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Mostrando entradas con la etiqueta China. Mostrar todas las entradas
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sábado, 15 de septiembre de 2012

Preparativos para Myanmar

Al fin abandonamos China con rumbo a Myanmar, pero llegar hasta allí no ha sido fácil en absoluto. Para todos aquellos que queráis viajar a este país, tendréis que preparar con antelación varias cosillas:

1) Los billetes: excepto para ir y volver a Indonesia (que son todo islas y hace falta coger avión), todos los pasos de frontera del viaje los hemos hecho por vía terrestre, que es como sale más económico. Myanmar tiene frontera con China, así que no debería de haber problemas en cruzar a este país, y sin embargo los hay. Actualmente no se permite la entrada por frontera terrestre a menos que se gestionen una serie de permisos y se contraten una serie de servicios que salen infinitamente más tediosos y caros que cogiendo un avión. Aparentemente, conseguir un vuelo barato en Asia no es cosa complicada; basta con buscar un poco por Internet. Pero cuando realizas una búsqueda exhaustiva y tu definición de barato no coincide con lo que aparece en la red, comienzan los problemas. El truquillo en China (al contrario de lo que ocurriría en Europa), está en tirar de agencia de viajes. Se nos redujo el precio a casi la mitad! Eso sí, no aceptan tarjetas :-s

2) El dinero: la divisa local en Myanmar es el kyat, aunque el uso del dólar americano está ampliamante extendido. Los cajeros automáticos son una realidad, a día de hoy, casi inexistente, y los pocos que hay, además de cobrar comisiones desorbitadas (¡hasta de un 12%!), no aceptan tarjetas internacionales. Conclusión: hay que viajar con metálico suficiente para cubrir todo tu viaje en ese país, y preferiblemente dólares (los euros también se cambian sin problema, pero como hay cosas que solo te permiten pagarlas en dólares, es mejor no viajar sin ellos). Nuestro problema era que los pocos dólares que nos quedaban (reservados para visados on arrival, u ocasiones de emergencia), no nos iban a llegar para sobrevivir más que un par de días, así que teníamos que conseguir dólares en China como fuera. Invertimos casi un día entero en conseguirlos, y tuvimos que preguntar en más de diez bancos para ello: que si aquí no tenemos, que si vuelve a las 14h, que si necesitas el pasaporte (ese debió de ser el único día de todo el viaje en que lo dejamos en casa y salimos solo con los DNIs y las copias del pasaporte), que si vete al Bank of China, que si los extranjeros no pueden comprar divisa diferente al yuan, y que si sólo te los doy si me traes el recibo de haber hecho anteriormente el cambio de dólares por yuanes (cosa que por supuesto no teníamos pues todos los yuanes los habíamos sacado del cajero). Vamos, que estábamos a punto de tirar la toalla cuando entramos en el último Bank of China a ver si sonaba la flauta y colaba el cambio sin ser chinos, sin llevar el pasaporte y sin tener recibo del cambio $ por ¥. ¡Y sonó! Nos encontramos con una china que "ayudaba a los extranjeros a conseguir dólares" y que llevaba el bolso llenito hasta los topes de fajos de billetes de 20$, 50$ y 100$. Así que allí estábamos nosotros, comprando dólares en el mercado negro, dentro de una sucursal del Banco de China, con el guardia de seguridad mirando tranquilamente lo que hacíamos y sin decirnos ni pío. La tasa de cambio que nos dio fue mucho mejor de lo que esperábamos, pero algo se nos tenía que estar escapando. No puede ser tan fácil y tan bonito... ¿no serán billetes falsos? Allá que fuimos, todos juntos a la ventanilla del banco a pedirle al empleado de turno que nos revisara los billetes para confirmar que eran buenos. Y por lo que dijo, lo eran. Aún así nos fuimos de allí sin acabar de verlo del todo claro. Afortunadamente, un par de semanas más tarde, ya llegados a Myanmar, hemos podido comprobar que no ha habido ningún problema con los billetes :-). Por cierto, para que te los cambien, han de estar impolutos: no cogen ni los billetes rotos, ni los doblados, ni los de series antiguas. ¡Mínimo que sean del 2006!

