Dicen que el lago Titicaca es el lago navegable más alto del mundo (3820 msnm), pero también dicen que tanto Perú, como Bolivia (los dos países que hacen frontera en el lago) poseen masas de agua a mayor altura por las que circulan barquitos.
No he entrado a Wikipedia a averiguar quién tiene razón (¿acaso importa?), pues sea o no sea el lago navegable más alto del planeta, los tres mil y pico metros que tiene de altitud, ya se han ganado mis respetos (y mi aliento :-s).
Como ya he comentado, este lago se puede visitar tanto en su lado peruano, como en su lado boliviano, y como no éramos capaces de decidirnos por qué lado visitar, acabamos visitándolos los dos.
La base de exploración en el lado de Perú, la establecimos en Puno. Esta ciudad de la que habíamos leído opiniones espantosas, no nos pareció tan terrible (a excepción del cajero maldito que le tragó la tarjeta a Celia).
Reserva Nacional Salinas - Aguada Blancas, vista desde el autobús camino a Puno.
Vistas de Puno desde el embarcadero en el lago Titicaca
Lo que sí que me dejó un poco descolocada fue la visita que desde allí hicimos a las islas Uros. Este conjunto de 65-70 islas flotantes, han sido construídas por la mano del hombre, utilizando la totora como material de construcción. Esta especie de junco lo utilizan para todo: los barcos, el suelo de las islas, las paredes de las casas, sus techos, las camas... y sobre todo los souvenirs. Y he aquí lo que hace "controvertidas" a estas islas. Las tienen tan enfocadas al turista que da la sensación de que es todo un escaparate; un montaje saca-cuartos, para el que se prestan sus habitantes cual monos de feria. Vamos, que lo vi todo como muy poco natural. Desde el momento en que el barco se aproxima a la isla, ya se puede empezar a sentir: las 3-4 mujeres que hay en la isla, junto con sus hijas, esperan la llegada del barco en la orillita, vestidas con sus llamativos trajes típicos. Llegas, te bajas, te sientan 15 minutos para explicarte cómo se construye la isla, y se abre la veda para que las mujeres vayan cogiendo de la mano uno por uno a los turistas para enseñarles sus casas y tratar de venderles algo: ¿se quiere vestir con nuestras ropas típicas? Llévese este gorrito, o el amuleto, ¿qué me dice de este mantel? Tras el acoso inicial, te pasean (si quieres) en su "Mercedes Benz" (cobrándote el paseo a 10 soles), que no es sino un barquito construído con totora. Y ya para rematar, se ponen todas en fila y comienzan a cantar canciones en japonés, alemán, francés, según sea la nacionalidad de los turistas de ese día. ¡Escalofriante! :-s
Bienvenidos a las islas flotantes de los Uros.
Una de las diminutas islas (llena de turistas) vista desde una torreta alta
No visitamos las otras dos islas a las que se puede acceder desde Puno (Taquile y Amantaní), y en su lugar empleamos la tarde en recorrer Sillustani. A pocos kilómetros de Puno, en tierra firme, se encuentra esta necrópolis con torres funerarias pre-incaicas y de la época de los incas. No me pareció nada del otro mundo, aunque quizás tuvo algo que ver el hecho de haber pasado una semana viendo ruinas por todo el valle Sagrado.
Ruinas de Sillustani
Panorámica desde Sillustani... se acerca una tormenta!
Vamos, que si nos hubiésemos saltado Puno, creo que tampoco nos habríamos perdido nada que mereciera realmente la pena... En cambio el lado boliviano del Titicaca sí que me gustó; me pareció más auténtico.
Embarcadero de Copacabana.
Panorámica de Copacabana desde el Cerro Calvario.
Plaza 2 de Febrero y Basílica de Nuestra Señora de Copacabana.
Desde Puno llegamos a Copacabana, ya en Bolivia, y allí tomamos un barco a la famosa Isla del Sol. La recorrimos entera, de Norte a Sur, en una caminata que (con la calma) nos llevó todo el día. Nos quedamos a dormir allí, y disfrutamos de la tranquilidad y las vistas sin tener que vivir ningún paripé-para-turistas, a excepción del (ridículo) hecho de que te hagan pagar tres veces para atravesar la isla. Fuera de ahí, todo normal :-)
Zona Norte de la Isla del Sol.
