kawn Tailandia! Y muchas gracias por tan maravillosa hospitalidad! :-)

martes, 17 de julio de 2012

Pai, un pequeño oasis de montaña a 762 curvas de Chiang Mai


Pues sí, amigos. Al final nos decidimos por ir a Pai y prescindir de visitar Chiang Rai.

Vistas desde el mirador de Yun Lai

Esta pequeña localidad de montaña vive para y por el turismo. Las cuatro calles que forman el pueblo están llenas de tiendecitas de souvenirs, agencias para contratar excursiones, negocios de alquiler de motos, restaurantes, cafeterías y guest houses. No hay nada más. Ah! Bueno, sí. Tienen un par de los omnipresentes 7Eleven que invaden toda Tailandia.

Alrededores de Pai desde la colina del Wat Mae Yen

Lo bonito de Pai, es todo lo que se puede ver y hacer en sus alrededores. Por tan sólo 100 thb, alquilamos una moto durante 30h. Tirado de precio! En ese día y medio con la moto, visitamos varias cascadas, el puente de la segunda guerra mundial, el cañón del río Pai, algún que otro templo, un par de miradores y varios pueblecitos de alrededor donde habitan diferentes etnias, muy conocidas en el norte del país. Las vistas por estas carreterillas de montaña son impresionantes y la temperatura de lo más agradable. En este lugar se está de maravilla! :-)

Cañón del río Pai


Y la verdad es que aquí el tiempo parece que cunde mucho más. Además de todo lo que visitamos, encontramos también hueco para hacer geocaching de nuevo y para que Paco me enseñara a conducir una moto con marchas. Lo sé, es muy triste que a mi edad no hubiese conducido una moto antes (la vez que la cogí en Formentera y me piñé a los 30 segundos, no cuenta, vale?). Pero qué queréis que os diga? Me he criado en Burgos, donde ir en moto es casi sinónimo de suicidio por congelación :-s


Además, celebramos el cumpleaños del benjamín de la familia. A Paco le hacía especial ilusión montar en elefante. Pues allá que fuimos! Paseito a lomos del paquidermo hasta el río, baño saltando desde la cabeza del animal, meneos con la trompa, zarandeos varios y vuelta al campamento para seguir jugando con él mientras le daban de comer.

Paco, a sus 26 recién cumplidos, jugando con Boomba, de 47 ;-)

Fue muy divertido, pero acabas agotado!


Refrescándome los pies en la cascada de Mor Paeng


Paco preparándose para un baño en la cascada de Pam Bok
De regreso a Pai, nos dimos un "Thai massage" de 1h para estirar los músculos y un "foot massage" de otra hora para relajarnos tras los intensos días en Pai ;-)

Estamos que lo tiramos, oigaaaa! Pero 26 sólo se cumplen una vez en la vida... Feliz cumpleaños, Paquito!

lunes, 16 de julio de 2012

Y seguimos subiendo: Sukhothai

Abandonamos Lopburi y sus monitos camino de Phitsanulok. El viaje en tren (vídeo) se hizo un tanto pesado, por el calor en los vagones y por el retraso que se iba acumulando de estación en estación. Pero aún así nos vimos con ganas suficientes de continuar con el viaje y cogimos un bus a Sukhothai, el destino que queríamos visitar al día siguiente.

Sukhothai es conocida por las ruinas de sus templos, que datan del s. XIII, y que algunos comparan con las ruinas de Angkor, en Camboya. Sinceramente, si se ha visitado Angkor antes, estas ruinas decepcionan un poquito...

Zona central del parque histórico

El parque histórico donde se localizan las ruinas, se encuentra a unos 14 km de la ciudad y se divide en cinco zonas, siendo la más interesante la zona central. Aquí los jardines bien cuidados, las palmeras, las flores, los lagos alrededor de los templos, los puentes, etc. son lo que realmente le dan encanto al lugar.

Plano del parque histórico de Sukhothai

Para visitarlo, alquilamos unas bicis, con la mala suerte de que Paco pinchó una rueda cuando estábamos aún a cierta distancia de la salida. Como ya nos faltaban pocas ruinas por visitar, decidimos terminar el día cargando con la bici en lugar de ir a cambiarla. Debimos de ser de lo más interesante para los turistas y vendedores ambulantes del parque, porque no pararon de mirarnos desde que nos vieron pasar, a los dos montados en una bici y el de detrás sujetando la bici pinchada por un lateral como si fuese el sidecar de una moto ;-)


Mini-elefantes en las ruinas de la zona oeste del parque histórico


Fuera del parque histórico, la ciudad nueva tampoco tenía gran cosa, aunque comimos de maravilla en los puestecillos callejeros. Precisamente en uno de ellos nos tropezamos con un chico catalán al que ya me había encontrado con Vero en Vietnam y en Laos (qué pequeño es el mundo! tercera vez en dos meses!) y que nos recomendó con insistencia que fuesemos a Pai.

