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jueves, 7 de junio de 2012

Últimos días en Laos

En un principio, queríamos haber regresado a Hanoi en un viaje de varias etapas a través de una de las fronteras más al norte del país. Pero al final decidimos permanecer algún día más en Luang Prabang y hacer la vuelta en un sleeping bus de 24h de trayecto, para aprovechar más el tiempo visitando lugares. 

Ya habíamos hecho las típicas excursioncillas por la zona, pero aún quedaban cosas intersantes por hacer:

- Alquilar unas bicis para explorar a fondo los suburbios de la ciudad. Se pueden descubrir lugares muy interesantes así.

- Darnos un Lao massage. No sabíamos muy bien qué esperar, y nos sorprendió un poco la "violencia" del masaje (algunas partes eran a puño cerrado y golpeando con saña!), pero cuando salimos, la verdad es que te quedas muy relajadito.

- Profundizar un poco acerca del budismo. Nuestro amigo de CouchSurfing había sido monje durante 4 años, así que le acribillamos a preguntas. Ahora lleva una pequena librería por el centro y nos regaló unos libritos sobre el budismo. Es muy probable que algún día escriba un post sobre este tema.


- Presenciar la ofrenda a los monjes budistas. Todas las mañanas a eso de las 5-5:30, todos los monjes salen de sus templos y recorren en fila las principales calles de la ciudad. La gente de allí, entonces les entregan su ofrenda de comida (que es la principal fuente de subsistencia de los monjes). Este ritual es muy antiguo, pero por lo que parece, cada vez más se ve corrompido por los turistas que no respetan el desarrollo normal de las ofrendas.

- Y por supuesto, salir de fiesta con los locales. Qué mejor manera de "impregnarte" de la cultura! De no ser así, nunca habríamos probado la cerveza con hielo (sí, ya sé qué estaréis pensando, pero allá donde fueres...) ni la piel de búfalo :-)

domingo, 3 de junio de 2012

Luang Prabang, una ciudad con encanto

Como os decía ayer, Luang Prabang nos cautivó nada más llegar. Parece una ciudad de cuento, con callejuelas estrechas de adoquines y farolillos de papel reciclado. Vale, llena de rubios; pero mola.
Merece la pena invertir un día en patearselo de arriba a abajo (o alquilar una bici por 1 eurillo el día entero) para no perderse ni un solo detalle: los templos, los mercados, los locales de artesanía, etc. Tanto de día como de noche se puede encontrar movimiento en algún rincón de la cuidad animada.


La oferta turística es además inmensa. Toda la ciudad está plagada de pequeñas agencias de viaje que ofrecen infinidad de excursiones de la duración que uno desee. Una de las más populares incluye una rutilla en elefante, pero nosotras nos decantamos más por mantener los pies en la tierra, y sobre todo en el agua ;-)

Saliendo tempranito del embarcadero en el río Mekong, empleamos una mañana en remontar el río durante algo más de una hora en barco para visitar las famosas cuevas de Pak Ou. Estas cuevas están plagadas de estatuillas de Budha de todo los tamaños imaginables y la verdad es que impresiona verlos ahi todos juntitos.

A mitad de camino entre Luang Prabang y las cuevas, el barco hace una parada en un pequeño pueblo llamado Ban Xang Hai, famoso por destilar whisky del arroz. Ni que decir falta que te dejan probarlo y es dificil salir de allí sin comprar al menos una botellita.

Por la tarde ese mismo día visitamos las cascadas de Kuang Si, todo un paraíso para huir del infernal calor. Además de ser precioso para disfrutar de las vistas, te puedes bañar, así que para allá que fuimos con nuestra mochila de domingueras ;-).

puente de acceso a Xam Khong

Otro lugar que visitamos, totalmente por casualidad, fue el pueblecito de Xam Khong, al que se accedía cruzando un puente de bambú cochambroso sobre el río Nam Khan. Se trata este de un pueblo tradicional textil en el que se puede ver a las mujeres tejiendo en sus telares o tiñendo papel para hacer distintas obras de artesanía.
Lao nuddel soup
Pero esto no es lo único que se puede hacer en Luang Prabang. Lo mejor lo reservamos para el final. Los gallos ya llevan horas cantando, así que nos ponemos en marcha que hoy además tenemos algo que celebrar! Continuará...