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Mostrando entradas con la etiqueta Garganta del Diablo. Mostrar todas las entradas
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lunes, 29 de abril de 2013

De nuevo en Argentina: las cataratas de Iguazú :-D

Argentina volvió a recibirme con los brazos abiertos (¿os he dicho ya lo mucho que me gusta este país?). Llegué a Puerto Iguazú procedente de Paraguay con idea de visitar las cataratas y salir escopetada, pero me encontré tan a gusto allí que me acabé quedando tres días, renunciando así a visitar las misiones jesuíticas cercanas a Posadas.

Parte de la culpa la tuvieron Juan y su cabañita de madera junto al río. La  tranquilidad de la selva en la que se hallaba inmersa consiguió envolverme y atraparme poniéndome muy complicado marchar. Allí, junto al Viento, la Tili y tres de sus cachorros, aprendí a jugar al truco y me volví completamente adicta al mate. ¡Ya solo me falta hablar con el vos para sentirme 100% autóctona! :-p

Ya tengo mi propio mate con su bombilla, ¡gracias, Juan!

Pero dejémonos de rollos, que a Iguazú, todo el mundo sabe que a lo que se va, es a visitar las cataratas. Y como no podía ser menos, para allá que me fui ;-).

Lo ideal para visitar el Parque Nacional Iguazú es levantarse bien temprano (cosa que yo no hice :-s) para poder recorrer todos los circuitos de los que consta el parque. En mi caso, tuve tiempo de caminar los circuitos inferior (1h15'), superior (40') isla de San Martín (45') y garganta del diablo (1h30'). Pero no llegué a tiempo para el sendero Macuco :'(.

Circuito inferior
Isla de San Martín 
Isla de San Martín
Circuito superior
Circuito superior
Circuito superior

¿Lo que más me gustó? La garganta del diablo me hipnotizó. Debí de quedarme cosa de media hora idiotizada, sin poder parar de mirar esa inmensidad de agua cayendo al vacío. Me recordó a la garganta del salto del tigre, en China. El resto del parque también me trasladó al gigante asiático, al parque de Jiuzhaigou, aquel que tanto me gustó y sobre el que os contaba el pasado mes de Agosto. La diferencia: los animales. Aquí en Iguazú, allá donde miraras, te encontrabas con algún tipo de insecto o ave a cada cual más llamativo. Eso sin olvidar a los usurpadores coatís que campaban a sus anchas atemorizando a turistas y empleados.

la Garganta del Diablo
Haciendo amigos durante la comida (¡no son listos ni nada!)
¿pajaritos?


La otra cosa que ofrece Puerto Iguazú a sus visitantes (la verdad es que como ciudad, tiene más bien poco), es el curioso hito de las tres fronteras. En este lugar, uno puede divisar los países vecinos de Brasil y Paraguay al otro lado de los ríos Iguazú y Paraná respectivamente.

Hito de las tres fronteras
A la derecha Brasil; a la izquierda Paraguay ;-)

Y hasta aquí puedo leer... llegó el momento de partir. Y como bien dije antes, la falta de tiempo me hizo modificar el plan. Me hubiese encantado visitar las misiones cercanas a Posadas, peeeero lo tendré que dejar pendiente para otro viaje. Ya podía empezar a contar los días que le quedaban a mi viaje con los dedos de las manos, y Diana me esperaba en la capital del país para celebrar su despedida, así que finalmente dirigí mis pasos hacia el que sería mi último destino en Argentina: la ciudad de Buenos Aires.

INFORMACIÓN PRÁCTICA PARA VIAJEROS

- TRANSPORTE

Para ir de Asunción a Ciudad del Este (Paraguay), hay varias compañías que viajan durante el día o durante la noche. Yo viajé con La Santaniana en un autobús que salía a las 00:20 de la noche y llegó a las 5:20 (Gs.60.000). Semicama, con TV y baño.

Para ir desde Ciudad del Este (Paraguay) a Puerto Iguazú (Argentina), se toma un ómnibus en el andén 15/16 de la terminal de Ciudad del Este por 15 pesos o Gs. 10.000. Hay que pedir que paren en migraciones, o si no, pasarán de largo. Ahí te dejan y continúan, así que tras sellar la salida del país hay que esperar a que pase el siguiente ómnibus (salen de la terminal cada 20 min) y se puede subir con el mismo ticket que el anterior. En migraciones de Argentina sí para, pues es obligatorio que pase el control todo el que entra al país.