Mega-elefantes en las ruinas de la zona central del parque histórico

Lo que nos contó de Pai pintaba muy bien, pero el visado de Tailandia se nos acababa en menos de 1 semana (la entrada por vía terrestre sólo permite 15 días de estancia). ¿Qué hacer entonces? Si vamos a Pai, no nos va a dar tiempo a ver todo lo que queremos antes de coger el avión a Indonesia el día 19... casi que mejor lo consultamos con la almohada.

viernes, 13 de julio de 2012

Despacito hacia el norte: Ayutthaya y Lopburi

Abandonamos Bangkok con idea de visitar el norte del país. El destino final será Chiang Mai, pero entre medias, vamos a ir haciendo paradas en algunos pueblos y ciudades que dicen, merece la pena visitar.

Wat Phra Mahathat

La primera parada fue Ayutthaya, una pequeña ciudad a 1h en tren de Bangkok y a la que nos acompañaron Silvia y Luis. Esta ciudad fue capital de Siam entre mediados del s.XIV y mediados del s.XVIII. Se encuentra en la confluencia de tres ríos, que forman una isla en el medio, en la que está el parque histórico. Alquilamos unas bicis para recorrer la isla y visitar las numerosa ruinas y templos que aún se conservan en mejor o peor estado.


Wat Phra Ram

Al día siguiente cogimos otro tren hasta Lopburi, esta vez sin nuestros amigos, que regresaron a Bangkok la tarde anterior para continuar con su itinerario de la luna de miel. Lopburi es muy conocida por los monos que habitan en sus parques y que todo lo invaden (vídeo). Para el visitante de un día, es un reclamo bastante gracioso. Pero por lo que vimos, tiene que ser un verdadero suplicio vivir allí permanentemente, todo el día pendiente de los saqueos de estos simios y con el tirachinas en la mano.

Estación de tren de Lopburi

La ciudad es pequeñita y aglutina en unas pocas manzanas los principales monumentos para el turista. En un par de horas se puede visitar, pero nosotros decidimos hacer noche y disfrutar también de sus mercados diurnos (vídeo) y nocturnos, así como de su gastronomía ;-)

miércoles, 11 de julio de 2012

Big Bangkok

Grande no, enorme!! Bangkok es una peaso de ciudad!

Para moverse por esta inmensa y caótica ciudad, tienes el metro y el skytrain que van súper rápido. Los barquitos por el río también van muy bien. Y si no te importa comer atasco, los autobuses y los taxis son baratísimos (ojo! siempre con taxímetro). Los tuk-tuks son otro cantar... y hay que tener mucho cuidado de que te lleven a donde tú quieres ir y no a donde a ellos les interesa que vayas.
Pero definitivamente, para vivir la esencia de la capital de Tailandia, lo mejor es caminar, caminar y caminar. Hasta caer rendido ;-)

Wat Pho


La ciudad tiene un montón de templos impresionantes para el que le guste el turismo cultural. Muchos Budhas en todas las posturas imaginables (sentado, tumbado, de pie), de todos los colores y materiales (negro, dorado, esmeralda...) y sobre todo, manadas del turistas abarrotando todos los monumentos.

Golden Buddha
Sleeping Buddha


Uno de los lugares más interesantes que visitamos fue el mercado de fin de semana de Chatuchak. Su tamaño es proporcional al de la ciudad a la que pertenece. Según dicen es uno de los mayores de toda Asia, con sus más de 15.000 puestos y 200.000 visitantes diarios. Allí se puede encontrar absolutamente de todo, y es IMPOSIBLE irse de allí sin comprar nada.

Plano del mercado de Chatuchak


En el barrio donde nos alojamos (Banglamphu, zona de mochileros), el ambiente era genial. Sobre todo por las noches, lleno de gente joven proviniente de todas partes, música en directo en los bares y terrazas, miles de puestecillos de ropa, comida y hasta de falsificaciones de carnets y títulos académicos!