Zona Sur de la Isla del Sol
INFORMACIÓN PRÁCTICA PARA VIAJEROS
- TRANSPORTE
De Arequipa a Puno, hay varias compañías con diferentes horarios, por la mañana y por la tarde-noche. Nosotras decidimos viajar de día para disfrutar del paisaje y porque los buses nocturnos llegaban a Puno en mitad de la noche (3-4 de la madrugada) y no nos apetecía demasiado la idea. Viajamos con Flores, por S/.15 más S/.1,5 de tasa de embarque por persona. Salimos a las 8:30 y tardamos unas 7h en llegar (1h más de lo esperado).
De Puno a Copacabana (ya Bolivia), viajamos con Titicaca Bolivia, que tiene buses a las 6:00, 7:30 y 14:30 hasta Copacabana (3h-3:30h) y La Paz (7h-8h). Pagamos S/.15 por el billete y S/.1 de tasa de embarque por persona. Para en la frontera de Yunguyo, donde hay que pasar por la policía judicial y migraciones (lado Peruano), y caminar 300 m hasta migraciones del lado boliviano. Cuando todos los pasajeros terminan, se vuelve al autobús y hay unos 10 minutos hasta Copacabana.
¡Hasta la vista, Perú!
¡Bienvenidos a Bolivia!
- ALOJAMIENTO
En Puno nos alojamos en el hotel Utama (Jr. Puno, 184; utama.puno@hotmail.com; tfno. 051-367017), pagando S/.30 por habitación doble con baño privado, agua caliente (gas), TV y WiFi. El agua caliente nos dió algún que otro problemilla y la habitación era muy fría.
En Copacabana nos quedamos en el Hotel Olas del Titicaca (Av. 16 de Julio, a cuadra y media de la plaza Sucre) por Bs.60 en una habitación doble con baño privado, agua caliente (eléctrica), TV y WiFi. Sin desayuno (el desayuno eran Bs.10 más por persona). Bastante normalito; el agua caliente era más bien tibia.
En la Isla del Sol, hicimos noche en la parte sur de la isla, en la comunidad Yumani. Nos quedamos en el Hostal del Inca, casi a la entrada del pueblo según se viene desde el norte, en el lado izquierdo del camino. Pagamos Bs.30 por una habitación doble con baño compartido y agua caliente (eléctrica, pero no estaba mal de temperatura). La habitación nos gustó bastante, con un gran ventanal al oeste (el sol calentaba toda la tarde) y otro al este (el sol daba por la mañana). Sin WiFi.
- COMIDA
En Puno, en la calle Cahuide (entre las esquinas con F. Arbulú y Av. Titicaca) hay varios restaurantes con menús entre S/.3 y S/.3,5 para almorzar, y entre S/.2,5 y S/.3 para cenar.
En Copacabana, en el mercado hay mucha variedad de menús que rondan los Bs.10-12. Plato de sopa solo por Bs.4; solo el segundo por Bs.8.
¡Dluxe!
En la Isla del Sol, en la comunidad Yumani, tienen muchos restaurantes para turistas (con precios de turistas). Nosotras comimos en uno de los restaurantes cercanos a nuestro hostal, por Bs.25 el menú con trucha de segundo. Muy buenas vistas y se está de lujo en la terraza con el solito calentando fuerte mientras sopla una brisita fresca.
- OTROS
Visitar las islas Uros (unas 3h) por libre cuesta S/.10 por persona de transporte (se compra directamente en el puerto de Puno) más S/.5 por persona de entrada (también se compra en el puerto). Como es un tour por dos de las islas Uros, incluye guía. Las agencias piden S/.20, recogiéndote y llevándote de vuelta al hotel.
Allí en el puerto nos ofrecieron también el combinado de islas Uros + isla Taquile (todo el día) por S/.25 incluyendo el transporte y las entradas. Las agencias piden S/.30-50, recogiéndote y llevándote de vuelta al hotel.
Para visitar Sillustani (unas 4h) por libre, hay que tomar dos transportes hasta allí: desde Puno (en la calle Richardo Palma, con Virgen de Fátima/Juliaca) hasta el desvío de Sillustani (S/.3,5 por persona), y desde el desvío hasta Sillustani (colectivo S/.2 por persona). La entrada son S/.10 por persona. Total del transporte de ida y vuelta más la entrada = S/.21. Las agencias piden S/.30, recogiéndote y llevándote al hotel, e incluyendo guía con las explicaciones oportunas.