3) El visado: Myanmar es, junto con China y la India, el único país de nuestra ruta donde se requiere visado sin que se pueda conseguir a la llegada al aeropuerto. Para India y China los tramitamos en Madrid antes de comenzar el viaje, pero para Myanmar no nos dio tiempo. Al no tener consulado de Myanmar en España, el trámite del visado se complica un poco, pues hay que solicitarlo en algún país de la UE donde sí tengan consulado burmés (ej. Alemania). A punto estuvimos de tramitarlo en Bangkok, pero al final tiramos para Indonesia sin saber a ciencia cierta si acabaríamos viniendo a Myanmar o no. Total que nos ha tocado gestionarlo en China (se puede en Beijing o en Kunming). Por si a alguno os toca hacerlo alguna vez en la vida, tenéis más detalles en el apartado siguiente ;-)

INFORMACIÓN PRÁCTICA PARA VIAJEROS

El consulado de Myanmar en Kunming, donde se tramitan los visados desde Septiembre de 2010 (¡ojo! ¡las guías de viajes tienen esta información desactualizada!) está en el 99 de Yingbin Lu, en el distrito de Guandu. Justo enfrente del Empark Grand Hotel.
Desde la estación de tren, se puede llegar en el autobús urbano número 209 y son 10 paradas (unos 40 min). Otras líneas que pasan por allí son la 103, la 149 o la 163.
Una vez allí, hay que completar dos formularios, entregar dos fotos y fotocopia del pasaporte y visado chino (si no tenéis copias os las hacen allí). Tardan unos 3-5 días en hacerlo (te devuelven el pasaporte) y cuando se va a recoger, en 15-20 min lo tienes listo. Cuesta 185¥ que se pagan al recogerlo. Nota: por 285¥ o 235¥ te lo pueden hacer en uno o dos días respectivamente.

viernes, 14 de septiembre de 2012

Curiosidades sobre China

Han sido tantas las cosas que nos han llamado la atención aquí en China, que nos gustaría hacer un resumencillo para compartirlo con todos vosotros.

- El agua caliente: aquí en China el agua caliente para beber es mucho más popular que el agua fría. En todas partes la tienen disponible para que la gente la consuma: en estaciones de tren/autobús, dentro de los trenes, en las cafeterías, en los hoteles/guesthouses/albergues. Es común encontrar grandes teteras de agua al fuego en las estufas de leña y varios termos alrededor para que nunca falte. ¿Y se la beben así sin más? Pues no, lo habitual es ver a la gente con una cantimplora transparente llena de hierbas flotando en líquido (tienen cientos de variedades de tés e infusiones). También usan el agua para preparar los famosos botes de noodles instantáneos.

Maquina dispensadora de agua en el aeropuerto de Kunming: se puede elegir caliente (por defecto), templada o fría.
- La comida: es alucinante la inmensa variedad de platos que se pueden encontrar en China. Me ha sorprendido especialmente todo lo que cocinan al vapor (¡me encanta!) y que para lo rica que es su gastronomía, no hayamos sido capaces de encontrar un dulce en condiciones :-s. Otra cosa que me alucina es la cantidad de comida que se tira. En la mayoría de resturantes ves a la gente pedir muchos platos para compartir y cuando se van, ha sobrado muchísima comida que se va directa a la basura (¡qué pena de desperdicio!). De hecho, cuando comes en familia y te terminas el plato, es señal de que te has quedado insatisfecho, cosa que no sabíamos cuando estuvimos en casa de Qin y Jiankai. Nosotros ahí todo llenos y sufriendo por acabarnos el plato por no parecer "impolites" y la pobre Qin insistiendo en que nos habíamos quedado con hambre y ¡dispuesta a meterse de nuevo en la cocina!


- Los gestos: una de las cosas que aprendimos nada más entrar en China y que nos resultó muy útil cuando nos movíamos por allí, fue cómo representan los números con las manos. Del uno al cinco los hacen como nosotros (levantando tantos dedos como indique el número), pero para hacer del 6 al 9 utilizan una sola mano en lugar de dos. El seis, por ejemplo, se hace levantando el dedo meñique y el pulgar; o el ocho, que se indica levantando el pulgar y el índice. Para representar el diez cruzan los dos índices a modo de cruz.

- Los supermercados: hemos flipado con todos los productos que venden envasados al vacío en raciones individuales (¡especialmente los procedentes del pollo!). También nos ha sorprendido ver que utilicen el espacio entre las barandillas de las escaleras mecánicas que suben y las que bajan como expositor de productos. Así mientras estás parado dejandote llevar, puedes seguir añadiendo productos a tu cesta de la compra ;-).