Pero lo mejor de nuestra visita a esta ciudad, fue sin duda la compañía! En Bangkok tuvimos ocasión de quedar con nuestros amigos Silvia y Luis, que estaban allí de viaje de luna de miel (felicidades, pareja!). Y también de ir a cenar con una gran ex-compañera de trabajo que abandonó España para venirse a Asia hace ya 5 añitos. Gracias Marió, por recibirnos con esa sonrisa y por compartir con nosotros tus experiencias por este lado del globo! XD 

domingo, 8 de julio de 2012

Bienvenidos a Tailandia!

Sabíais que en este país se conduce por la izquierda? Seguro que lo había leído en alguna parte antes de llegar, pero mi memoria de pez lo había borrado por completo de mí mente. Así que no puede evitar sorprenderme al ver el volante a la derecha en el minibus que nos llevó desde la frontera tailandesa en Hat Lek a la ciudad de Trat.

También me sorprendió el buen estado de la carretera. Aquí 90km se hacen en 1h y no en 2h y media como en los países que ya hemos dejado atrás. Pero lo que realmente me dejó loca de nuestras primeras horas en Tailandia, fueron los controles de carretera. Te paran unos hombres uniformados (no sabemos muy bien si eran militares, policías o qué exactamente), echan un vistazo a los pasajeros, piden un par de pasaportes y si se les antoja, también revisan equipajes. En uno de los controles, debió de haber alguna irregularidad en el pasaporte de una chica Tailandesa, porqu le hicieron bajar del minibus y no pudo continuar el viaje. Allí la dejamos, con cara de triste en la caseta del control.

Al llegar a Trat también nos sentimos como en un mundo completamente nuevo. Tenían una estación de autobuses en toda regla! Con sus mostradores de información y venta al público, con sus precios oficiales anunciados por todas partes, con sus baños públicos bien limpios, con sus andenes, etc. No, no me he vuelto loca; si os lo describo así es porque ninguna de las cosas que acabo de nombrar, las hemos encotrado con frecuencia en los últimos dos meses y es inevitable que nos choque.
De Trat fuimos a Rayong. Teníamos pensado quedarnos unos días por la zona para cruzar a la isla de Ko Chang, pero el tiempo no nos estaba acomañando y como veníamos de pasar una semana en la costa camboyana decidimos no ir. Así que al final hicimos un par de noches en Rayong.

Secando pescaítos en la playa de Rayong


Rayong es una ciudad costera, a mitad de camino entre la frontera de Camboya y Bangkok. No están acostumbrados al turismo occidental, así que fue bastante difícil encontrar alojamiento perroflautero y menús traducidos al inglés. Es raro, pero se agradece no ser el objetivo de una gran masa de buscavidas que trata de hacer negocio de ti: no tuk-tuks acosadores, no precios abusivos, no agencias de viaje en cada esquina, etc. Vamos, que es una ciudad tailandesa normal y corriente :-)

Mercado callejero en Rayong

Allí visitamos un par de mercados callejeros (me pirran!!), algunos templitos, su parque lleno de gente haciendo deporte y su playa. La susodicha playa, no era una playa adaptada al baño, sino que estaba repleta de redes secando todo tipo de animales marinos al sol.

Delicatessen tailandesas

La gente, a pesar de no hablar inglés, se esfueza mucho en intentar comunicarse contigo y son todos extremadamente amables. Las calles están abarrotadas de niños uniformados. Los ves por todas partes. Casi me atrevería a decir que se ven más chavales que adultos. El aspecto de la gente es más arreglado, van siempre de punta en blanco. Y por primera vez en este viaje, hemos visto gente con sobrepeso.

Una experiencia muy enriquecedora patear por las calles de esta ciudad, si señor!
Más  Delicatessen tailandesas

sábado, 7 de julio de 2012

Marchando una de fronteras!

Y con esta es la cuarta que cruzo en menos de dos meses.

La verdad es que hasta ahora no me había detenido a contaros con detalle cómo se viven por aquí los pasos fronterizos, y en especial si requieren tramitar el visado "on arrival". Así que ahí va un resumen:

- Paso de Vietnam a Laos por la frontera de Na Meo: Ya nos habían advertido de la práctica habitual por parte de los oficiales de aduana de solicitar "comisiones" extra por tramitarte el visado. Aquí lo tenían "oficializado" por escrito en un cartel en ventanilla, así que a pagar y punto. Como íbamos en un minibus bastante lleno, pues nos llevó un rato obtener el sellito de salida de Vietnam y el visado de entrada a Laos, pero al menos no nos revisaron el equipaje. El camino en "tierra de nadie" era muy corto así que lo hicimos a pie y al terminar los trámites, nos recogió el autobús para continuar con nuestro camino.
Le daremos un NOTABLE.