Para visitar la Isla del Sol (lado Boliviano del lago Titicaca) por libre, se puede comprar en el puerto un billete de ida y vuelta al norte de la isla por Bs.35. O un billete de ida y vuelta al sur de la isla (incluye la Isla de la Luna) por Bs.30. Si se hace ida al norte y vuelta desde el sur, son Bs.25 de ida y Bs.20 de vuelta. En este caso (ida al norte, vuelta al sur), las agencias ofrecen Bs.35, si se va y vuelve en el mismo día. Si se hace en días diferentes, entonces sale por Bs.45.
Una vez en la Isla del Sol, te cobran Bs.10 por visitar la parte norte, Bs.15 por cruzar del norte al sur, y Bs.5 por visitar la parte sur.
En la frontera Peru-Bolivia hay lugares para cambiar divisa. Cuando nosotras cruzamos, el mejor cambio lo daban con los nuevos soles peruanos, luego con el dolar americano y lo peor con el euro. En general son malas tasas de cambio, así que es mejor esperar a llegar a Copacabana para cambiar dinero.
Al igual que en Peru, a nosotras nos ha salido mejor tasa sacando del cajero (incluso contando la comisión de nuestro banco), que cambiando divisa en el banco o las casas de cambio.
Dicen que el que no conoce Machu Picchu, no conoce el Perú. Así que tras visitar Nazca, dirigimos nuestros pasos hacia la ciudad de Cusco con la idea de explorar sus alrededores: el Valle Sagrado y la ciudad Inca de Machu Picchu.
La ciudad de Cusco bien merece un par de días. Sus callejuelas empedradas, sus plazas, sus mercados, sus numerosos museos y su ambiente nocturno, son las excusas más que perfectas para hacer de ella una ciudad base y desde allí, visitar los distintos lugares del Valle Sagrado. Así que eso hicimos.
Museo de Arte Popular, Cusco
Museo de Arte Popular, Cusco
Plaza Regocijo (Kusipata), Cusco.
Monumento a Pachacuteq
Para no perdernos detalle, contactamos a través de couchsurfing con Ysmael, un joven cusqueño que nos enseñó la ciudad, nos contó historias de lo más interesante sobre los incas y por supuesto nos sacó de fiesta.
Convento de Santo Domingo, Cusco.
Tras un par de días de aclimatación a la altura (Cusco está a casi 3400 m sobre el nivel del mar), comenzamos nuestra exploración del Valle Sagrado. Pisac fue el primer destino. Le dedicamos toda una mañana, y acabamos literalmente exhaustas. Eso sí, el esfuerzo mereció la pena, pues nos encantó. Probablemente, de los cinco lugares que visitamos ese día, fue el que más me gustó. Tambomachay, Pukapukara, Q'enqo y Saqsayhuaman completaron la jornada, aunque el último de los lugares, lo medio mal-visitamos porque nos sorprendió la lluvia. Vamos, que nos empapamos y casi-congelamos :-s. Así que metimos el turbo y volvimos escopetadas a la ciudad, sin apenas poder disfrutarlo.
Parque arqueológico Intihuatana, Pisac.
Parque arqueológico Intihuatana, Pisac.
Panorámica desde lo alto del P.A. Intihuatana
Tambomachay
A la entrada de Q'enqo nos encontramos con esta curiosa pareja ;-)
Al día siguiente visitamos Chinchero, Moray y las Salineras de Maras. De este segundo día por el Valle Sagrado, probablemente fueron las salineras lo que más nos gustó (quizás por ser diferentes al resto). Y acabamos haciendo noche en Ollantaytambo, cuyas ruinas visitamos al día siguiente a primerísima hora, antes de emprender camino a Aguas Calientes (también conocido como "Machu Picchu pueblo"). Ollanta también nos gustó mucho, pero si por algo lo recordaremos es porque allí conocimos a Diana. Por aquel entonces, no podíamos imaginar que esta francesa de 23 añitos, acabaría siendo nuestra nueva compañera de viaje durante casi dos semanas :-).
Chinchero
Moray
Salineras de Maras
Callejuela en Ollantaytambo
De Ollanta, viajamos las tres juntas a Aguas Calientes, y allí nos pegamos el madrugón del siglo (salimos a las 5 de la madrugada) para llegar temprano a Machu Picchu y verlo "sin la masa de turistas". ¡Craso error!. ¿Por qué? Primero, porque aquel día llovía a cántaros. Y segundo, porque había una niebla que no permitía ver más allá de unos pocos metros :-(. Vamos, que no vimos nada (¡ni siquiera turistas!). Aún así, persistimos. Teníamos entrada para subir a la montaña Huayna Picchu en el turno de 10 a 11, así que nos resguardamos donde pudimos y esperamos pacientemente (y empapadas) a que cesara la lluvia.