Todas las partes imaginables de un pollo, envasadas al vacío.
- La moda: creo que no había visto tal variedad de zapatos en toda mi vida junta como lo que se puede ver en un día paseando por una ciudad China. ¡Me tienen alucinada con lo que se llegan a poner en los pies! Otra cosa que nos llamó bastante la atención es ver a más de un/a chino/a llevando ¡gafas de pasta sin cristales! La verdad es que es curioso cómo llevan las gafas, pues sus narices suelen ser mucho más planas que las nuestras, ¡así que no se les apoyan en el puente!

- Los medios de transporte: lo primero que llama la atención aquí es ver lo extendido que está el uso de las motos eléctricas. Eso me ha parecido un gran avance, del que deberíamos tomar ejemplo. En las estaciones de tren y autobús, siempre hay que pasar el equipaje por el escanner; sin embargo, ¡nunca hay nadie revisando la pantalla! En lo que respecta a los trenes, hay un gran contraste entre los vagones de asientos y los de literas. La diferencia de precio no es tan grande, pero hay un mundo de distancia entre ambos tipos. Los vagones de literas nos encantaron, el problema, que como son tantísimos los usuarios, necesitas comprar el billete con varios días de antelación si te quieres asegurar una plaza. Por cierto, aquí fuman en trenes y autobuses :-(

Moto eléctrica. Nótese que no tiene tubo de escape ;-)
 - Internet: aunque en prácticamente todos los alojamientos (de cualquier precio) tiene WiFi para acceder a Internet, la mayoría de las paginas occidentales que usamos en el día a día para estar en contacto con familia y amigos las tienen censuradas (facebook, twitter, YouTube, muchos blogs, etc) y no se puede entrar. Aunque siempre existen truquillos que ayudan a acceder, como los VPN o las webs que redireccionan el servidor proxy (en www.myproxylist.eu van sacando a diario nuevas webs, aunque no siempre funcionan y cuando lo hacen van desesperadamente lentas).

- El GPS: comentar que la localización por GPS en China está por defecto desplazada algo más de medio kilómetro, con lo que usar el Google Map que te has descargado la noche anterior para tratar de orientarte en una ciudad con ayuda del GPS, en este país no es una buena solución. ¿La razón? No me acaba de quedar muy clara. Un friki vasco que nos encontramos en Xian, nos explicó algo así como que era una conspiración judeomasónica de los Chinos contra EE.UU., pero si os digo la verdad, su explicación técnica no la entendí muy bien. Preguntando al amigo Google, hemos encontrado alguna explicación en la línea de que es, lo mismo que con la censura de algunas webs, debido al gobierno Chino.

- Los baños públicos: de todos es sabido que en todo el sudeste asiático (al igual que en otras partes del mundo) se suelen utilizar como retretes unos hermosos agujeros en el suelo con dos plataformas laterales donde apoyar los pies. En China, también te los encuentras así, pero aquí además le dan una vuelta de tuerca más y no es raro encontrarse en las estaciones de trenes o autobuses la versión "canalón corrido" o directamente "sin puerta". En la versión "canalón corrido", como su propio nombre indica, te encuentras con un canalón largo por el que va corriendo el agua, donde pueden hacer sus necesidades varias personas a la vez. Normalmente hay unas paredes laterales (de altura entre el pecho y el tobillo) que delimitan las plazas individuales. En la versión más cutre, por supuesto no hay puertas; aunque la falta de puerta también te la puedes encontrar en los baños de agujero, sin necesidad de que sea un canalón. Estos baños los usan los adultos, porque los niños parece que tienen licencia para regar/abonar la calle en cualquier lugar y momento sin que a nadie le parezca raro. Recuerdo un día comiendo en un local del barrio musulmán de Xian, donde había una niña pequeña, al parecer, la hija de la cocinera. De repente la niña salió a la calle, cruzó la acera, se subió el vestido y se puso a plantar un pino. La madre que la vio, salió detrás con un pañuelo de papel. Cuando terminó la niña, su madre la limpió, dejó el pañuelito coronando la obra de arte que su hija acababa de crear y entró de nuevo a seguir cocinando. ¡Imagináos de cuantos colores se nos puso la cara! ¡No pudimos seguir comiendo!
Baño público masculino en la colina del león, Lijiang. Nótese que aquí el canalón solo lo tienen para deposiciones líquidas (a la izda). Para las sólidas, tenemos el famoso agujero en su versión "sin puerta" (a la dcha).
- Sanas costumbres: en prácticamente cualquier ciudad China es habitual encontrarse los parques públicos llenos de abuelitos practicando estiramientos. Son más comunes a primera hora de la mañana, pero se pueden ver durante todo el día. También es frecuente que en las plazas públicas, cuando cae la tarde, comience a sonar la música y se llene de todo tipo de gente bailando al unísono. Es genial!