Nota: el trayecto por tierra entre Ciudad del Este (Paraguay) y Puerto Iguazú (Argentina) pasa siempre por Foz do Yguaçu (Brasil). Yo pregunté en migraciones paraguayas si debía sellar entrada y salida en Brasil y me dijeron que no (porque el ómnibus va directo a Argentina, sin parar en Brasil), así que no sellé. Buscando información por internet, se pueden encontrar opiniones contradictorias a este respecto.

El ómnibus para ir a las cataratas cuesta 30 pesos por trayecto y tarda unos 40 minutos.

El transporte público dentro de Puerto Iguazú cuesta 3 pesos.

- ALOJAMIENTO

Me hospedé con Juan (couchsurfing), en una cabaña junto al río. ¡Superagradable! :-)

- COMIDA

La feirinha es el lugar ideal para comer una picada.

- OTROS

La entrada al Parque Nacional Iguazú para ver las cataratas, cuesta 170 pesos para extranjeros (los extranjeros que son ciudadanos del MERCOSUR pagan menos) y abre de 8:00 a 18:00 (horario de invierno). Al salir se puede validar la entrada (te piden la identificación) y al día siguiente, mostrando la entrada y tu identificación, te permiten volver a entrar a mitad de precio. El acceso a la isla de San Martín cierra a las 15h (o cuando el río está crecido). El acceso al sendero Macuco cierra a las 15h. El último tren para ir a la garganta del Diablo sale a las 16:00, y para volver a las 17:30. A partir de las 17h ya comienzan a cerrar los accesos a los circuitos inferior y superior, pues el parque cierra a las 18h.

Por la misma carretera que va a las cataratas, hay un centro de aves que cuesta 75 pesos. Ahí se puede llegar en transporte local (3 pesos) o dando un paseo.

En la ciudad también se puede visitar el hito de las tres fronteras y el paseo de la costanera (acceso libre).

Para cambiar dólares o euros por pesos argentinos fuera de las casas de cambio oficiales, preguntad en la Av. Brasil, en la feirinha o a algún taxista.

miércoles, 3 de abril de 2013

Cafayate: tierra de paisajes y vinos

Para el que visite Salta y no quiera dirigir sus pasos hacia el sur de Argentina, es muy recomendable al menos hacer una excursión de 1 o 2 días a Cafayate y alrededores (la quebrada de las conchas es imperdible).


Quebrada de las conchas


Eso hicimos nosotras. Salimos tempranísimo por la mañana hacia Cafayate, parándonos a unos 50 km de llegar para poder visitar la increíble garganta del diablo. Tuvimos suerte, pues llegamos antes que todos los autobuses turísticos que salen desde Salta, lo que nos permitió visitarla casi en solitario. Aunque un poco de compañía allí, hace la visita muuuucho más interesante. Digamos que si se desea llegar al fondo, es relativamente fácil de subir. Pero ¡¿qué decir del bajar?!. Hay que hacer uso de todo el ingenio del que uno disponga para hacerlo sin caerse o sin teñir toda la ropa del rojo del terreno tras una sesión de "arrastre" a través de las rocas. Con razón señalizan a la entrada "prohibido acceder con ojotas" (léase "chanclas/sandalias" para los que aún no domináis -que yo sí :-p - las variantes lingüísticas locales). No sé qué resulta más divertido del asunto, si los comentarios, grititos y simpáticos juramentos de los visitantes o verlos a todos desfilar hacia la salida con el trasero colorado :-p.

Garganta del Diablo en la quebrada de las conchas.
¡Qué fácil es subir! ;-)
Y a ver ahora cómo bajo :-s


Siguiendo la carretera hacia Cafayate, a tan solo 10 minutos caminando, se llega al anfiteatro. Y al llegar aquí, sí que nos habían alcanzado los grupos de turistas. Vamos, que cuando aparecimos había dos autobuses de la tercera edad al completo. Y también había allí un músico con su flauta y su guitarra, para demostrar la acústica del lugar. Fue llegar y comenzar a tocar la flauta. Inmediatamente los abuelillos formaron corro alrededor. Yo, ignorante de mi, no reconocí la canción. Pero el músico sabía bien lo que hacía y en cuanto cambió la flauta por la guitarra y comenzó a entonar la letra, se vio acompañado de un coro de varias decenas de voces que consiguieron ponerme toda la piel de gallina. Concierto improvisado en el anfiteatro de la quebrada de las conchas. ¿Qué más se puede pedir?. Por cierto, ¿adivináis cuál fue la canción con la que el músico encandiló a todo su público? Pues ni más ni menos que ¡el himno de Argentina! :-)

El anfiteatro.