De camino a Aguas Calientes, desde Hidroeléctrica.
Aguas Calientes
Machu Picchu oculto por la niebla :-s
Finalmente, a eso de las 10:50, la intensidad de la lluvia bajó lo suficiente como para que yo me animara a subir a Huayna Picchu, aunque Celia y Diana no se lanzaron. El ascenso fue rápido (unos 45 min). Ya no llovía, y la subida la hice acompañada de una densa niebla que me impidió ver el precipicio que había junto al camino (y menos mal, porque de haberlo visto, seguro que el vértigo no me habría dejado subir :-s). La parte mala fue que esa niebla no quiso dejar de acompañarme durante el tiempo que permanecí en la cumbre. Como Diana y Celia me esperaban abajo, no quise demorarme mucho, así que tras 10-15 min de espera, acabé por iniciar el descenso sin haber podido disfrutar de las ansiadas vistas panorámicas :-(.
Y ahí entre la niebla se intuye Huayna Picchu
La altura es impresionante, pero la niebla no cede :-s
Al menos se despeja parcialmente de tanto en cuanto y se puede ver lo que hay arriba.
Ya va siendo hora de iniciar el descenso :'(
Cuando llegué abajo (sobre las 12:30), de la lluvia ya no quedaba ni rastro, y pronto comenzó a "lucir el sol". No tardé en encontrarme con Celia y Diana, y al fin pudimos visitar Machu Picchu como Dios manda :-).
¡Al fin! ¡Esto es lo que hemos venido a ver! :-)
El regreso a Aguas Calientes transcurrió sin incidentes. Como se nos hizo tarde (ya que la lluvia nos hizo desaprovechar toda la mañana), decidimos volver a hacer noche en Aguas Calientes, en lugar de en Santa Teresa, como habíamos planeado. Y por primera vez en el día sentimos que tuvimos suerte. Esa misma noche nos enteramos de que debido a las fuertes lluvias, se derrumbó un puente, imposibilitando el paso de Hidroeléctrica a Santa Teresa. Lo que significaba que de haber ido para allá, nos habría tocado caminar dos horas y media de ida y (ya de noche) dos horas y media de vuelta :-s.
El derrumbe del puente nos retuvo un día más en Aguas Calientes, lo que aprovechamos para pasear y hacer algo de geocaching. Y de allí finalmente regresamos a Ollanta en tren y en combi a Cusco, donde nos volvimos a encontrar con Ysmael, para culminar como broche final con una divertida noche de salsa :-)
Relajándonos en Aguas Calientes
INFORMACIÓN PRÁCTICA PARA VIAJEROS
- TRANSPORTE
De Nazca a Cusco hay varias compañías que realizan el trayecto, con diferentes horarios, pero siempre nocturnos, pues se tarda 13-15h. Nosotras lo cogimos con Movil Tours que salía a las 19h y llegó a las 8h. Asiento semitumbado por 80 soles y cama por 120 soles.
Para ir a Pisac, las combis salen de la calle Puputi y cuestan 3,5 soles por persona (45 min). A la vuelta se puede bajar en Tambomachay (2,5 soles) y visitar estas ruinas y las de Pukapukara (5-10 min caminando entre ambas). Desde Pukapukara a Q'enqo, el bus (se para en la carretera) cobra 1 sol y tarda 5-10 min (andando 40-45 min). De Q'enqo se puede caminar a Saqsayhuaman (20 min) y de ahi a la plaza de armas de Cusco (20 min).
Para ir a Chinchero o a Ollantaytambo, se puede tomar una combi en la calle Pavitos por S/.4 o S/.10 respectivamente (40 min/~2h). De Chinchero a Moray / Salineras de Maras, hay que tomar el autobús en la pista principal de Chinchero hasta el ramal de Maras (S/.2 por persona; 20 min). En el ramal hay taxis con los que se ha de negociar el precio (piden S/.30 por ida y vuelta a Moray o a las Salineras y S/.60 por ambas). Nosotras negociamos que nos llevaran a Moray, esperaran por la visita y de ahí nos llevaran a las Salineras, dejando nos allí por S/.40, que al ser 4, nos salió a S/.10 por persona. Desde las salineras, se puede bajar caminando (~1h) hasta Tarambamba (entre Urubamba y Ollantaytambo) y allí tomar una combi a Ollanta por S/.1,5 por persona.