- Otras costumbres (:-s): desafortunadamente, no todas las costumbres chinas son tan agradables de presenciarse como los bailes de la tarde. Aquí, pasear por la calle es presenciar de manera casi constante un gargajear estridente seguido de su correspondiente escupitajo. En los restaurantes, además el sorber y el masticar con la boca abierta es la práctica más habitual, así que los "conciertos de ruiditos" es algo con lo que hay que contar cuando se visita China. Otra costumbre suya, a la que tampoco nos acostumbraremos por muchos meses que pasemos aquí, es la de no respetar las filas, colarse delante de tus narices, o simplemente empujarte para entrar o salir de cualquier lugar como si les fuera la vida en ello. Para finalizar, está el tema de la basura. Es una pena ver como en muchos lugares tiran los desperdicios como si no existieran las papeleras. Que se comen/beben algo y vacían el envase, pues allí mismo que lo dejan, una pena la verdad.

Papeleras para residuos reciclables, no reciclables y líquidos (vamos, la escupidera) en el aeropuerto de Kunming.
- Los lugares turísticos: otra de las cosas que menos nos ha gustado es el desorbitado precio que cobran por visitar los parques naturales, monumentos y prácticamente cualquier lugar al que acudan los turistas. De nuestro presupuesto total en China, casi una cuarta parte se nos ha ido en pagar entradas, cuando en otros países suponía entre un cinco y un diez por ciento.

- Los extranjeros: una cosa que nos resultó bastante curiosa es que a los extranjeros no nos permitan comprar divisa que no sea china. Cuando intentamos cambiar yuanes por dólares para preparar nuestro viaje a Myanmar, en el banco no nos dejaban a menos que llevasemos un resguardo de haber cambiado previamente dólares por yuanes. Obviamente no disponíamos de ese recibo, pues todos los yuanes los obtuvimos tirando de tarjeta en los cajeros automáticos. Eso sí, nosotros a Myanmar nos hemos ido con nuestros dólares americanos (allí no tienen cajeros para sacar divisa local, así que hay que ir con metálico). ¿Que cómo conseguimos al final los dólares? Eso mejor os lo contamos en el próximo capítulo ;-)

sábado, 8 de septiembre de 2012

Garganta del Salto del Tigre

Dicen que la garganta del Salto del Tigre es una de las más profundas del mundo. Desde las aguas del río Jinsha hasta la cima de las montañas más altas que lo rodean, hay un desnivel de 3900 metros. También dicen que recorrer esta garganta a pie es uno de los trekkings más bonitos que se pueden hacer en la provincia de Yunnan. Y realmente creo que en ninguna de las dos cosas se equivocan.