- Vuelta de Laos a Vietnam por la frontera de Nam Can: llegamos al lado fronterizo de Laos bastante antes de que abrieran, en un sleeper bus lleno de guiris, tras nosecuantas horas de viaje sin parar. Allí no había NADA DE NADA. Ni un triste puestecillo para comprar algo de comer/beber (ya nos habían avisado, así que fuimos preparadas), ni mucho menos un baño! No recuerdo muy bien cuánto tiempo tuvimos que esperar, pero sí que se nos hizo largo y pesado. Cuando abrieron, también fue lento obtener el sello de salida pues éramos mucha gente. Al acabar, todos caminando al lado vietnamita donde esperaba el autobús y a recoger los equipajes para que nos los revisaran (horror!). Por suerte no los revisaron todos, sino unos pocos al azar y nosotras nos libramos.
Este paso será un APROBADILLO PELAO.

- Paso de Vietnam a Camboya por la frontera de Song Tien: llegamos en barco al lado vietnamita. El guía de la excursión ya nos dijo abiertmente que el precio del visado eran 20$ pero que además teníamos que darle 3$ para "trámites de formularios". Eso sin olvidar no recuerdo cuantos dongs para una moto entre puestos fronterizos (1,5km) que fuese a tramitar el visado de entrada a Camboya. Nada tenía sentido! Los formularios los completamos nosotros mismos durante el viaje en barco, y para qué una moto?, si nosotros mismos íbamos con un minibus de un puesto fronterizo a otro! Podíamos haber pagado los tres cochinos dólares, pero después de todas las veces que nos intentaron timar durante todo el viaje por Vietnam (y sobre todo, las que lo consiguieron!), ya era una cuestión de orgullo, así que al llegar le dijimos al guía que no íbamos a pagar los extras. Trató de insistir, pero como no cedimos, nos dijo que vale, que nuestros visados no los tramitaban con la moto y que nos fuesemos en persona (y con la mochila) al lado camboyano a ir tramitandolos nosotros para no retrasar al grupo (es decir, al enomre grupo de  3 americanos que viajaban con nosotros!) . Pateamos bajo la solana el interminable kilómetro y medio que separaba los dos pasos fronterizos cargando con la mochila. Llegamos y la tramitación de visados acababa de cerrar y no abrían hasta dentro de 2h y media. Mientras tanto llegaron los americanos en el minibus y con sus visados tramitados. Aaaaaaacabaramos! para eso era la moto! para adelantarse a tramitarlos antes de que cerraran! no podían explicarlo bien desde el principio? aún así, se suponía que excepto los 20$ del visado, todo lo demás estaba incluído en la excursión que contratamos... El caso es que para poder continuar con el viaje tuvieron que ir a buscar al "expedidor" de visados a una casita allí cercana y por supuesto nos cobró un par de dólares sobre el precio establecido, pues nos los estaba haciendo fuera de horario, ejem.
Definitivamente, esta es un SUSPENSO y nosotros unos pringaos :-s

Paso fonterizo de Hat Lek 

- Paso de Camboya a Tailandia por la frontera de Hat Lek: el amigo letón nos contó historias espeluznantes sobre este paso fronterizo la noche antes de partir, así que íbamos preparados para lo peor. En lugar de coger el único autobús diario que hacía esta ruta regular a eso del mediodía, decidimos acercarnos a la frontera (a unos 13 km del pueblo donde dormíamos) a primerisima hora de la mañana en tuk-tuk (por lo que pudiera pasar y eaperando lo peor). Llegamos sin problema, obtuvimos el sello de salida en un minuto y con una sonrisa de amabilidad en el oficial camboyano. Dos minutos para cruzar la "tierra de nadie" entre fronteras, dos minutos más para hacer unas fotitos y cinco minutos para completar los formularios de obtención del sello de entrada a Tailandia. Tiempo total empleado en cruzar la frontera: 10 minutos.
Por fin tenemos un SOBRESALIENTE!

Señores espectadores, no se pierdan los próximos capítulos por el resto del sudeste asiatico. Les mantendremos informados ;-)