Continuamos camino por la quebrada y decidimos sacar a pasear un poco nuestros dedos pulgares para acortar distancias. En breve nos recogieron Santiago y Ximena, una joven pareja cordobesa (de la Córdoba argentina, no confundirse) que al igual que medio país se hallaban disfrutando de unos días de vacaciones (la Semana Santa y no recuerdo qué otro feriado que caía seguido).
¡Oh yeah! Diana & Lara 2 - carretera 0 ;-)

Con ellos acabamos llegando a Cafayate donde echamos el resto del día. Las preciosas vistas durante el camino y la agradable conversación nos abrieron el apetito, así que al llegar allí, lo primero que hicimos fue ir a comer.

Zapallitos rellenos. ¿Os he dicho ya que nos encanta la gastronomía argentina? ;-)

Tras llenar nuestros estómagos, arrastramos nuestros traseros por todo el centro de Cafayate. El pueblito no resultó ser muy grande aunque estaba lleno de gente debido a las fechas vacacionales. La actividad se centraba en su plaza y las cuadras de alrededor, donde las terracitas y las tiendas de artesanía deleitaban a los felices turistas.
Pero si hay algo que realmente deleita a los turistas en Cafayate, eso son sus vinos. Y nosotras no podíamos irnos de allí sin visitar alguna de sus  archiconocidas bodegas.

Visitando las bodegas Nanni.
Viñedos a las afueras de Cafayate.

Una vez terminamos nuestro tour enológico, miramos el reloj y vimos que aún teníamos mucho tiempo por delante. Decidimos que quizás podíamos ir al pueblo de Cachi, del que nos habían dado muy buenas referencias. Como no existía transporte público hasta allí, tendríamos que hacerlo a dedo. La idea era llegar allí para hacer noche, visitarlo al día siguiente por la mañana y regresar a Salta por la tarde. El plan habría sido perfecto de no ser por que la suerte se nos volvió en contra y tras casi dos horas con el dedo levantado, no conseguimos que nadie nos llevara. Se empezó a hacer tarde, así que desistimos :-(
Diana & Lara 2 - carretera 1 :-s

Acabamos regresando al centro del pueblo y comprando un billete de vuelta a Salta. Intentaríamos ir a Cachi al día siguiente temprano desde Salta. Pero una vez llegamos a la terminal de autobuses de Salta (ya a eso de las 23h), al ir a investigar los horarios, resultó que la única compañía que operaba la ruta a Cachi, no abría ni ese día ni al siguiente... parecía que se habían alineado los astros para que no fuéramos... quizás iba siendo hora de plantearnos el comienzo de nuestra lenta subida hacia Bolivia ;-)


Nota: me vais a disculpar que "perdiera" mi cámara con todas las fotos/vídeos de Argentina :'(. Las fotos de esta entrada y las posteriores son gentileza de Diana. ¡Gracias, amiga!





INFORMACIÓN PRÁCTICA PARA VIAJEROS



- TRANSPORTE

Desde Salta a la Garganta del Diablo, fuimos en bus con Flecha Bus pagando 54 pesos cada una. El primer bus sale a las 6:50 y te deja en la garganta sobra las 10:15.

De la Garganta del Diablo al Anfiteatro se puede ir andando (10 min). Del anfireatro al siguiente punto de interés (el sapo) ya hay algo más de 10 km, así que nosotras hicimos dedo. Hasta Cafayate llegamos haciendo autostop.

Para regresar de Cafayate a Salta, el último bus (también Flecha Bus) sale a las 19:30 y cuesta 75 pesos. Llega un poco más tarde de las 23h.



- ALOJAMIENTO

No hicimos noche en Cafayate, pero vimos que hay mucha oferta de alojamientos para elegir.



- COMIDA

En La Dora (c/ Alvarado en el tramo entre Buenos Aires y Catamarca) se puede comer menú (sopa y segundo) por 15 pesos. Bebida no incluida.



- OTROS

Es recomendable visitar alguna de las numerosas bodegas. Nosotras visitamos la bodega Nanni, que tiene varias visitas guiadas gratuitas al día. Según nos comentaron, la bodega El Tránsito (justo enfrente) tiene cata gratuita pero estaba cerrada cuando fuimos.