La garganta se divide en la zona alta, media y baja, siendo las dos primeras las más transitadas, debido a sus vistas espectaculares. A su vez, estos tres tramos se pueden recorrer por la ruta de arriba (solo accesible a pie o a caballo/burro) o por la ruta de abajo, que es la carretera por la que circulan los autobuses. Nosotros no queríamos pasar más de una noche, y tampoco teníamos muy claro cómo estaba el tema del transporte para salir de allí (en Lijiang nos dieron información un poco confusa y bastante incompleta), así que decidimos salir temprano desde Lijiang hasta la zona media, con la idea de llegar a media mañana y poder recorrer este tramo de la garganta, saliendo para Sangri la al día siguiente. 
Nuestra primera sorpresa al llegar a la estación de autobuses fue que nos dijeran que sólo nos vendían ticket hasta la zona alta. Ok, que nos lo den así; seguro que una vez que lleguemos allí, encontramos a algún conductor que nos acerque hasta la zona media. Nos metimos en el bus y tras un par de paradas y una avería, llegamos a Qiaotou, el pueblo que da entrada a la garganta. El conductor paró y se subió un hombre a vendernos los tickets de admisión para poder entrar al cañón. Por primera vez en China veíamos un ticket que tuviera por detrás algo escrito en inglés. El segundo punto nos hizo mucha gracia; decía así: "rocks may fall down along the road in the scenic area, so stopping to take photos is forbidden". ¿Cómo no íbamos a parar a hacer fotos? Pues si caen piedrecitas, nos apartamos y punto! 
Minutos más tarde entendimos el por qué de aquella frase... 
Ruta de abajo de la garganta del salto del tigre cortada por desprendimientos de rocas
La carretera estaba completamente cortada por desprendimientos y el autobús no podía continuar más allá de la parte alta de la garganta. Aaaaaaacabáramos! Ahora entendíamos también lo del billete de autobús!!
Por suerte estos chinos piensan en todo y nos dieron la opción de cruzar la zona de desprendimientos a pie y por 20¥ más otro autobús nos llevaría desde el otro lado a la zona media de la garganta hacia donde nosotros nos dirigíamos. Os preguntaréis (como yo también lo hice) que si no les saldría más rentable traer cuatro máquinas y limpiar la zona de rocas. Quizás este video os sirva de respuesta ;-)

¡No había carretera que limpiar! ¡La propia carretera había sido arrastrada colina abajo!
El caso es que llegamos a la zona media a la una y pico de la tarde. Buscamos el alojamiento, dejamos las mochilas, comimos y nos fuimos a caminar. Lo hicimos durante al menos cinco horas: bajamos hasta el río; volvimos a subir a la carretera; subimos hasta la ruta de arriba (hasta el walnut garden) y flipamos con las vistas y la fuerza del agua.
Zona media de la Garganta del Salto del Tigre desde la ruta de arriba

Zona media de la Garganta del Salto del Tigre desde el río
  
Volvimos cansados, pues la inclinación de la bajada y posterior subida era considerable, pero nos sirvió de calentamiento para el día siguiente.

Para que os hagáis una idea del desnivel: ese puente que se ve en lo alto, forma parte de la ruta de abajo. Para llegar a la de arriba, aún hay que subir bastante más :-s

Desde la ruta de arriba, las montañas se pueden ver así :-)
Por la mañana nos levantamos temprano con idea de hacer en 7h un tramo de la ruta de arriba en dirección a la parte alta de la garganta. Según las referencias de la guesthouse se tardaban 5h, pero el día anterior ya vimos que sus tiempos de referencia eran menores de lo que realmente necesitamos, y varios grupos de excursionistas nos confirmaron que en otras rutas pasaba algo similar. Así que decidimos salir con tiempo. Pero empezamos con energía y en dos horas y media (de subida) hicimos lo que se supone que debíamos de haber hecho en 3'5h, así que o esperábamos en el punto de recogida unas 5h (no olvidemos que en la entrada prohibian específicamente parar siquiera a hacer fotos) o continuábamos la ruta hasta el final. Claramente optamos por lo segundo y casi morimos con la rutita a contrarreloj. Lo que la gente estaba haciendo en nueve horas y media, nosotros lo hicimos en siete (incluyendo un par de salidas de ruta por error que nos obligaron a  deshacer camino). Eso supuso ir todo el día con la lengua fuera, sudando la gota gorda (pegaba el sol con justicia) y apenas parando a descansar. Pero llegamos a tiempo para que nos recogiera el autobús a Sangri la e incluso para comer antes de que este llegara :-)

Parte alta de la garganta desde la ruta de arriba.
Si es que estamos hechos unos cracks! Si seguimos a este ritmo, cuando lleguemos a Nepal en Noviembre, podremos subir al Everest haciendo el pino :-p

INFORMACIÓN PRÁCTICA PARA VIAJEROS
- Transporte: el primer autobús desde Lijiang a la garganta del Salto del Tigre, sale a las 8:20 de la estación de autobuses de larga distancia y cuesta 27¥ hasta el pueblo de Qiaotou (a la entrada de la garganta) o 31¥ hasta la parte alta de la garganta. Actualmente no se puede llegar más allá con el autobús, pues la carretera está cortada, pero por 20¥ más el mismo conductor del bus te lleva hasta la zona del corte y tras cruzarlo a pie te mete en otro bus que te acerca a la parte media de la garganta. Para llegar a la estación de autobuses de larga distancia de Lijiang desde la ciudad antigua se puede coger por 1¥ el autobús urbano número 8 o el 11 (este va más directo y es la última parada).