Desde Ollantaytambo a Aguas Calientes, se puede ir en el tren turístico (45$ el más barato, en temporada baja; 1,5h) o combinando varios transportes: en autobús hasta Santa María (S/.15 por persona; ~3h. El primero llega de Cuzco entre 9:30-10:0). En Santa María, se toma un taxi colectivo que pasa por Santa Teresa (S/.10 por persona; ~1h) y llega a Hidroeléctrica (S/.5 por persona; ~30 min). Desde Hidroeléctrica, caminando por las vías, se llega a Aguas Calientes en 2-2,5h.
- ALOJAMIENTO
En Cusco nos alojamos en Rikch'ary Samanapata Hostels (calle Tambo de Montero, 219; tfno. 236606 - 243410) por S/.20 por persona en una habitación triple (para las dos) con baño compartido. Con desayuno y WiFi. Muy frío y nada del otro mundo. El agua caliente de la ducha (eléctrica) dejaba bastante que desear.
A la vuelta de Machu Picchu nos alojamos en Hospedaje Rojas (calle Tigre, 110) por S/.10 por persona en dormitorio de tres con baño compartido. Pertenecen al hostal de en frente, donde hay WiFi y nos dejaron el desayuno continental por S/.5 por persona.
En Ollantaytambo nos alojamos en el Hostal Los Andenes (Av. Ferrocarril) por S/.25 la habitación doble con baño privado y agua caliente de verdad (gas). Nos gustó mucho. El hombre que lo lleva es muy agradable. Con WiFi.
En Aguas Calientes nos alojamos en el Hostal Quechua, por S/.15 por persona en habitación con baño privado y agua caliente (gas). Con WiFi.
- COMIDA
En el mercado de San Pedro, en Cusco, y en las calles aledañas se pueden encontrar menús por S/.3,5. Justo en frente del mercado hay un supermercado donde el agua sale a mejor precio que en las tiendecitas.
En Ollantaytambo, los restaurantes de la plaza de armas son más caros. Si se continúa hacia el mercado, allí en frente hay un par de restaurantes con menú por S/.5.
En Aguas Calientes los precios de la comida y el agua se disparan, aunque es posible encontrar lugares con el menú a S/.7 y el agua a S/.4 (en el mercado de abastos). Muy recomendable visitar la Boulangerie de Paris, donde Gils (francés) y su mujer Rosa (peruana) os recibirán con una gran sonrisa y un gran sentido del humor.
- OTROS
El Boleto Turístico del Cusco cuesta S/.130 (S/.70 para estudantes) e incluye 16 lugares (Moray, Ollantaytambo, Pisac, Chinchero, Tambomachay*, Pukapukara*, Q'enqo*, Saqsayhuaman*, Tipon, Pikillacta, Museo de Sitio de Qoricancha, Museo Municipal de Arte Contemporáneo, Museo Histórico Regional, Museo de Arte Popular, Monumento Pachacuteq y Centro Qosqo de Arte Nativo). También se puede adquirir un boleto parcial por S/.70 para visitar los 4 lugares que he marcado con*, o una segunda opción de boleto parcial, que me vais a disculpar pero no recuerdo bien qué lugares incluía (Pisac y algunos lugares más). Se puede adquirir e cualquiera de los 16 lugares a visitar o en Dircetur (calle Mantas, junto a la plaza de armas)
En el museo de chocolate
El Museo del Chocolate en Cusco es gratuito (calle Gacilaso, 210 2°piso).
La entrada a las ruinas de Machu Picchu cuesta S/.128. Si además se quiere subir a la montaña Machu Picchu (acceso de 7:00 a 11:00), cuesta S/.142. Si se quieren visitar las ruinas y subir a la montaña Huayna Picchu (acceso en el primer grupo de 7:00 a 8:00, o e el segundo de 10:00 a 11:00) cuesta S/.152. Con el carne ISIC de estudiates hay un descuento del 50% si se es menor de 26 años.
Se puede comprar en Cuzco (en la Dirección Regional de Cultura, en la calle Huayna Capac) o en Aguas Calientes. Si se quiere subir a alguna de las montañas, hay que comprarlo con varios días de antelación.
Las Salineras de Maras cuestan S/.7 por persona.
En la plaza de armas de Cusco, hay un local llamado Mama Africa (portal de panes, 109), de entrada gratuita, donde se puede ir a bailar salsa a primera hora de la noche, y despues ponen musica comercial. Buen ambiente. Servicio de ropero también gratuito.