 - Alojamiento: nos quedamos en el Tina's Guest House por 30¥ la cama en dormitorio compartido de 3 personas. La habitación es amplia y está limpia. Los baños compartidos tienen agua caliente. También tiene una zona de restaurante y te facilitan el transporte desde la garganta hasta Lijiang o hasta Sangri la. La única pega es que no tienen WiFi. Parte del personal habla inglés y te pueden dar toda la información necesaria para hacer trekkings.
 - Comida: por allí no hay mucha opción. Nosotros comimos, cenamos y desayunamos en el Tina's. La comida del segundo día la hicimos al acabar el trekking en el Jane's Guesthouse, que es donde comienza el trekking la mayoría de la gente. Durante los trekkings se pueden encontrar varias guesthouses y puestecillos ambulantes donde comprar agua y snacks para el camino. En estos puestos se columpian bastante con los precios, pero regateando un poco se puede conseguir un precio más razonable.

- Otros: la entrada a la garganta cuesta 65¥. Bajar al río en la zona media de la garganta son 10¥ más y si se desea cruzar los puentes, son 5¥ más cada uno. Si se sube de vuelta por un camino diferente, serán otros 10¥ extra.

domingo, 2 de septiembre de 2012

Integrándonos en una familia china en Chengdu

Llevamos más de dos semanas en China y siento como si una gran barrera invisible nos separara de sus habitantes. Los tenemos muy cerca, estamos continuamente rodeados de ellos, compartimos nuestros asientos de tren con ellos, pero no somos capaces de salvar esa distancia que aparentemente nos separa. ¿Será por el idioma? No lo creo, en muchos otros países tampoco hablábamos la misma lengua y nunca tuvimos esta sensación con sus gentes. ¿Serán las diferencias culturales? Tampoco lo creo, no son mucho mayores que en cualquiera de los otros países que hemos visitado. Aunque cierto es que algunos comportamientos ampliamente aceptados aquí y que en occidente no estarían bien vistos, tampoco ayudan. ¡¿Qué es entonces?! ¡¡NO LO SÉ!! Solo sé que me provoca una gran frustración y que yo no me quiero ir de este país sin haber "conectado" con esta gente.

Así que decidimos probar suerte con couchsurfing, a ver si metiendonos en sus casas, en sus vidas, conseguíamos por fin entenderles. De modo que contactamos con una parejita joven de chinos residentes en Chengdu, y aceptaron alojarnos durante las tres noches que pasamos en esta ciudad.

Nos tiramos todo el viaje a Chengdu preguntándonos como sería la experiencia, y dudando de si realmente habría sido buena idea. Las casi 10 h de viaje se nos pasaron volando. Los paisajes desde la carretera fueron tan chulos como los de viajes anteriores, pero esta vez teníamos un plus añadido que los hacían más interesantes. En esta zona de China hubo un gran terremoto en el año 2008, y la carretera quedó enormemente dañada. Tanto, que la vía alternativa por la que ahora circulábamos (al lado opuesto del río de la que quedó inhabilitada) le añadía varias horas al viaje para cubrir el mismo trayecto. Los desprendimientos de piedras por todas las montañas aledañas aún eran patentes. Se veían edificios aplastados por las rocas e incluso tramos enteros donde la carretera había desaparecido por completo. La verdad es que nos impresionó casi tanto como el hecho de que el autobús circulara permanentemente rodeado de un enjambre de abejas. ¡¡Estaban por todas partes!!

Paisajes de las montañas entre Jiuzhaigou y Chengdu.
Carretera dañada tras el terremoto de 2008 (sorry, no hicimos ninguna foto mejor :-s)
 Por fin llegamos a Chengdu y nos dirigimos a casa de Jiankai y Qin con las indicaciones que nos habían pasado por email. Su recibimiento fue superhospitalario y consiguieron hacer de nuestra estancia allí, una experiencia inolvidable. Nos instalaron en una habitación para los dos solos, cocinaron para nosotros, nos facilitaron un montón de información sobre la ciudad y sobre como movernos por ella, nos acercaron en coche al centro por las mañanas cuando iban a trabajar, y por las tardes nos sacaban a conocer lugares. Nos presentaron a sus vecinos, a sus familiares e incluso ¡a sus compañeros de trabajo! ¡En todas partes nos trataban como auténticos reyes!
En casa de Qin y Jiankai
Una de las noches nos invitaron a cenar un hot pot en un restaurante enorme donde había mucho ambiente. Esa noche probamos cosas que jamás hubiésemos imaginado: sangre de pollo, estómago de vaca, raíz de loto (mmmm, ¡está buenísima!) y ¡hasta comimos tortuga!

Cenando Hot Pot

Paco saboreando la tortuga del Hot Pot
 Durante el día, mientras ellos trabajaban, nosotros nos dedicabamos a hacer turismo, jeje. Uno de los sitios que más nos gustó fue el centro de investigación de los osos panda. Este animal está considerado tesoro nacional en China, y es que quedan pocos miles de ejemplares en todo el mundo, siendo la provincia de Sichuan (donde nos encontramos) uno de los lugares con mayor cantidad de ellos. En esta especie de zoo gigante, exclusivo para los pandas, se dedican no solo a cuidarlos, sino también a reproducirlos en cautividad y a estudiar sus comportamientos. Está muy chulo y ¡los pandas son una monada!

Crías de panda gigante

Panda rojo
Otro de los lugares chulos que visitamos fue el Du Fu's Cottage, una especie de parque dedicado al poeta Du Fu (s. VIII) y que te transporta (sin salir de Chengdu) a un minipueblo lleno de zonas ajardinadas. Aquí dentro hay salas de exposiciones, museos, pagodas y muchas tiendecitas donde venden artesanía local. Se pueden ver incluso a varios pintores dejando fluir su arte a través del pincel, rodeados de decenas de miradas curiosas.

Du Fu's Cottage
En Chengdu también pateamos todo el centro, con la famosa estatua de Mao y el parque de la gente. Allí nos encontramos con un espectáculo callejero protagonizado por un grupo de espontáneos que no sabemos muy bien qué se habrían tomado porque ¡parecían totalmente colocados!


INFORMACIÓN PRÁCTICA PARA VIAJEROS

- Transporte: los autobuses de Jiuzhaigou a Chengdu creo recordar (sorry, no lo apunté) que salen a las 6:00, 7:00, 8:00 y 10:00h y cuestan 143¥. También hay uno a las 8:20 por 220¥ que imagino que será la versión VIP. El viaje dura un poco menos de 10h y te deja en la estación de Chadianzi aunque creo que después continúa hasta alguna otra estación posiblemente más dentro de la ciudad. Los autobuses urbanos en Chengdu cuestan 2¥ (nota: no dan cambio, llevar importe exacto).

- Alojamiento: nos quedamos en casa de Jiankai y Qin, a los que contactamos por couchsurfing.

- Comida: uno de los lugares más populares para ir a comer, es la calle peatonal Jinli Luto, junto al templo de Wuhou. Se pueden encontrar decenas de puestecillos con gran variedad de comida en uno de los lados de la calle. Allí llegas, miras, compras lo que te gusta de cada puesto y te sientas a comerlo en una de las múltiples mesas que hay al otro lado de la calle. El sitio donde cenamos el hot pot, lo siento pero no me quedé con el nombre ni la localización.

- Otros: la entrada al centro de investigación de los pandas es 58¥ por persona. Hasta allí llegan los autobuses urbanos 87, 198, 867 y 902. La entrada al templo Wuhou y al Du Fu's Cottage es 60¥ por persona cada uno de ellos. En temporada alta, hay buses gratuitos que conectan ambos lugares. También se puede llegar en el bus urbano 82 (6 paradas entre ambos lugares).

domingo, 19 de agosto de 2012

Adentrándonos en la China rural: Yangshuo

La manera más rápida y económica de entrar en China desde Hong Kong es a través de la ciudad de Shenzhen, a la que se puede acceder en tren. Una vez allí, cogimos un autobús nocturno con dirección a Yangshuo, donde habíamos leído que existían unos paisajes preciosos. Y efectivamente, ¡las montañas resultaron ser espectaculares! Me recordaron mucho a la bahía de Ha Long pero con río en lugar de mar.

El pueblo de Yangshuo es muy pequeño y tranquilo durante el día. Pero por la noche se encienden las luces de neón y se llenan de gente las calles, bares y restaurantes, mientras la música suena en todos los rincones de la ciudad.

Los alrededores son fácilmente explorables en bicicleta y merece la pena hacer un par de rutillas bordeando un día el río Li, que ataviesa la localidad, y otro día el cercano río Yulong, con su conocido puente del dragón. Ambas rutas, con bañito en el río para referescarnos del sofocante calor.

Alrededores de Yangshuo.
Cruzando el río Yulong en un barquito de bambú.
Además la zona es conocida por sus infinitas paredes para escalar. Y precisamente por ese motivo, acababan de llegar al pueblo Ester y Juanjo, una pareja valenciana con un contrato de seis meses para trabajar como monitores de escalada en una agencia de deportes de aventura. Gracias a ellos tuvimos la ocasión de probar por primera vez en nuestra vida la sensación de trepar por una pared de piedra rodeados de unos paisajes inigualables. ¡Fue toda una experiencia!

Ester y Juanjo
Escaladores en una pared cercana a Yangshuo.
Otro de los "deportes" que descubrimos allí fue el "beer pong". Como habréis podido adivinar al leer el nombre, no es precisamente la actividad más sana que se pueda practicar en Yangshuo, pero sí una de las más divertidas ;-). En la terraza de nuestra guesthouse se organizaban torneos de beer pong cada noche, lo cual suponía una excelente oportunidad para conocer a otros viajeros e intercambiar experiencias con ellos... aunque al día siguiente se te hubiesen olvidado gran parte de ellas, jejeje.

INFORMACIÓN PRÁCTICA PARA VIAJEROS

Hoy estrenamos sección! Inspirados en otros blogs de viajeros que nos han ayudado mucho en la planificación de nuestro viaje, y como homenaje a todos ellos, hemos decidio aportar nuestro granito de arena y de ahora en adelante al final de cada entrada del Blog, añadiremos unos cuantos detalles prácticos para aquellos que vayan a visitar los mismos destinos que nosotros.

- Transporte: el tren de Hong Kong a Shenzhen es la línea East Rail Line. Nosotros lo cogimos en East Tsim Sha Tsui y nos costó 38 hkd por persona. Pasan con mucha frecuencia y tarda algo menos de 1h. El autobús nocturno Shenzhen-Yangshuo lo cogimos con una agencia nada más pasar el control de pasaportes. Fueron 230¥ por persona, salió a las 19:30 y tardó unas 10h. Este bus te deja en una gasolinera a la entrada de la ciudad. Al llegar allí hay taxis y tuk-tuks esperando, pero se puede llegar al centro perfectamente andando.

- Alojamiento: nosotros nos quedamos en el Monkey Jane's Guesthouse. La cama en dormitorio compartido de 6 personas sale a 35¥ la noche. La habitación es un poco pequeña y vieja, pero tiene aire acondicionado, agua caliente y taquillas con llave. En recepción tienen dos ordenadores con Internet configurados para entrar en páginas censuradas en China (facebook, twitter, blogs, etc). También hay WiFi gratis. En la terraza del tejado tienen un bar muy amplio con su mesa de beer pong. Las vistas desde allí son una pasada. La dueña (Monkey Jane) es la primera que se apunta a la fiesta cada noche en esa terraza. En ocasiones ofrece alojamiento y/o comida gratis por trabajar para ella o dar clases de inglés. Para encontrar este sitio hay que ir a la esquina de Xi Jie con Xianqian Jie y meterse por un callejón que hay ahí. Justo a la entrada del callejón comienza a haber carteles anunciando el lugar. Tan solo hay que seguir las indicaciones.

- Comida: fuimos a varios sitios de los que no recuerdo el nombre. Nuestro favorito fue el Claypot (en la calle paralela a Xianqian Jie casi haciendo esquina con Diecui Lu). Es pequeño y casi siempre esta lleno. Se puede comer por menos de 10¥ y las birras de 640 ml cuestan 5¥.

- Otros: el alquiler de una bici por el día entero sale a 10¥; el alquiler de un arnés para escalar a 30¥ y los pies de gato también a 30¥ (lo alquilamos en Spiderman, calle Xianqian Jie; los precios oficiales son algo mayores, pero hay que regatearlo)